Royal Canin impulsa la adopción responsable con licencia para nuevos tutores
En un país donde el vínculo con las mascotas alcanza niveles de profunda identificación emocional, Royal Canin y la agencia creativa TombrasNiña siguen profundizando su innovadora campaña de concientización. A través de una iniciativa pionera —la «licencia por adopción de mascotas» para sus empleados— buscan transformar la manera en que la sociedad y, en especial, las empresas, abordan la llegada de un nuevo integrante peludo al hogar.
Según datos recientes, el 75% de los argentinos considera a sus mascotas como verdaderos miembros de su familia. Este dato no solo demuestra el fuerte lazo emocional que une a los tutores con sus animales, sino que también plantea un desafío: ¿cómo armonizar esa visión afectiva con prácticas laborales que rara vez contemplan las necesidades emocionales y logísticas que supone la adopción de un cachorro o gatito?
Licencia por adopción: una nueva forma de humanizar las políticas laborales
La propuesta de Royal Canin parte de una premisa poderosa: si un recién nacido humano necesita de tiempo, cuidados y contención para adaptarse al mundo, ¿por qué no ofrecer lo mismo a un cachorro que está descubriendo un nuevo hogar?
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A través de esta licencia, la empresa ofrece a sus empleados un periodo de adaptación remunerado cuando adoptan una mascota. Esta pausa laboral les permite acompañar los primeros días del nuevo compañero, generar un vínculo sólido desde el inicio y asegurarse de que reciba los cuidados necesarios en una etapa tan crucial como vulnerable.
Lejos de ser una acción meramente simbólica, la licencia por adopción de mascotas refleja un cambio cultural y corporativo. Implica reconocer que el bienestar animal también está ligado al bienestar de las personas y que una relación sana entre humanos y animales comienza con tiempo, dedicación y presencia.
La campaña, ideada y desarrollada por TombrasNiña, se alinea con el programa global Start of Life de Royal Canin, el cual pone el foco en los primeros meses de vida del animal como una etapa determinante para su desarrollo futuro.
“Queremos invitar a otras compañías a repensar sus políticas internas. Esta iniciativa no es sólo sobre mascotas, es sobre cómo las empresas pueden conectar más profundamente con sus empleados y promover valores como la empatía y la responsabilidad”, afirma Nicolás Defferrari, Executive Creative Director (ECD) de TombrasNiña en Latinoamérica.
El equipo detrás de esta acción incluye profesionales de alto calibre tanto de América Latina como de Estados Unidos. Desde la dirección creativa hasta la producción audiovisual, se trata de una campaña cuidada al detalle, pensada no sólo para resonar emocionalmente, sino para generar conversación social y convertirse en un modelo replicable.
Un spot con alto impacto emocional: “no dejarías solo a tu bebé”
Uno de los pilares de la campaña es un spot audiovisual cuya premisa interpela directamente al espectador: “Si no dejarías solo a tu bebé, ¿por qué hacerlo con tu cachorro?”. El comercial, filmado con un estilo documental y emocionalmente cargado, muestra escenas cotidianas de tutores compartiendo los primeros días con sus nuevos animales, en entornos reales y sin dramatizaciones forzadas.
El mensaje es claro: los primeros días de vida compartida son clave para establecer un vínculo de confianza y seguridad. Esa etapa no puede ser improvisada ni postergada, y exige tiempo de calidad, presencia y preparación.
La pieza fue producida por la reconocida productora Landia y dirigida por Tomás Posse y Sofía Jamardo, con dirección de fotografía de Enzo Codaro y vestuario de Marina Claypole. La edición, mezcla de sonido y corrección de color estuvieron a cargo de un equipo especializado que logró transmitir con sensibilidad la esencia del mensaje.
Más allá del spot y de la licencia interna, esta campaña busca ser una plataforma para promover la adopción responsable de mascotas. En un país con altos niveles de abandono animal, Royal Canin propone cambiar la conversación: adoptar no es simplemente llevar un animal a casa, es asumir un compromiso de por vida.
En ese marco, la marca subraya la importancia de la nutrición adecuada desde el primer día, el seguimiento veterinario y la educación del tutor. Todo esto se enmarca en el programa Start of Life, que incluye recursos y recomendaciones para acompañar la etapa inicial del cachorro o gatito.
“Lo que un animal recibe en sus primeros meses tiene un impacto directo en su salud a largo plazo. Y eso no se limita a la alimentación, también hablamos de cuidados emocionales, adaptación al entorno y una integración armoniosa con el hogar”, señala Marco Paccini, Brand Manager de Royal Canin.
La campaña ha generado interés no solo en el mundo del marketing y la publicidad, sino también en círculos empresariales que empiezan a ver el bienestar animal como parte de sus políticas de bienestar corporativo. Ofrecer licencias por adopción puede parecer disruptivo, pero en realidad se inscribe en una tendencia más amplia hacia entornos laborales más humanos y flexibles.
Además, iniciativas como esta se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial aquellos vinculados al bienestar, el trabajo decente y la vida de ecosistemas terrestres.
Uno de los grandes desafíos ahora es lograr que más empresas se sumen a la propuesta. Si bien todavía es una iniciativa incipiente, la visibilidad que está logrando podría sentar un precedente. La idea de reconocer legalmente el vínculo humano-animal en el ámbito laboral no es nueva en otros países, pero en Argentina aún queda camino por recorrer.
Lo cierto es que este tipo de licencias también pueden ser vistas como una herramienta estratégica para la retención de talento. En un mercado laboral cada vez más competitivo, demostrar sensibilidad hacia las realidades personales de los empleados —incluidas sus relaciones con mascotas— puede marcar una diferencia en términos de compromiso, motivación y sentido de pertenencia.
El éxito de esta campaña no solo radica en la calidad técnica de su producción o en la solidez del concepto creativo, sino en su coherencia entre discurso y acción. Royal Canin no está hablando de bienestar animal desde una tribuna, sino que lo está incorporando a su cultura empresarial, dándole vida a través de acciones concretas.
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Por su parte, TombrasNiña ha sabido leer el clima social y cultural del país para presentar una propuesta que es tan emocional como transformadora. En tiempos donde las marcas son cada vez más exigidas a ser relevantes y auténticas, esta acción demuestra que es posible construir valor compartido entre empresa, empleados y comunidad.


