Desigualdad tras las pasarelas: Señalan a marcas de lujo por explotación laboral
La industria de la moda global genera enormes ganancias, pero a menudo se niega a pagar salarios justos y a asumir la responsabilidad por las violaciones laborales cometidas por sus proveedores. El backstage de las pasarelas y los escaparates de las principales marcas y minoristas de moda está marcado por salarios bajos, largas jornadas y precariedad laboral.
El Índice de Transparencia de la Moda 2023 revela que marcas como Dolce & Gabbana, Reebok, Shein, Victoria’s Secret, Chanel, Zara, Walmart y Versace obtuvieron las puntuaciones más bajas en salarios dignos, sindicalización, género y equidad racial, producción y desperdicio, uso químico y deforestación.
La moda es una de las industrias más desiguales del planeta. Mientras algunos magnates acumulan fortunas multimillonarias, las personas que confeccionan la ropa, principalmente mujeres jóvenes de color, reciben salarios insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.
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Las marcas y empresas no solo deben pagar salarios decentes a sus empleados directos, sino también asegurarse de que sus proveedores hagan lo mismo. Sin embargo, la transparencia en la cadena de suministro sigue siendo un desafío.
Apenas el 28% de las marcas revela su enfoque para lograr salarios dignos en la cadena de suministro. La mayoría no informa sobre el progreso anual hacia un salario justo ni sobre el número de trabajadores que reciben salarios suficientes.
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Sorprendentemente, la industria de la moda factura más de 1.7 billones de dólares al año. Un alto ejecutivo de moda gana en cuatro días lo que un trabajador textil en Bangladesh ganará en toda su vida. Además, gran parte de las prendas se confeccionan con algodón de Turkmenistán, donde persiste la esclavitud moderna.
A pesar de algunos avances, queda mucho por hacer en términos de sindicalización y salarios dignos. Las marcas de lujo deben asumir su responsabilidad y trabajar hacia una industria más justa y sostenible.
