SimiPet Care impulsa la atención veterinaria accesible con nuevas clínicas urbanas
El crecimiento del mercado de servicios para mascotas en América Latina no solo está transformando los hábitos de consumo, sino también redefiniendo el acceso a la salud animal. En este contexto, el modelo de atención veterinaria de bajo costo impulsado por Farmacias Similares mediante su división SimiPet Care comienza a posicionarse como una alternativa relevante frente a un problema estructural: la dificultad económica que enfrentan millones de hogares para costear servicios médicos para sus animales de compañía.
La expansión anunciada de nuevas clínicas veterinarias en la Ciudad de México responde a una tendencia clara: las mascotas han dejado de ser consideradas únicamente animales domésticos para convertirse en integrantes activos del núcleo familiar. Este cambio sociocultural ha impulsado la demanda de servicios médicos, preventivos y de bienestar, pero también ha evidenciado profundas brechas de acceso cuando los costos superan la capacidad de pago de las familias.
La economía del bienestar animal: una necesidad emergente
El gasto en salud veterinaria suele representar uno de los principales desafíos financieros para quienes conviven con perros o gatos. Consultas, vacunación, tratamientos preventivos o procedimientos menores pueden acumular montos que resultan inaccesibles para sectores de ingresos medios o bajos. Bajo este escenario, la aparición de modelos de atención asequible introduce una lógica similar a la que revolucionó el acceso a medicamentos genéricos en décadas anteriores.
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El concepto que sustenta esta estrategia se basa en ofrecer consultas generales a precios significativamente reducidos, acompañadas de servicios básicos como desparasitación, aplicación de medicamentos, curaciones o certificados sanitarios para viajes. Según información disponible, estos servicios pueden encontrarse desde aproximadamente 75 pesos mexicanos por consulta general, ampliando considerablemente el acceso a la atención primaria veterinaria.
Este tipo de propuestas apunta a cubrir un segmento históricamente desatendido: hogares que, aun teniendo mascotas, postergan controles médicos por motivos económicos, lo que deriva en diagnósticos tardíos, enfermedades crónicas no tratadas o incluso abandono.
El despliegue de nuevas sucursales no responde únicamente a una lógica de crecimiento empresarial, sino también a criterios de cercanía geográfica. La primera clínica de este tipo abrió sus puertas en junio de 2025 en la colonia Escandón, marcando el inicio de un proyecto que busca acercar servicios veterinarios a zonas urbanas donde la atención especializada suele ser limitada o costosa.
Desde entonces, el modelo ha demostrado una rápida aceptación en distintas comunidades, motivando la apertura de múltiples clínicas adicionales tanto en la capital mexicana como en municipios con alta densidad poblacional. La estrategia consiste en instalar consultorios en áreas estratégicas donde la presencia de servicios veterinarios privados resulta insuficiente o económicamente inaccesible para gran parte de la población.
Este enfoque descentralizado permite reducir tiempos de traslado, facilitar controles periódicos y promover una cultura de prevención que, en última instancia, impacta positivamente en la salud pública. Cabe recordar que el cuidado adecuado de las mascotas también influye en la prevención de enfermedades zoonóticas y en el equilibrio sanitario de los entornos urbanos.
Un nuevo modelo de negocio dentro de la industria pet care
El desarrollo de clínicas veterinarias de bajo costo se alinea con la expansión global del mercado pet care, uno de los segmentos con mayor crecimiento sostenido en los últimos años. La humanización de las mascotas ha generado nuevas oportunidades comerciales en áreas como nutrición especializada, seguros médicos, servicios de rehabilitación, terapias físicas y programas de bienestar integral.
Sin embargo, este crecimiento también ha profundizado la segmentación del mercado: mientras los servicios premium proliferan en zonas de alto poder adquisitivo, amplios sectores quedan excluidos de prestaciones básicas. En este sentido, el modelo implementado por Farmacias Similares introduce una alternativa híbrida que combina accesibilidad económica con estándares profesionales mínimos, como la atención por médicos veterinarios titulados.
Además de las consultas generales, las clínicas ofrecen servicios como:
Aplicación de vacunas
Limpieza y tratamiento de heridas
Pruebas diagnósticas básicas
Certificados de salud
Venta de medicamentos veterinarios
Productos especializados para el cuidado animal
Esta integración de servicios permite resolver múltiples necesidades en un solo punto de atención, reduciendo costos operativos y mejorando la eficiencia del sistema.
Impacto potencial en el ecosistema veterinario
La llegada de este tipo de iniciativas podría modificar el panorama competitivo del sector veterinario tradicional, especialmente en áreas urbanas donde los precios suelen ser elevados. Si bien algunos especialistas advierten sobre la necesidad de mantener estándares de calidad homogéneos, otros consideran que la ampliación del acceso a la atención primaria constituye un avance significativo en términos de bienestar animal.
Asimismo, el proyecto contempla acciones sociales como consultas gratuitas destinadas a animales rescatados, lo que fortalece su enfoque comunitario y contribuye al trabajo de organizaciones dedicadas a la protección animal.
Desde una perspectiva económica, la expansión de clínicas veterinarias accesibles también puede dinamizar la industria de productos para mascotas, al incentivar controles periódicos que derivan en la compra de tratamientos preventivos, suplementos o alimentos especializados.
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El crecimiento de redes de atención como SimiPet Care refleja un cambio estructural en la forma en que las ciudades abordan el bienestar animal. Más allá de su dimensión comercial, este tipo de iniciativas plantea un debate sobre la necesidad de integrar la salud veterinaria dentro de las políticas de cuidado comunitario, especialmente en contextos donde las mascotas cumplen funciones emocionales, terapéuticas e incluso de seguridad.
La apertura de nuevas sucursales en la Ciudad de México representa, en este sentido, un paso hacia la democratización del acceso a servicios médicos para animales de compañía. A medida que el vínculo entre humanos y mascotas continúa fortaleciéndose, el desafío será garantizar que la atención veterinaria deje de ser un privilegio para convertirse en un derecho accesible para todos los hogares.
Fuente: MSN


