Mascotas en hospitales: Una iniciativa que busca humanizar la salud en Buenos Aires
En medio de una creciente preocupación por la salud emocional de los pacientes hospitalizados, un proyecto legislativo presentado en la provincia de Buenos Aires propone un cambio tan innovador como empático: permitir que las personas internadas puedan recibir visitas de sus mascotas. Esta propuesta, impulsada por la diputada provincial Silvina Vaccarezza, no solo busca integrar a los animales de compañía al entorno hospitalario, sino que pone sobre la mesa un tema que combina bienestar emocional, salud pública y el valor de los vínculos afectivos.
La conexión emocional como herramienta de sanación
Quienes han convivido con una mascota saben que su compañía va mucho más allá del entretenimiento o la seguridad. Se trata de la construcción de un lazo afectivo que aporta estabilidad emocional, reduce la ansiedad y ofrece consuelo en momentos difíciles. Vaccarezza sostiene que esta conexión también puede ser un recurso terapéutico en contextos hospitalarios, especialmente para personas que atraviesan procesos largos de internación o que se enfrentan a cuadros de salud complejos y emocionalmente exigentes.
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«Las mascotas no solo acompañan, también sanan», expresó la diputada en una entrevista, donde compartió que la idea surgió de su propia experiencia y de historias reales de pacientes que lograron mejorar su estado anímico tras reencontrarse con sus animales. Uno de esos casos fue el de una mujer internada que mostró una recuperación anímica notable después de recibir la visita clandestina de su perro, ingresado por sus hijos dentro de una cartera.
La base científica del proyecto: evidencia internacional
El proyecto no es un capricho emocional, sino que se fundamenta en antecedentes científicos y experiencias internacionales exitosas. Países como Canadá, Australia, Bélgica y Estados Unidos ya han implementado protocolos que permiten la presencia de animales de compañía en hospitales, con resultados positivos en términos de recuperación y salud emocional de los pacientes.
Estudios clínicos en diversas partes del mundo han demostrado que la interacción con animales disminuye los niveles de cortisol (hormona del estrés), promueve la liberación de oxitocina (relacionada con el afecto) y mejora la presión arterial. En pacientes pediátricos y geriátricos, se ha registrado una mejora en el estado de ánimo y en la disposición para afrontar tratamientos complejos.
Protocolos estrictos: seguridad para todos
Lejos de promover un ingreso indiscriminado de mascotas a los hospitales, el proyecto presentado por Vaccarezza contempla un marco regulatorio claro, basado en normas de bioseguridad y respeto al entorno hospitalario.
Los principales requisitos para que una mascota pueda ingresar a un centro de salud son:
Tener más de un año de edad.
Estar vacunada y desparasitada (internamente y externamente).
Haber sido bañada dentro de las 24 horas previas a la visita.
Cumplir con normas de higiene establecidas por la institución.
No presentar signos de agresividad o enfermedades transmisibles.
Además, cada hospital podrá definir los espacios habilitados para este tipo de visitas y determinar su frecuencia, siempre considerando la situación clínica del paciente, la aprobación médica y la compatibilidad con otros internados.
Terapias asistidas con animales: una alternativa para quienes no tienen mascota
El proyecto también contempla la posibilidad de que pacientes que no poseen animales puedan beneficiarse de la interacción con perros adiestrados para tareas terapéuticas. Estas iniciativas, conocidas como intervenciones asistidas con animales, ya se aplican en varios centros de salud mental, geriátricos y clínicas de rehabilitación con excelentes resultados.
En contextos de soledad o depresión, especialmente entre adultos mayores, el contacto con un animal puede generar estímulos positivos, mejorar la autoestima y reforzar la comunicación emocional.
Tenencia responsable y políticas públicas locales
Durante la presentación del proyecto, la diputada también aprovechó para destacar la importancia de la tenencia responsable, no solo desde una perspectiva individual, sino como parte de una política pública integral. Puso como ejemplo el caso del municipio de General Viamonte, donde se implementa un sistema de registro y chipado de animales domésticos para promover su cuidado y control.
“Quien tiene un animal debe asumir un compromiso. No puede permitir que esté en la calle o moleste a los vecinos”, remarcó Vaccarezza. La humanización de las mascotas no debe confundirse con permisividad o descuido; al contrario, implica asumir deberes concretos para su bienestar y el de la comunidad.
Trámite legislativo: expectativas de consenso
Aunque el proyecto aún no ha sido debatido en el recinto legislativo, la autora confía en que será recibido con apertura por parte de los distintos bloques políticos. “Este no es un tema partidario. Es una propuesta de salud emocional, profundamente humana”, declaró.
La diputada espera que la discusión legislativa abra un debate más amplio sobre el lugar que ocupan las mascotas en nuestra vida cotidiana y, especialmente, en situaciones de vulnerabilidad como lo es una internación hospitalaria. “Si no se aprueba ahora, al menos habremos iniciado un camino de reflexión”, sostuvo.
Más allá del proyecto vinculado a las mascotas, Vaccarezza también abordó otros temas clave durante su entrevista. Uno de ellos fue el impacto de las retenciones al campo, tema que volvió a la agenda tras el discurso del presidente Javier Milei en la Exposición Rural. Según la legisladora, la falta de previsibilidad impositiva es un obstáculo para el desarrollo del sector agropecuario.
“El productor necesita certezas. No se puede manejar la economía con decretos que cambian según el humor del gobierno”, cuestionó, a la vez que pidió que las retenciones tengan un esquema claro de reducción por ley.
Otra de sus preocupaciones fue el retraso en las obras de la cuenca del río Salado, infraestructura clave para prevenir inundaciones en más de 50 municipios del interior bonaerense. Vaccarezza denunció que, aunque el impuesto para financiar obras hídricas se sigue cobrando en el precio del combustible, el fondo fiduciario fue eliminado.
“¿Dónde va ese dinero? Es escandaloso que se siga cobrando un impuesto que ya no tiene destino específico”, denunció, y presentó un proyecto para que la cuenca tenga su propia partida presupuestaria por ley, al igual que otras cuencas importantes de la provincia.
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La iniciativa de permitir el ingreso de mascotas a hospitales es mucho más que una curiosidad legislativa. Se trata de un paso hacia la humanización del sistema de salud, donde los aspectos emocionales del paciente tienen un rol central en su proceso de recuperación. Integrar el bienestar afectivo con la atención médica no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también refleja una evolución en la forma en que entendemos la salud como un todo.
En un contexto donde la soledad y la ansiedad son cada vez más frecuentes, propuestas como esta invitan a repensar qué herramientas —incluso las más simples, como el amor de una mascota— pueden hacer la diferencia en el camino hacia la sanación.

