El mercado de alimentos para mascotas ha experimentado un crecimiento notable en la última década, convirtiéndose en un sector estratégico tanto en Colombia como a nivel mundial. La tendencia de humanización de las mascotas, que las considera parte integral de la familia, ha llevado a los dueños a invertir considerablemente en el bienestar animal. En Colombia, más de la mitad de los hogares tiene al menos un perro o un gato, con cifras que indican que en Bogotá, el 65% de las casas cuentan con una mascota. Esta transformación en la percepción de los animales de compañía ha impulsado el mercado de alimentos para mascotas, que se estima alcanzará un valor de 1.3 a 1.5 billones de pesos en 2023. A nivel global, la industria de alimentos para mascotas está proyectada para alcanzar los 350.000 millones de dólares para 2027, superando incluso a otros mercados como el de alimentos y bebidas orgánicas, que se estima en 310.000 millones de dólares para el mismo año.
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Dentro de este vasto mercado, se destacan cinco empresas prominentes que compiten por la preferencia de los consumidores: el grupo colombiano Bios y los conglomerados multinacionales Purina, Hill’s, Mars y Diamond Pet Foods. La compañía colombiana Bios se ha posicionado como la líder en el sector agroindustrial local a través de marcas como Ringo y Nutriss, manteniendo una cuota de mercado del 36.1% en alimentos para perros y gatos. Ringo Vitaly, su línea super premium, resalta por su formulación libre de granos y su alto contenido proteico, adaptándose a las demandas de los dueños de mascotas que buscan alimentos de calidad superior para sus animales.
En contraste, Nestlé Purina, un gigante suizo, se erige como el líder global en el sector de alimentos secos para mascotas, tras su fusión con la división Friskies en 2001. La oferta de Purina es vasta, incluyendo marcas bien establecidas como Pro Plan y Dog Chow, y su presencia en Colombia comenzó en los años 70. La compañía no solo se beneficia de su escala, sino que también se posiciona como una de las marcas más recomendadas por veterinarios debido a su enfoque en la nutrición de calidad. A través de su planta en Mosquera, Cundinamarca, Purina debe adaptarse a un mercado local que exige productos que no solo sean nutritivos, sino que también alineen con las tendencias de salud y bienestar.
Otro competidor de peso es Mars, conocido principalmente por su legado en la industria de confitería, que diversificó su negocio hacia la nutrición animal a través de marcas como Pedigree y Whiskas. Esta empresa familiar estadounidense no solo obtiene beneficios significativos de su línea de alimentos para mascotas, sino que también controla una parte del mercado de cuidado para mascotas. En Colombia, Mars continúa importando sus productos debido al cierre de su planta de alimentos secos, reflejando las dinámicas cambiantes de producción y distribución en el país.
Por su parte, Hill’s, de propiedad de Colgate-Palmolive, ha encontrado su nicho en alimentos terapéuticos y premium, elaborando fórmulas que responden a condiciones específicas de salud como la insuficiencia renal. Su historia, que data de la creación de una dieta específica para un perro en los años 30, muestra cómo la empresa ha evolucionado y ha mantenido su enfoque en la salud de las mascotas. A pesar de su sólida reputación, los productos de Hill’s son importados en Colombia, limitando su presencia local en términos de producción.
Finalmente, Diamond Pet Foods, la más joven del grupo, ha conseguido un reconocimiento notable gracias a su marca Taste of the Wild, la cual se centra en ofrecer alimentos premium. Aunque se ha visto afectada por un problema de calidad en el pasado, la empresa ha respondido implementando estrictas medidas de control. La filosofía de Diamond gira en torno a ofrecer productos que correspondan a las necesidades nutricionales de las mascotas, lo que resuena con la creciente demanda de alimentos de alta calidad.
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El panorama de la industria de alimentos para mascotas en Colombia está configurado por una intensa competencia entre empresas nacionales y multinacionales, reflejando tanto la globalización del mercado como la valoración creciente de la salud y el bienestar de los animales de compañía. El crecimiento proyectado tanto a nivel local como mundial sugiere que esta tendencia no solo continuará, sino que también redefinirá la forma en que se producen y comercializan los alimentos para mascotas en el futuro, destacando la importancia de la innovación y la adaptación a las preferencias de los consumidores en un entorno cada vez más consciente y exigente.


