Jamie Salter, fundador de Authentic Brands Group (ABG), se ha convertido en una figura clave del nuevo capitalismo global, con una docena de propiedades repartidas entre Estados Unidos y Canadá, su verdadero imperio no está en el ladrillo, sino en las marcas, desde que creó ABG, Salter ha adquirido más de 50 firmas de moda y entretenimiento, transformando negocios en crisis en potentes generadores de ingresos, entre sus adquisiciones más destacadas figuran Dockers, Champion y Reebok, además de los derechos de imagen de íconos como Marilyn Monroe, Elvis Presley y Muhammad Ali.
El modelo de negocio de ABG se basa en una estrategia conocida como asset-light, que separa la propiedad de la marca de la gestión operativa, en lugar de fabricar productos o mantener inventarios, ABG se enfoca en controlar los activos intangibles: logotipos, nombres, diseños y patentes, luego, concede licencias a terceros para que operen bajo esas marcas, generando ingresos constantes sin asumir los riesgos tradicionales del retail, es una fórmula que ha revolucionado el sector y que ha convertido a Salter en el “rey Midas” de las marcas.
Una de sus apuestas más recientes ha sido Guess, la icónica marca estadounidense que dominó la moda en los años ochenta y noventa, ABG adquirirá el 51% de una nueva entidad que, a partir de 2026, será propietaria de toda la propiedad intelectual de Guess, esto incluye su famoso logo triangular, los diseños de sus vaqueros, sus dominios digitales y todos los contratos de licencia, la operación permitirá a Guess seguir gestionando sus tiendas y e-commerce, pero ahora como licenciatario de su propia marca.
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Este tipo de acuerdo libera a las empresas de la carga financiera que implica mantener y expandir su propiedad intelectual a nivel global, a cambio de pagar comisiones por el uso de sus propios activos, las marcas pueden enfocarse en la operación comercial, Pedro Mir, profesor de Marketing en ISEM Fashion Business School, lo resume con una metáfora: “Es como ser el propietario de un estadio de fútbol que nunca juega un partido, pero cobra por cada evento que se celebra en él”.
La estrategia de ABG ha demostrado ser especialmente eficaz en momentos de incertidumbre económica, al no depender de fábricas, inventarios ni tiendas físicas, la compañía puede adaptarse rápidamente a los cambios del mercado, además, su modelo permite revitalizar marcas que han perdido relevancia, dándoles una nueva vida a través de licencias estratégicas y colaboraciones con socios locales.
Más allá de la moda, ABG también gestiona la imagen de celebridades vivas como Shaquille O’Neal y David Beckham, en estos casos, la compañía se encarga de monetizar su presencia en medios, redes sociales y productos licenciados, convirtiendo su fama en un activo comercial, esta diversificación ha permitido a ABG consolidarse como un gigante del entretenimiento y el lifestyle sin necesidad de producir nada tangible.
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La visión de Salter ha sido clave para el éxito del grupo, su capacidad para identificar marcas con potencial oculto y convertirlas en negocios rentables ha redefinido las reglas del juego, en lugar de competir en el mercado tradicional, ABG opera en un ecosistema donde el valor reside en la propiedad intelectual y la gestión estratégica de licencias.
Con cada adquisición, ABG refuerza su posición como líder en la transformación de marcas, la compra de Guess no solo amplía su portafolio, sino que confirma su capacidad para intervenir en momentos críticos y convertir el declive en oportunidad, en un mundo donde la identidad de marca es más valiosa que nunca, Jamie Salter ha demostrado que el verdadero poder está en saber cómo usarla.
El éxito de ABG plantea una nueva forma de entender el retail y la moda, en lugar de centrarse en la producción, el enfoque está en la gestión inteligente de activos, Jamie Salter ha construido un imperio sin fábricas ni tiendas, pero con una visión clara: convertir cada marca en una fuente inagotable de valor y por ahora, todo lo que toca parece convertirse en oro.


