Suben los precios de alimentos para mascotas en Ecuador pese a la eliminación del IVA: análisis de un fenómeno económico
En febrero de 2025 el Gobierno de Ecuador eliminó el Impuesto al Valor Agregado (IVA) para los alimentos destinados a perros y gatos con la intención de aligerar el gasto de las familias que conviven con estos animales y promover su bienestar. Esta medida, establecida a través de un decreto ejecutivo, buscaba que productos como croquetas, alimento húmedo y balanceado estuvieran exentos de un gravamen que hasta entonces elevaba sus precios finales, favoreciendo un acceso más accesible a este tipo de nutrición animal.
Sin embargo, al cumplirse un año de esa exoneración tributaria, diversos proveedores del sector han anunciado aumentos en los precios de los alimentos para mascotas, generando preocupación entre consumidores y llamadas a una revisión por parte de las autoridades para determinar si hay prácticas de coordinación entre empresas.
La eliminación del IVA sobre los alimentos para mascotas fue una medida de política pública que entró en vigencia el 1 de febrero de 2025, y se aplicó tanto a productos nacionales como importados destinados a la nutrición de perros y gatos. La decisión se justificó en parte por los altos niveles de tenencia de animales de compañía en el país: se estima que millones de hogares ecuatorianos poseen al menos una mascota, lo que convirtió este rubro en una parte considerable del gasto familiar.
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Hasta ese momento, el IVA estaba incluido en la mayoría de productos de consumo, por lo que estos alimentos pagaban un gravamen que podía llegar al 15% del precio total una vez aplicada la tarifa general del impuesto, que subió de 12% a 15% en 2024. Esta reforma fue parte de un paquete más amplio para incrementar la recaudación tributaria, pero desde febrero de 2025 quedó excluido el segmento de alimento para mascotas.
Con la exoneración, se esperaba que los hogares ecuatorianos redujeran sus gastos en la alimentación de sus perros y gatos y, como efecto adicional, que la demanda de productos de mayor calidad o premium se fortaleciera sin el peso del impuesto.
¿Qué ha cambiado después de un año?
Un año tras la eliminación del IVA, varios actores de la industria han anunciado incrementos en los precios de los alimentos para mascotas, alegando diversos factores como mayor costo de logística, alzas en aranceles, gastos energéticos más elevados y presiones inflacionarias tanto en materia prima como en distribución. Esta situación ha generado inquietud entre consumidores, quienes perciben, en algunos casos, que el ahorro tributario inicial no se ha trasladado completamente a los precios finales, y en otros, que simplemente se ha visto revertido por otros componentes del costo productivo.
Un proveedor que prefirió mantenerse en el anonimato comentó que aún no ha renovado sus inventarios, por lo cual desconoce el porcentaje exacto del incremento, y sugirió que podría existir coordinación entre marcas competidoras al anunciar aumentos casi simultáneamente, lo cual despertó solicitudes de investigación por posibles prácticas anticompetitivas.
Las empresas que comercializan alimentos para mascotas han defendido sus decisiones de ajuste de precios y han señalado que los aumentos responden a una revisión anual de sus estructuras de costos operativos, con énfasis en sostener la calidad nutricional que ofrecen en sus productos. Algunas han culpado incluso a variaciones internacionales en los costos de importación o a la inflación en países de origen de sus insumos.
El papel del mercado y el gasto de los consumidores
El crecimiento del mercado ecuatoriano de alimentos para mascotas ha sido significativo en los últimos años. Datos del sector muestran que la industria generó decenas de millones de dólares anuales antes incluso de la eliminación del IVA, y que el crecimiento de ventas reflejaba una demanda en alza, con un gran número de hogares destinando una parte de sus ingresos a estos productos.
El incremento de precios actual ocurre en un contexto en que la pet economy global —es decir, la economía asociada al cuidado de mascotas— se expande de manera sostenida, con valores de mercado en alza a nivel internacional debido al crecimiento de la tenencia de animales de compañía y al incremento de gasto en sus necesidades.
