El universo de la alta relojería internacional cuenta con relatos extraordinarios que invitan a comprender el verdadero valor del tiempo a través de las generaciones, un escenario de prestigio donde la célebre manufactura suiza Patek Philippe y la emblemática firma española QUERA conmemoran cincuenta años de una alianza inquebrantable que ha sabido consolidarse con el paso de las décadas por encima de las tendencias efímeras del mercado del lujo actual.
Esta duradera relación comercial comenzó formalmente a mediados de la década de los setenta en un emblemático establecimiento ubicado en la histórica calle Argenteria de la ciudad de Girona, un punto de inflexión estratégico que permitió la llegada de las primeras y exclusivas piezas ginebrinas a los escaparates locales para dar inicio a un vínculo institucional profundo basado en la búsqueda constante de la máxima excelencia y la distinción.
En el momento preciso en que se sellaba este acuerdo histórico la familia fundadora del negocio experimentaba un proceso de transición sumamente relevante para su futuro empresarial.
Ver también: Rolex devela nuevas versiones de lujo
La dirección de la compañía vivía el relevo natural entre su cuarta generación liderada por Pere Quera Güell y la incorporación de la quinta etapa de relevo familiar con Pere Quera Serras al frente de las operaciones.
Esta nueva fase organizativa asumió desde el primer instante el firme compromiso de proyectar los estándares de atención personalizada y elevar la experiencia de servicio de los clientes más exigentes del país.
La sinergia entre ambas corporaciones demuestra que los grandes negocios del sector suntuario se sostienen sobre valores compartidos como el respeto por la tradición manufacturera y la pasión por el detalle técnico.
Ver también: Louis Vuitton, Chanel y Hermès consolidan su poder en el ranking de influencia mundial
Con el transcurso de los años este esfuerzo conjunto ha permitido expandir la presencia de las colecciones de relojes más cotizadas del planeta en el territorio español.
Las celebraciones por este importante aniversario resaltan la importancia de mantener vivas las raíces artesanales de la disciplina en una era marcada por la producción masiva automatizada.
Esta conmemoración representa un hito fundamental para los coleccionistas de la región quienes encuentran en esta unión un símbolo de confianza y autenticidad en el mercado contemporáneo.
FUENTE: HOLA


