LVMH, el mayor grupo de lujo del mundo, anunció el 25 de enero que sus dos marcas insignia, Christian Dior y Louis Vuitton, registrarían un crecimiento menor en 2024. El grupo francés espera que ambas marcas alcancen un crecimiento orgánico de entre el 8 % y el 10 %, en comparación con el crecimiento del 14 % registrado en 2023.
El director general de LVMH, Bernard Arnault, explicó que este cambio de estrategia se debe a la necesidad de «frenar un poco» el crecimiento de las marcas para mantener su «deseabilidad». Arnault señaló que Dior y Louis Vuitton han crecido a un ritmo «extremadamente alto» en los últimos años, y que es necesario «normalizar» este crecimiento para evitar la saturación del mercado.
Para mantener la deseabilidad de sus marcas, LVMH se centrará en la combinación de productos, en lugar del volumen de ventas. El grupo buscará ofrecer productos de mayor calidad y exclusividad, que generen una mayor demanda.
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En el caso de Dior, el grupo está apostando por la alta costura y la alta joyería, que son mercados en crecimiento. La marca también está experimentando con nuevas categorías de productos, como la moda masculina, que está siendo dirigida por la estrella del pop estadounidense Pharrell Williams.
Louis Vuitton, por su parte, seguirá centrándose en sus productos principales, como los relojes y perfumes. La marca también está explorando nuevas oportunidades de diversificación, aunque Arnault se ha mostrado cauto al respecto.
El anuncio de LVMH es una señal de que el mercado de lujo está entrando en una nueva fase de normalización. Las marcas de lujo ya no podrán contar con un crecimiento ilimitado, y deberán centrarse en la calidad y la exclusividad para mantener su atractivo.
El cambio de estrategia de LVMH es una apuesta por la sostenibilidad a largo plazo. El grupo francés sabe que no puede seguir creciendo a un ritmo ilimitado sin arriesgarse a la saturación del mercado. Por ello, está apostando por una estrategia que le permita mantener su posición de liderazgo en el mercado de lujo, incluso en un entorno más competitivo.
El cambio de estrategia de LVMH también es una señal de que el mercado de lujo está madurando. Los consumidores de lujo ya no están dispuestos a pagar precios elevados por productos que no sean de alta calidad y exclusividad. Por ello, las marcas de lujo deberán centrarse en ofrecer productos que cumplan con estas expectativas para seguir siendo relevantes en el mercado.