En Ecuador, además, se observa un interés creciente por alimentos procesados y de mayor calidad, incluidos productos premium y super premium, lo que ha impulsado la diversificación de la oferta. Este fenómeno había sido potenciado por la eliminación del IVA, que teóricamente debería haber hecho estos productos más accesibles para una amplia gama de consumidores.
A pesar de que la exoneración fiscal podía representar una reducción de entre 3% y 17% en el costo de algunos alimentos, dependiendo del tipo de producto y su estructura de precio, los recientes anuncios de aumentos de precios ponen en duda cuánto de ese ahorro quedó realmente en manos de los compradores.
Causas que explican el mayor costo actual
Aunque la eliminación del IVA apuntaba a abaratar el costo real para el consumidor, otros factores económicos han intervenido y pueden explicar en parte el reciente aumento de precios:
Presiones inflacionarias generalizadas: La inflación, tanto en Ecuador como globalmente, ha afectado los costos de insumos, transporte y producción, lo que tiende a trasladarse a los precios finales de los bienes, incluso cuando parte de ellos está exenta de impuestos tributarios.
Costos logísticos y energéticos: El transporte y la distribución de productos alimenticios para mascotas involucran costos cada vez más altos de carburante, fletes y almacenamiento. Esto ocurre en un entorno donde los combustibles también han experimentado fluctuaciones por decisiones de política pública y mercados internacionales, lo que encarece el traslado de mercancías dentro y fuera del país.
Variación en aranceles y materias primas: En casos de alimento importado o con componentes extranjeros, variaciones en aranceles o en los precios de las materias primas en el extranjero pueden reflejarse en los precios locales, especialmente en productos premium o especializados.
Demandas del mercado por calidad: La preferencia por alimentos de mayor calidad nutricional y procesados más complejos puede implicar un mayor costo de producción que no siempre se compensa totalmente con la eliminación del IVA.
La combinación de estas causas puede ser parte de la explicación por la cual el ahorro tributario esperado no ha resultado en una reducción clara de precio para los consumidores, especialmente en segmentos específicos de productos.
Frente a los anuncios de ajustes de precios, usuarios y consumidores han manifestado su expectativa de que las autoridades correspondientes implementen mecanismos de control y supervisión para descartar prácticas de colusión o acuerdos no transparentes entre las empresas que comercializan alimentos para mascotas. La preocupación radica en que, si varias marcas elevan sus precios simultáneamente sin una justificación clara, podría implicar una coordinación que afecte negativamente la competencia del mercado y el bolsillo de los hogares.
Los llamados de consumidores buscan que se investigue si realmente existen razones técnicas y de costo real detrás de los aumentos anunciados, o si parte de esos incrementos están motivados por estrategias comerciales que no siempre benefician al comprador final.
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La eliminación del IVA en alimentos para mascotas en Ecuador fue una medida que buscó aliviar el gasto de los hogares con animales de compañía y fomentar la tenencia responsable de estos animales, al facilitar un acceso más económico a su nutrición básica.
No obstante, el contexto económico actual —caracterizado por presiones inflacionarias, mayores costos logísticos y tendencias de consumo hacia productos de calidad superior— ha llevado a que, a un año de ese cambio, los precios de estos alimentos experimenten ajustes al alza. Esta situación pone en evidencia que las políticas tributarias por sí solas no siempre alcanzan para asegurar menores precios si otros factores macroeconómicos y de mercado actúan en sentido contrario.
Así, el caso ecuatoriano muestra que si bien una reducción de impuestos puede tener efectos positivos en teoría, su impacto real depende de múltiples variables estructurales y de la dinámica en la cadena de producción y distribución. Por ello, consumidores, empresas y autoridades deberán trabajar de manera coordinada para encontrar soluciones que permitan compatibilizar políticas públicas con competencia justa y un mercado transparente.
Fuente: El Diario


