El icónico gigante minorista Macy’s se encuentra en medio de una profunda transformación, una estrategia audaz y necesaria para adaptarse al cambiante panorama del retail. Tras un periodo de cierres masivos de tiendas consideradas de bajo rendimiento, la compañía ha desvelado un «Nuevo Capítulo Audaz» que busca redefinir su propuesta de valor, enfocándose en la experiencia del cliente, la omnicanalidad y el fortalecimiento de sus marcas de lujo. Esta reinvención estratégica es crucial para asegurar la relevancia y rentabilidad de Macy’s en una era dominada por el comercio electrónico y las nuevas preferencias del consumidor.
La principal premisa de esta nueva estrategia es la racionalización de su huella física. Macy’s planea cerrar aproximadamente 150 tiendas sub-productivas para finales de 2026, lo que representa una reducción significativa de su portafolio. Esta decisión, aunque difícil, libera recursos que serán redirigidos hacia inversiones clave en las 350 ubicaciones restantes, consideradas de «alto potencial». El objetivo es concentrar esfuerzos y capital en las tiendas que demuestran mayor rentabilidad y compromiso con el cliente, creando espacios más atractivos y eficientes.
Paralelamente a los cierres, Macy’s está apostando fuertemente por formatos de tienda más pequeños y ubicaciones «off-mall» (fuera de centros comerciales tradicionales). Se proyecta la apertura de 30 nuevas tiendas Macy’s de formato reducido, que ofrecen menores costos operativos y una mayor adaptabilidad a las comunidades locales. Esta diversificación del formato físico busca acercarse al cliente donde se encuentra y optimizar la experiencia de compra, lejos de los grandes y a veces desolados centros comerciales.
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Un pilar fundamental de la reinvención de Macy’s es la aceleración del crecimiento de sus marcas de lujo: Bloomingdale’s y Bluemercury. La compañía tiene planes de abrir aproximadamente 15 nuevas tiendas Bloomingdale’s y 30 nuevas ubicaciones de Bluemercury para finales de 2026. Esta inversión en el segmento de lujo refleja la resiliencia y el potencial de crecimiento de este mercado, y permite a Macy’s capturar una base de clientes con mayor poder adquisitivo, que busca experiencias de compra más exclusivas y personalizadas.
La estrategia omnicanal es otro eje central de la transformación. Macy’s está invirtiendo entre 600 y 700 millones de dólares, parcialmente financiados por los ahorros de los cierres de tiendas, en renovaciones y mejoras en sus 350 ubicaciones principales. Estas mejoras incluyen una curación de productos más selecta, diseños de tienda mejorados y una profunda integración de las experiencias físicas y digitales. La idea es que los clientes puedan transitar sin problemas entre la compra en línea, la recogida en tienda y la experiencia física, ofreciendo conveniencia y flexibilidad.
La inversión en tecnología digital es un componente vital de esta estrategia. Macy’s busca fortalecer su presencia en línea y sus capacidades de comercio electrónico, que han demostrado ser resilientes incluso cuando el tráfico en tiendas físicas ha disminuido. La meta es crear una experiencia de compra digital intuitiva y atractiva, complementando el valor de las tiendas físicas renovadas. Esto incluye mejoras en la aplicación móvil, opciones de pago más eficientes y asesoramiento de estilo personalizado a través de canales digitales.
La experiencia del cliente es la piedra angular de todo este proceso. Macy’s ha reportado un aumento en la satisfacción del cliente en las tiendas piloto que ya han sido renovadas, atribuyéndolo a una mejor dotación de personal, un surtido de productos más relevante y una presentación visual mejorada. La compañía está comprometida a replicar este éxito en sus «tiendas a futuro», priorizando un servicio al cliente excepcional y una propuesta de valor que invite a los consumidores a regresar.
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Además de las mejoras operativas, Macy’s también está explorando la monetización de activos inmobiliarios no estratégicos, proyectando generar entre 600 y 750 millones de dólares hasta 2026. Este capital adicional fortalecerá la posición financiera de la empresa y proporcionará fondos para continuar con las inversiones necesarias en su estrategia de crecimiento. La venta de propiedades de bajo rendimiento es una forma inteligente de optimizar el balance de la empresa y liberar liquidez.
En síntesis, la reinvención de Macy’s es un testimonio de la necesidad de adaptación en el retail moderno. Al contraer su red de tiendas físicas, expandir sus formatos de lujo, invertir en la experiencia omnicanal y capitalizar su presencia digital, Macy’s busca no solo sobrevivir, sino prosperar en el futuro. Es un «Nuevo Capítulo Audaz» que promete una Macy’s más ágil, relevante y centrada en el cliente, lista para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades del dinámico mercado minorista.


