Master House redefine espacios sostenibles para mascotas gracias a Máster Cat y Dog
En los últimos años, el vínculo entre sostenibilidad y bienestar animal ha ganado fuerza, y marcas líderes del mercado de alimentos para mascotas han comenzado a asumir un rol más activo en esa transformación. Una de las iniciativas más relevantes en Latinoamérica es la impulsada por Master Cat y Master Dog, dos marcas de Carozzi que han decidido convertir sus envases plásticos en un recurso con valor social y ambiental a través de Master House, un programa que ya comienza a mostrar resultados concretos.
En 2024, la compañía dio un paso trascendental con la inauguración del primer Gatio Sostenible en Valparaíso, un espacio especialmente diseñado para gatos rescatados, construido con materiales reciclados provenientes de sus propios envases. Este hito no fue un punto aislado, sino la primera etapa de un plan más ambicioso que busca replicarse en distintos formatos y para diferentes especies. Actualmente, ya está en marcha un segundo proyecto orientado a los perros, lo que confirma que el compromiso de estas marcas no es pasajero, sino parte de una estrategia de largo plazo.
Master House nace como una respuesta innovadora a dos problemáticas globales: el exceso de residuos plásticos y la necesidad de mejorar la calidad de vida de animales que dependen de fundaciones y organizaciones de rescate.
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El modelo es simple pero poderoso: recolectar los envases de alimentos para mascotas, transformarlos en materiales reciclados de alta resistencia y destinarlos a la construcción de infraestructuras seguras y sostenibles. Estos espacios, que pueden ser patios, corrales o áreas de recreación, no solo reducen el impacto ambiental, sino que también ofrecen mejores condiciones para los animales que esperan ser adoptados o rehabilitados.
La Fundación Adopta, que lleva más de 16 años dedicada al rescate y cuidado de gatos, fue la primera en beneficiarse de esta iniciativa. Gracias a la donación de Master House, pudo contar por primera vez con un espacio de más de 100 metros cuadrados especialmente diseñado para que los felinos puedan moverse, explorar y socializar en un entorno seguro.
DEL RESIDUO AL RECURSO: INNOVACIÓN EN MATERIALES
El gatio fue construido utilizando madera plástica reciclada, un material 100% elaborado a partir de residuos plásticos. Este insumo no solo evita que miles de envases terminen en rellenos sanitarios, sino que además ofrece cualidades superiores a la madera tradicional: es resistente a la humedad, retardante al fuego, antideslizante y no se astilla ni se agrieta.
Su durabilidad lo convierte en una opción ideal para estructuras expuestas al aire libre, y demuestra cómo la innovación en materiales reciclados puede reemplazar eficientemente al uso de recursos naturales como la madera, contribuyendo a la preservación de los bosques.
El proceso de transformación fue llevado a cabo en la planta de Everwood, empresa especializada en reciclaje y producción de plásticos reutilizados. Con ello, se asegura que la cadena productiva tenga trazabilidad y que el impacto ambiental positivo sea verificable.
EL IMPULSO DE LA LEY REP Y EL ECODISEÑO
La iniciativa de Master House también está en sintonía con los cambios regulatorios que ha experimentado Chile. Desde octubre de 2023, entró en vigor la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP) para envases y embalajes, que obliga a las empresas a hacerse cargo de los residuos que generan.
Lejos de limitarse a cumplir la normativa, Carozzi decidió adelantarse y rediseñar los envases de Master Cat y Master Dog para que fueran completamente reciclables. Este esfuerzo fue complementado con la creación de un modelo circular que no solo gestiona los residuos, sino que los transforma en un beneficio tangible para la sociedad.
Según Ximena Ledezma, encargada de proyectos de ecodiseño en Carozzi, este tipo de acciones reflejan el compromiso de la compañía con la innovación responsable. “Recuperamos y revalorizamos los envases de Master Dog y Master Cat para que sean un verdadero aporte, tanto al medioambiente como al cuidado de las mascotas”, señaló.
Uno de los aspectos más destacados de Master House es que no se queda en el nivel de la comunicación corporativa, sino que entrega resultados concretos y medibles.
La construcción del primer Gatio Sostenible implicó la recuperación de 4,5 toneladas de plástico reciclado, equivalentes a 29.032 envases. Gracias a este proceso, se evitaron daños significativos al medioambiente:
Ahorro de 9 millones de litros de agua.
Prevención de la tala de 21 árboles.
Reducción de más de 8 mil kilos de emisiones de CO₂.
Estos datos, proporcionados por la organización Desafío Ambiente, reflejan cómo un proyecto puntual puede generar beneficios ambientales comparables con los de campañas mucho más amplias. Además, dan cuenta de que la sostenibilidad empresarial puede ser medible, concreta y replicable.
UN MODELO QUE INVITA A LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Un elemento clave de esta estrategia es la invitación a los consumidores a reciclar. La campaña busca instalar la idea de que los envases de alimentos para mascotas no son basura, sino un recurso que, correctamente gestionado, puede transformarse en nuevas infraestructuras que mejoren la vida de los animales.
De esta manera, Master Cat y Master Dog convierten a sus clientes en aliados de la causa. Al reciclar sus envases, los consumidores contribuyen directamente a la creación de más espacios seguros para mascotas y se suman a una cadena virtuosa de economía circular.
El primer gatio ha sido solo el comienzo. Ya se trabaja en un segundo proyecto orientado a los perros, que contará con espacios de recreación adaptados a sus necesidades específicas. Esta expansión confirma la visión de largo plazo de Master House y anticipa que en el futuro podrían desarrollarse nuevas infraestructuras para otras fundaciones y organizaciones que rescatan animales en Chile y eventualmente en otros países de la región.
Si el modelo logra escalar, podría convertirse en un referente latinoamericano de economía circular aplicada al mundo de las mascotas, un sector que mueve millones y que, hasta ahora, había tenido un desarrollo más limitado en términos de sostenibilidad.
Desde una mirada analítica, el proyecto Master House combina varios elementos que lo hacen atractivo:
Propósito social y ambiental: atiende una necesidad concreta de fundaciones que cuidan animales y al mismo tiempo reduce la huella plástica.
Cumplimiento normativo proactivo: se adelanta a las exigencias de la Ley REP, mostrando liderazgo en sostenibilidad.
Resultados verificables: ofrece cifras claras que permiten evaluar el impacto real, evitando caer en el greenwashing.
Engagement con los consumidores: convierte a los dueños de mascotas en actores de cambio al invitarlos a reciclar.
Innovación en materiales: demuestra que la madera plástica reciclada puede ser una alternativa viable y superior a materiales tradicionales.
En un mercado donde la diferenciación es clave, esta estrategia permite a Master Cat y Master Dog fortalecer su posicionamiento como marcas responsables, ganar la confianza de los consumidores y abrir la puerta a nuevas formas de colaboración con organizaciones sociales.
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El caso de Master House refleja cómo las empresas del sector de alimentos para mascotas pueden trascender la lógica comercial y convertirse en agentes de cambio positivo. Al transformar residuos en espacios de bienestar, la iniciativa demuestra que la sostenibilidad y la innovación no son tendencias pasajeras, sino caminos necesarios para enfrentar los desafíos ambientales y sociales del presente.
Con cada envase reciclado, se construye no solo un gato o un espacio para perros, sino también una nueva forma de entender la relación entre marcas, consumidores y medioambiente.


