PETA limita su certificación Cruelty Free y afecta a marcas latinoamericanas
La industria cosmética de América Latina atraviesa un momento de incertidumbre tras la reciente decisión de Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) de modificar el alcance de su programa de certificación “Beauty Without Bunnies” (Belleza Sin Conejos). La medida implica que más de 180 marcas de la región perderán su sello cruelty free, un distintivo que durante años les permitió ganar confianza entre los consumidores y diferenciarse en un mercado altamente competitivo.
El cambio, anunciado el 7 de agosto, limita la certificación únicamente a empresas que operen en Estados Unidos, Canadá, Alemania o India, excluyendo a compañías con operaciones en América Latina, Europa y otros territorios. Esta decisión ha sido interpretada como un retroceso para los avances logrados en la región en materia de cosmética ética y sin crueldad animal.
Razones detrás de la decisión de PETA
PETA explicó que su determinación responde a las complejidades regulatorias que impone el Reglamento REACH de la Unión Europea. Esta normativa obliga, en determinados casos, a realizar pruebas en animales para evaluar ingredientes químicos que también se utilizan en cosmética. Ante la posibilidad de que algunas empresas incurran en este tipo de pruebas de manera indirecta, la organización decidió reducir el alcance de su certificación.
Aunque la medida busca mantener la coherencia del sello, la consecuencia inmediata es la salida de cientos de marcas del listado oficial de PETA, incluidas muchas latinoamericanas que habían invertido tiempo y recursos en adecuar sus procesos para cumplir con estándares internacionales de bienestar animal.
Impacto en América Latina: Cifras preocupantes
El efecto en la región será profundo. Según datos compartidos por Camila Cortínez, fundadora y directora general de la organización Te Protejo, los porcentajes de marcas que perderán su sello cruelty free varían de manera significativa en cada país:
Chile: 14%
Brasil: 58%
México: 12%
Argentina: 30%
Perú: 11%
Colombia: 19%
Vea también: Deporte con mascotas en Colombia crece como tendencia de bienestar
En conjunto, el 64% de las marcas con certificación PETA en América Latina quedarán fuera del listado oficial. Esta pérdida de credenciales puede afectar su reputación frente a consumidores cada vez más exigentes en temas de ética y sostenibilidad.
El golpe es especialmente sensible porque la industria cosmética latinoamericana se encuentra en una etapa de crecimiento acelerado. Se estima que para el año 2025 alcanzará ingresos por más de 48 mil millones de dólares, consolidándose como uno de los sectores con mayor dinamismo económico en la región.
Además, los consumidores han demostrado un creciente interés por productos libres de crueldad animal. En países como Chile, el 68% de los compradores revisa el sello cruelty free antes de decidir una compra, y un 76% considera fundamental que sus productos tengan etiquetas asociadas a valores éticos, como ser veganos o naturales. En México, el 71% de la población respalda la prohibición de experimentación en animales, mientras que en Brasil un 73% exige la aprobación de una ley en la misma dirección.
Estos datos reflejan que, más allá de los sellos, existe una fuerte demanda social por una industria responsable con los animales y el medioambiente.
Te Protejo: una alternativa regional
Ante la retirada de PETA, organizaciones locales buscan llenar el vacío. Una de las más destacadas es Te Protejo, que desde 2013 certifica productos cosméticos bajo un estricto protocolo adaptado a la realidad latinoamericana. Actualmente, más de 190 marcas han pasado por su proceso de validación, lo que le otorga legitimidad y reconocimiento en la región.
Su modelo de certificación se basa en tres pilares:
Revisión documental: verificación de que todos los insumos y procesos estén libres de pruebas en animales.
Declaración de proveedores: compromiso formal de no realizar testeo animal en ninguna etapa de la cadena de suministro.
Auditorías internas: mecanismos de control que garantizan transparencia y confianza ante los consumidores.
Según Camila Cortínez, Te Protejo está ofreciendo un programa de transición hasta el 31 de octubre para que las marcas que pierdan la certificación PETA puedan mantener su credibilidad. Esto incluye la posibilidad de aparecer en su listado internacional de empresas cruelty free, con presencia en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Más allá del impacto comercial, la decisión de PETA plantea un desafío ético. Durante más de una década, organizaciones y empresas de América Latina trabajaron para alinearse con estándares globales, invirtiendo en innovación y en la sustitución de pruebas animales por métodos alternativos. El retiro del sello puede ser percibido como un desconocimiento de esos esfuerzos.
La preocupación también radica en la percepción del consumidor. Muchos compradores se guían por certificaciones internacionales para validar sus decisiones de compra, y la ausencia de un sello tan reconocido podría generar dudas sobre la transparencia de las marcas locales, incluso cuando estas mantienen prácticas libres de crueldad.
Regulaciones y avances legislativos
No todo son malas noticias. La región ha avanzado en materia regulatoria, con siete países que ya prohíben las pruebas en animales para cosmética: Chile, México, Brasil, Colombia, Guatemala, Ecuador y Panamá. Sin embargo, solo tres naciones —México, Brasil y Uruguay— cuentan con un marco normativo específico sobre el uso de animales en investigación.
Este escenario revela la necesidad de políticas públicas más homogéneas y de un marco regional que garantice reglas claras para toda la industria.
De cara al futuro, la industria cosmética latinoamericana enfrenta tres grandes retos:
Reconstruir la confianza del consumidor: mediante sellos locales o internacionales que respalden la transparencia.
Impulsar la innovación tecnológica: adoptando métodos alternativos de evaluación de seguridad que no involucren animales.
Fortalecer la legislación regional: para evitar retrocesos y dar certeza tanto a las marcas como a los consumidores.
La salida de PETA podría convertirse en una oportunidad para que organizaciones locales como Te Protejo refuercen su protagonismo y se posicionen como referentes globales en certificación cruelty free desde una perspectiva latinoamericana.
Vea también: Fefé de Dolce and Gabbana inaugura la era del perfume canino
La decisión de PETA de restringir su certificación cruelty free a solo cuatro países marca un punto de inflexión en el mercado cosmético global. América Latina, pese a los avances logrados, enfrenta un retroceso simbólico y práctico que obliga a las marcas a buscar nuevas alternativas de validación.
El camino hacia una industria ética y responsable no se detendrá, ya que la presión social y la demanda de los consumidores continúan creciendo. Lo que está en juego no es solo la imagen de las marcas, sino el compromiso de toda una región con un modelo de consumo más consciente y respetuoso con los animales.


