El mercado global de artículos de lujo enfrenta una caída inminente en 2025, según un estudio de Bain & Company. Este informe, publicado recientemente, advierte que las ventas mundiales de bienes de lujo disminuirán por primera vez desde la crisis económica mundial. La autora del estudio, Claudia D’Arpizio, señala que esta tendencia podría empeorar si se implementan los aranceles prometidos por Donald Trump.
Trump ha propuesto aranceles del 20% sobre las importaciones, argumentando que esto generará empleos y reducirá el déficit federal. Sin embargo, D’Arpizio advierte que las marcas europeas podrían volverse excesivamente caras en un entorno ya costoso. La falta de sustitutos de lujo estadounidenses podría llevar a una exención de estos aranceles.
Estados Unidos, el segundo mayor mercado de lujo después de Europa, podría verse gravemente afectado. Con un valor de aproximadamente 100 mil millones de euros, cualquier impacto negativo podría ser compensado trasladando la producción a Estados Unidos o aumentando las ventas a turistas estadounidenses en Europa.
A pesar de la prevista caída del 2% en ventas, el mercado de lujo seguirá siendo 28% más alto que en 2019 y dos veces y media más grande que los mínimos de la crisis económica mundial en 2008. La recuperación rápida del sector tras la pandemia de COVID-19, impulsada por el gasto reprimido durante los confinamientos, ha sido notable.
Sin embargo, la turbulencia social y política, incluidas las guerras y elecciones nacionales, ha erosionado la confianza del consumidor. La estrategia de las marcas de aumentar los precios y centrarse en un lujo más «sutil» ha tenido un impacto negativo en la disposición a comprar, incluso entre los consumidores adinerados.
La crisis de creatividad también ha alejado a los compradores de la Generación Z, muchos de los cuales ahora están en su segunda década de vida. Como resultado, el mercado de lujo ha perdido 50 millones de clientes, alcanzando un estimado de entre 250 y 360 millones.
D’Arpizio concluye que esta situación podría ser una pesadilla si se implementan los aranceles prometidos por Trump. La incertidumbre sobre cómo se implementarán estos aranceles y su impacto en los productores de lujo europeos sigue siendo un tema de gran preocupación.

