La marca mexicana especializada en indumentaria para actividades al aire libre ha logrado consolidar una presencia envidiable en la capital del país, ya que tras una serie de aperturas realizadas en tiempo récord durante el mes de marzo la firma ha demostrado su capacidad para competir directamente con los grandes referentes internacionales del sector.
Esta estrategia de crecimiento acelerado ha permitido que la empresa establezca puntos de venta clave en las zonas de mayor dinamismo comercial de la zona metropolitana, logrando que la identidad visual de la compañía se integre con éxito en los corredores más exclusivos donde el público busca productos de alta calidad y diseño funcional.
La reciente inauguración de sucursales en centros comerciales como Galerías Metepec y Paseo Interlomas forma parte de un despliegue táctico muy bien estructurado, el cual busca captar la atención de un consumidor que valora la conexión con la naturaleza y la vida silvestre sin sacrificar el estilo urbano.
Ver también: Chanel marca la ruta del éxito
Según declaraciones de los fundadores este avance representa apenas el comienzo de una etapa de expansión mucho más profunda, pues el objetivo principal de la organización es alcanzar las cuarenta unidades operativas antes de que finalice el presente año para cubrir la demanda en todo el territorio nacional.
La Ciudad de México se ha convertido en el centro neurálgico para esta operación de retail debido a su alto volumen de tráfico y a la concentración de un perfil de cliente que busca equipamiento técnico especializado, permitiendo que la visibilidad de la marca se traduzca rápidamente en un aumento de su base de seguidores.
El éxito de la firma nacida de la pasión por la pesca deportiva reside en su capacidad para ofrecer prendas que se adaptan tanto a entornos salvajes como a la vida cotidiana en la ciudad, llenando un vacío importante que existía en el mercado local respecto a la moda outdoor de diseño propio.
José Ignacio De Nicolás Gutiérrez ha enfatizado que estas aperturas son el preludio de un proyecto de escala masiva que busca evitar la saturación del mercado mediante una oferta diferenciada, enfocándose en la experiencia del usuario y en la calidad técnica de cada uno de sus textiles.
Consolidar una red estratégica en la ZMVM permite que la empresa establezca cimientos sólidos para su futura internacionalización, demostrando que las marcas mexicanas tienen el potencial necesario para liderar nichos de mercado que antes estaban dominados exclusivamente por capital extranjero.
Al finalizar este ciclo de crecimiento la marca espera posicionarse como el referente absoluto del lujo funcional en el país, asegurando que cada nueva tienda contribuya a fortalecer el vínculo emocional con una comunidad que no deja de crecer y de buscar nuevas aventuras en el exterior.
Fuente: quadratin


