Las marcas de relojes más fascinantes lanzadas en los últimos 20 años. A menudo, el sector de la relojería da la impresión de moverse con la agilidad de un glaciar de mediano tamaño. Desde hace décadas, el mercado está dominado por las mismas marcas y los mismos modelos de siempre.
Pero, por suerte, las apariencias engañan. Solo en los últimos 20 años han aparecido en el mercado innumerables marcas de relojes nuevas que tienen mucho que ofrecer. Razón más que suficiente para que nos detengamos a examinar algunas de estas nuevas marcas.
- Laurent Ferrier, MB&F y Greubel Forsey
- HYT
- Baltic y Christopher Ward
- Czapek
Laurent Ferrier, MB&F y Greubel Forsey: entre el arte y el lujo
Comencemos con Laurent Ferrier. Esta marca fue fundada en Ginebra en 2009 por Laurent Ferrier, de quien recibe su nombre, y en 2010 presentó su primera creación: el Classic Tourbillon. Este reloj tuvo un gran éxito y obtuvo el galardón al mejor reloj masculino en el Grand Prix d’Horlogerie de Genève de ese mismo año.
Pero esto no debería sorprendernos del todo, pues Ferrier no es ningún recién llegado. No solo procede de una antigua familia relojera, sino que, durante 30 años, fue uno de los directivos de Patek Philippe. De hecho, fue él quien transformó los esbozos del famoso Nautilus de Gérald Genta en un prototipo funcional.
Con un pasado así, seguramente no sea ninguna sorpresa que las creaciones de Laurent Ferrier irradien un discreto refinamiento. Los relojes de la serie Classic son una gran alternativa al Calatrava, el Datejust y compañía. Y si lo que busca es un reloj deportivo de lujo que se salga de los caminos más trillados, no debería pasar por alto el Sport Auto ni el Grand Sport Tourbillon.
La principal especialidad de Greubel Forsey es el tourbillon. Dentro de su catálogo, destacan el modelo Tourbillon 24 Secondes Incliné y el Double Tourbillon 30°. El primero dispone de una jaula de tourbillon que alberga un volante con una inclinación de 25° y requiere 24 segundos para dar una vuelta completa. La segunda variante va un paso más allá: como su nombre indica, se trata de un tourbillon de un minuto provisto de un volante con una inclinación de 30° que, a su vez, está alojado en otra jaula de tourbillon. Esta última necesita cuatro minutos para efectuar una vuelta completa.
Greubel Forsey desafía sus propios límites con creaciones como el GMT Quadruple Tourbillon & Balancier Contemporain. Este reloj no solo dispone de un indicador GMT en el que un pequeño globo terráqueo giratorio en 3D representa la segunda zona horaria; también está equipado con dos tourbillones dobles a 30° que están sincronizados por medio de un mecanismo diferencial.
De esta cooperación salen relojes tan únicos como el Horological Machine No. 10 Bulldog, que recuerda a un bulldog; el Horological Machine No.8, inspirado en los turismos de la década de 1960; o el futurista Horological Machine No. 6, que quedaría perfecto en cualquier película de ciencia ficción.
Además de sus Horological Machines, MB&F también ofrece los modelos Legacy Machines, de aspecto algo más tradicional. Aunque, en realidad, lo único tradicional de estos relojes es la forma redonda de su caja.
El calibre y las manecillas, por el contrario, son tan únicos como en los Horological Machines. Otros relojes que han causado un gran furor recientemente son el Legacy Machine Perpetual, que dispone de un novedoso mecanismo de calendario perpetuo, y el revolucionario cronógrafo doble Legacy Machine Sequential EVO.
Büsser tuvo la idea de crear MB&F en su época como director ejecutivo de Harry Winston. Allí concibió la colección Opus, una serie de relojes mecánicos altamente complicados. Para esta línea también recurrió a la experiencia de relojeros externos independientes.
Marcas de relojes más fascinantes
HYT lleva desde 2012 revolucionando la forma de indicar la hora con relojes mecánicos. En lugar de las agujas convencionales, los relojes de HYT representan las horas pasadas mediante un indicador líquido. Este líquido se bombea por un fino tubo en el borde de la esfera a través de dos fuelles bien visibles que conceden a los relojes su característico aspecto.
HYT se convirtió rápidamente en una estrella popular de la escena relojera y fue condecorada con numerosos premios de renombre, como el galardón a la mejor innovación del Grand Prix d’Horlogerie de Genève. No obstante, a pesar de su éxito inicial, la empresa pasó por una situación difícil y tuvo que declararse en quiebra a finales de 2020.
Pero esto no supuso el fin para HYT. Con ayuda de nuevos inversores, se logró revivir la marca en el año 2022 y, desde entonces, la producción ha vuelto a remontar.
Baltic y Christopher Ward: micromarcas emergentes
Baltic y Christopher Ward son dos representantes de las numerosas micromarcas que han enriquecido el mercado con sus relojes en los últimos 20 años. Ambos marcas han acumulado una fiel comunidad de seguidores desde su fundación en los años 2016 y 2005, respectivamente. Su receta: relojes de alta gama a precios asequibles. La marca Baltic en especial, con sede en Francia, apuesta por relojes con un diseño retro. Desde divers hasta relojes de vestir y cronógrafos, lo tiene todo.
Vea también: MINI celebra sus 65 años lanzando habitación temática de la marca en Pullman Santiago El Bosque 100% en la marca
La resurrección de Czapek
Además de las innumerables marcas nuevas que han enriquecido el panorama relojero en los últimos 20 años, algunos nombres que se creían perdidos desde hace mucho tiempo han vuelto a resurgir de las profundidades. Uno particularmente prestigioso es Czapek.
Czapek & Cie fue fundado en Ginebra en 1845 por Franciszek Czapek, un inmigrante polaco que ya se había labrado un nombre como genio relojero como parte de Patek, Czapek & Cie. Mientras que Antoni Patek se asoció con Adrien Philippe tras concluir su colaboración y juntos comenzaron a ofrecer relojes bajo el nombre de Patek Philippe, Czapek fue ascendido a relojero real de la corona francesa. Su negocio floreció y abrió sus propios establecimientos en París y Varsovia.
En el año 1869, de pronto, se perdió la pista de Czapek & Cie. Las circunstancias siguen sin estar claras a día de hoy, pero se cree que Czapek murió sin dejar un sucesor, con lo que la marca cayó en el olvido durante más de 140 años.
No fue hasta el año 2011 que Xavier de Roquemaurel, Harry Guhl y Sébastien Follonier tomaron la decisión de insuflar nueva vida a la marca Czapek. Desde entonces, la empresa produce lujosos relojes de pulsera de alta gama imbuidos de la esencia del gran Franciszek Czapek.
Puedes leer la nota de la fuente aquí
