Hublot y Daniel Arsham han vuelto a unir fuerzas para presentar una pieza que redefine los límites entre arte, diseño y alta relojería. El nuevo MP-17 MECA-10 Arsham Splash Titanium Sapphire es una edición limitada que parece más una escultura que un reloj convencional, inspirado en la fluidez del agua y las formas orgánicas, este modelo se convierte en una declaración estética que transforma el tiempo en una experiencia visual, la colaboración, que sigue al éxito del MP-16 Arsham Droplet, confirma que cuando el arte se encuentra con la ingeniería, nacen objetos memorables.
El diseño del MP-17 es una oda a la transparencia y al movimiento, la caja de titanio de 42 mm presenta ondulaciones que simulan el impacto de una gota, mientras que la esfera revela una salpicadura de zafiro que deja ver el mecanismo interno, esta composición líquida y dinámica convierte al reloj en una pieza que parece estar en constante transformación, como si el tiempo se derritiera en la muñeca, Arsham logra una vez más alterar la percepción de los materiales, dotándolos de una textura visual que desafía lo convencional.
En su interior, el MP-17 alberga el nuevo calibre Meca-10 de cuerda manual, una maravilla técnica que ofrece una reserva de marcha de 240 horas, este indicador, ubicado a las 3 en punto, funciona como un recordatorio de que el tiempo no solo transcurre, sino que se estira, se moldea y se adapta, a las 9, un pequeño segundero aporta equilibrio a la composición, mientras que las agujas, numerales e índices en verde agua rinden homenaje al color característico de los proyectos de Arsham.
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Cada detalle del reloj ha sido cuidadosamente pensado, la correa de caucho grabada se integra perfectamente con la caja, reforzando la sensación de continuidad y fluidez, el tornillo del bisel mantiene los códigos clásicos de Hublot, y la hebilla desplegable en forma de H aporta funcionalidad sin sacrificar estilo, esta atención al detalle convierte al MP-17 en una pieza que no solo se admira, sino que se vive.
La colaboración entre Hublot y Arsham no es solo una alianza comercial, sino una exploración conjunta de los límites del diseño, ambos comparten una visión que desafía las normas establecidas, y este reloj es prueba de ello, el MP-17 no busca encajar en categorías tradicionales, sino crear una nueva narrativa donde el tiempo se convierte en materia, en forma, en arte, es una pieza que invita a reflexionar sobre la relación entre lo funcional y lo emocional.
El uso del zafiro como elemento central no solo aporta transparencia, sino también profundidad, la esfera parece flotar dentro de la caja, creando una ilusión óptica que refuerza la idea de movimiento, esta técnica, combinada con la precisión del mecanismo, convierte al MP-17 en una obra maestra de la relojería contemporánea, es un reloj que se disfruta tanto por dentro como por fuera.
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Para los coleccionistas y seguidores de Arsham, esta edición limitada es una oportunidad única de adquirir una pieza que encapsula su lenguaje visual, el verde agua, presente en los detalles del reloj, conecta directamente con su universo creativo, mientras que la forma orgánica de la caja refleja su obsesión por lo fluido y lo mutable, es una extensión de su obra, llevada al terreno de la alta relojería.
Hublot, por su parte, reafirma su posición como una marca que no teme experimentar, con esta colaboración, demuestra que la innovación no solo está en la tecnología, sino también en la forma de pensar el diseño, el MP-17 es una muestra de cómo la relojería puede dialogar con el arte contemporáneo, creando piezas que trascienden su función original para convertirse en símbolos culturales.
El MP-17 MECA-10 Arsham Splash Titanium Sapphire es más que un reloj: es una escultura portátil, una obra de arte que mide el tiempo con estilo y profundidad, esta edición limitada no solo marca una nueva etapa en la colaboración entre Hublot y Daniel Arsham, sino que también redefine lo que significa llevar una pieza de lujo en la muñeca, porque cuando el tiempo se convierte en arte, cada segundo cuenta.


