El mercado global de artículos de alta gama atraviesa una etapa de incertidumbre financiera debido a una reducción drástica del consumo en sus regiones más dinámicas, este fenómeno se ha manifestado con especial dureza en los enclaves comerciales más exclusivos de los Emiratos Árabes Unidos donde las transacciones han mostrado retrocesos históricos.
Las principales firmas de moda y joyería europea han reportado una disminución en su volumen de negocio durante el pasado mes de marzo, esta situación se presenta como un nuevo obstáculo para una industria que ya ha visto comprometido su valor de mercado tras varios periodos de inestabilidad económica y cambios en el flujo de turistas internacionales.
Centros de compras emblemáticos como el Mall of the Emirates han registrado descensos en la facturación que oscilan entre el treinta y el cincuenta por ciento en comparación con el ciclo anterior. Esta caída en el rendimiento comercial coincide con una menor afluencia de visitantes a las boutiques de marcas tan prestigiosas como Louis Vuitton o Gucci.
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La reducción del tráfico de personas en las zonas de lujo más importantes de Dubái es un indicador preocupante para los grandes grupos corporativos del sector. Según datos recientes la asistencia de compradores potenciales ha disminuido de forma notable afectando la rentabilidad de espacios que tradicionalmente eran los más rentables del mundo.
En el caso de Abu Dabi la situación económica parece mostrar una resistencia ligeramente mayor debido a que su mercado depende en menor medida del gasto realizado por los viajeros extranjeros. Aun así las ventas generales en la capital han experimentado un ajuste a la baja que refleja una cautela generalizada por parte de los consumidores locales.
Grandes conglomerados como LVMH y Kering se preparan para presentar sus informes trimestrales en un clima de alta volatilidad bursátil. La capitalización de estas empresas ha sufrido recortes importantes en los últimos años perdiendo una parte significativa de su valor conjunto en las principales bolsas de valores europeas.
Expertos de consultoras internacionales señalan que tras el auge experimentado hace un par de años la industria ahora enfrenta una contracción estructural. Este escenario obliga a las marcas a replantear sus estrategias de expansión en Oriente Medio donde la estabilidad política y social juega un papel determinante en el éxito comercial.
La falta de comentarios oficiales por parte de las empresas responsables de la gestión de los centros comerciales añade una capa de hermetismo a la situación actual. Sin embargo la realidad de los escaparates y el volumen de bolsas en los pasillos confirman que el gasto en bienes de lujo se ha convertido en una prioridad secundaria.
Se espera que las próximas semanas de abril sean críticas para definir si esta tendencia es pasajera o si el sector debe prepararse para un año de austeridad. Estaremos atentos a la publicación de los balances oficiales para entender cómo planean estas marcas de élite recuperar el dinamismo perdido en sus mercados más estratégicos.
Fuente: forbes



