Una alternativa sostenible transforma residuos en alimento para mascotas
En la localidad catalana de Abrera, en la comarca del Baix Llobregat, una innovadora empresa biotecnológica está revolucionando la forma en la que se gestionan los residuos orgánicos y se produce alimento para animales. Dapibus, una startup fundada hace apenas cinco años, ha desarrollado un sistema basado en la cría de larvas de mosca soldado negra (Hermetia illucens) para convertir subproductos alimentarios en proteínas, aceites y fertilizantes de alta calidad. Su modelo de producción circular no solo combate el desperdicio, sino que además abre un nuevo camino en la industria de pet food, con una solución más ética y ecológica.
De desecho a recurso: la clave está en la mosca soldado
Los restos orgánicos como cáscaras de papa, pulpas de cítricos o subproductos del aceite de oliva, considerados tradicionalmente como desechos, son el punto de partida para esta iniciativa. Gracias a un riguroso proceso de clasificación, estos residuos se limpian de materiales contaminantes como plásticos o metales, y se convierten en la dieta de millones de larvas criadas en condiciones óptimas de temperatura, ventilación y humedad.
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Este proceso tiene una duración de entre 10 y 14 días, durante los cuales las larvas digieren los materiales orgánicos y los transforman en biomasa proteica. El impacto ambiental de esta transformación es notable: se logra una reducción del 80% en el volumen de los residuos y se evita su acumulación en vertederos, lo que además reduce las emisiones de gases contaminantes como el metano.
Una startup con propósito: innovación con impacto ambiental
Dapibus nació del deseo de emprender con conciencia ecológica. Su cofundador, Álex Segura, proveniente del sector textil, se vio impactado por los efectos medioambientales de los sistemas de producción tradicionales. Fue entonces cuando, motivado por una lectura fortuita sobre proteínas alternativas, decidió impulsar un proyecto que combinara sostenibilidad, biotecnología y negocio. Así nació esta empresa, que hoy se posiciona como un referente europeo en el aprovechamiento de residuos para el desarrollo de insumos animales.
Desde sus inicios, la compañía ha contado con el apoyo de entidades públicas y privadas. Entre ellas, destaca el respaldo de la Unión Europea a través del programa Life, enfocado en proyectos de economía circular, y el soporte financiero del Banco Santander, que confió en la viabilidad del equipo y del modelo de negocio.
Actualmente, Dapibus cuenta con una planta industrial en Barcelona con capacidad para producir anualmente 1.000 toneladas de harina proteica, 180 toneladas de grasa y 2.000 toneladas de fertilizante. Estas cifras reflejan no solo su crecimiento, sino también el impacto de su propuesta en el mercado europeo.
El auge del pet food: un mercado en expansión
El enfoque principal de Dapibus está dirigido al sector de alimentación para mascotas, especialmente perros y gatos. Se trata de un mercado en pleno auge que, según Mordor Intelligence, superó los 92.000 millones de dólares a nivel mundial en 2024 y podría triplicarse en los próximos cinco años. En España, el crecimiento también es significativo: el sector creció un 12,5% en 2023, alcanzando los 1.500 millones de euros, de acuerdo con datos de Anfaac (Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía).
Este interés creciente por alimentos de alta calidad para mascotas está alineado con un cambio de mentalidad entre los consumidores. Cada vez más, se valora la trazabilidad, el impacto ecológico y el bienestar animal, lo que hace que soluciones como la de Dapibus resulten especialmente atractivas.
Tecnología e inteligencia artificial al servicio de los insectos
Uno de los pilares del modelo de Dapibus es el uso de tecnología de vanguardia para optimizar todo el ciclo de producción. Los sistemas de cría funcionan como verdaderos bioreactores que permiten controlar cada variable del entorno, asegurando el desarrollo óptimo de las larvas y evitando enfermedades.
Además, la startup aplica inteligencia artificial para recoger y analizar grandes volúmenes de datos durante el ciclo de engorde de los insectos. Factores como la temperatura, la humedad y el comportamiento larval se monitorizan constantemente, lo que les permite anticipar problemas, mejorar la eficiencia y desarrollar predicciones útiles para futuros productos.
Esta capacidad de generar conocimiento a partir de la experiencia práctica les permite adaptar el modelo a otros sectores ganaderos. Ya están realizando pruebas en acuicultura, producción porcina y avícola, donde las proteínas derivadas de insectos podrían representar una alternativa saludable y sostenible a los ingredientes tradicionales.
Sostenibilidad en cada etapa: del residuo al fertilizante
Una de las ventajas más destacables del modelo de Dapibus es su enfoque integral de aprovechamiento. Una vez que las larvas han alcanzado su punto de maduración, se recolectan, limpian, secan y muelen para obtener harina con un 60% de contenido proteico. Esta harina es luego utilizada por empresas fabricantes de piensos en toda Europa.
Pero el ciclo no termina ahí. El residuo restante del proceso, conocido como “frass”, se convierte en fertilizante orgánico de alta calidad, utilizado en agricultura sostenible. Así, se cierra el círculo de una economía verdaderamente circular, donde nada se desperdicia y todo se reintegra al sistema de manera útil y responsable.
Aunque el segmento de pet food ha sido su punto de entrada al mercado, Dapibus tiene planes ambiciosos de expansión. Sus investigaciones actuales se enfocan en adaptar sus productos al consumo de peces en piscifactorías, un sector que consideran con gran potencial por su alineación natural con el consumo de insectos en los ecosistemas acuáticos.
Asimismo, el uso de su harina proteica en ganadería porcina o avícola podría representar una verdadera revolución en la forma en que se alimenta a los animales de granja, reduciendo la dependencia de cultivos como la soja, cuya producción tiene un elevado coste ambiental.
Los avances en inteligencia artificial y automatización de procesos permitirán a la empresa escalar su modelo, diversificar su oferta y consolidarse como un actor clave en la transición hacia una agricultura y ganadería más sostenibles.
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El modelo de Dapibus representa una visión renovada de cómo la biotecnología puede ofrecer respuestas a los desafíos ambientales y económicos del siglo XXI. Transformar residuos en recursos, alimentar a las mascotas sin dañar el planeta y recuperar nutrientes para la tierra son solo algunos de los beneficios que ofrece esta propuesta innovadora.
Con una mirada centrada en la sostenibilidad, el uso inteligente de la tecnología y una clara vocación de impacto, esta startup catalana nos recuerda que las soluciones a los grandes problemas del mundo pueden estar, literalmente, en lo más pequeño: una larva de mosca capaz de transformar lo que desechamos en algo de valor.


