Lavakan consolida su modelo de franquicias y acelera su expansión regional
El mundo del cuidado de mascotas ha experimentado un fuerte impulso en los últimos años, impulsado por una creciente conciencia social sobre el bienestar animal y por una demanda cada vez más sofisticada de servicios personalizados. En este contexto, Lavakan, la marca que ofrece baños automatizados para perros en cabinas tecnológicas, se posiciona como uno de los proyectos más innovadores del sector en Uruguay y, ahora también, en el resto de América Latina.
Después de haber afianzado su presencia local, la empresa inicia una nueva etapa de expansión con la apertura de una tercera sucursal en el barrio Pocitos de Montevideo. Pero no se detiene allí: el proyecto liderado por Damián Graña también ha comenzado su desembarco en Argentina, con proyecciones concretas hacia Brasil, Paraguay y Chile.
De Uruguay al continente: una visión que se vuelve realidad
La trayectoria de Lavakan comenzó con una apuesta audaz: importar desde España una tecnología aún poco conocida en la región, capaz de transformar la experiencia del baño para mascotas. Se trata de cabinas automatizadas que permiten higienizar a los perros de forma eficiente, higiénica y sin generar estrés, tanto para el animal como para su dueño. El primer local se estableció en el barrio Punta Carretas de Montevideo y fue el punto de partida para un modelo de negocio que combina tecnología, comodidad y atención al bienestar animal.
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La verdadera consolidación del proyecto se dio a partir de octubre de 2024, cuando Graña se asoció con Florencia Marrapodi. Esta alianza no solo dio pie a la apertura de un segundo local en Punta del Este, sino que también implicó el diseño de una estructura comercial que permitiera escalar el modelo a través de franquicias. La elección de Punta del Este no fue casual: su carácter turístico y su clientela internacional ofrecían un entorno ideal para proyectar la marca hacia el exterior.
Fue precisamente en esta sucursal costera donde dos inversores argentinos, Robert y Stephanie Watson, conocieron el concepto Lavakan. Convencidos del potencial del negocio, decidieron adquirir la máster franquicia para Buenos Aires, con planes concretos de abrir su primer local entre agosto y septiembre de este año, seguido por al menos dos o tres aperturas más en los seis meses siguientes.
El modelo de franquicia: una puerta de entrada al negocio pet tech
La expansión en Uruguay continúa a buen ritmo. La tercera sucursal, ubicada en el barrio Pocitos, marcará un hito: será la primera franquicia nacional operada por un tercero, y no por la empresa matriz. Para quienes deseen unirse al proyecto, el costo de inversión mínima ronda los 25.000 dólares, aunque el monto final puede variar en función del tamaño del local y la cantidad de cabinas instaladas.
Además del modelo de franquicias tradicionales, Lavakan ofrece opciones de alquiler de cabinas para veterinarias y pet shops, y está negociando acuerdos con estaciones de servicio y supermercados. En estos puntos, se instalarían cabinas individuales o bien unidades combinadas con puntos de venta de productos para mascotas. Este tipo de alianzas estratégicas permitiría a Lavakan ampliar su presencia territorial sin depender exclusivamente de locales propios.
Según el director de la empresa, ya se están preparando pruebas piloto en Montevideo y Maldonado, con el objetivo de evaluar la viabilidad de estas modalidades en diferentes entornos comerciales.
El acuerdo con los inversores argentinos fue firmado en IR Estudio Notarial, y se formalizó con la entrega de un certificado de reconocimiento a los nuevos franquiciantes, marcando así el inicio oficial del proceso de expansión internacional. El objetivo de Lavakan es claro: replicar el modelo exitoso en otros mercados regionales, con especial foco en las capitales latinoamericanas y ciudades con alta densidad de población y cultura pet friendly.
Además de Argentina, Lavakan ya se encuentra en conversaciones avanzadas con potenciales socios en Brasil y Paraguay, y trabaja activamente para concretar su llegada a Chile. Para Graña, este crecimiento fuera de fronteras no es una casualidad sino el resultado de una planificación estratégica y de la validación que ha recibido la propuesta desde sus inicios. “El crecimiento nacional será la palanca para impulsar el crecimiento regional”, aseguró.
Innovación tecnológica al servicio del bienestar animal
Lavakan no es simplemente una propuesta comercial; es también un ejemplo de cómo la tecnología puede mejorar la calidad de vida de los animales de compañía y facilitar el día a día de sus cuidadores. Las cabinas, importadas desde España, están diseñadas para ofrecer un baño completo, cómodo y seguro. La operación es intuitiva, el proceso está automatizado, y los tiempos de limpieza se reducen notablemente.
Inicialmente, este enfoque representó un desafío para el público, que no estaba familiarizado con este tipo de servicio. “Al principio la gente no entendía cómo funcionaba. Era algo completamente nuevo en Uruguay”, recuerda Graña. Sin embargo, el tiempo y la experiencia fueron jugando a favor del proyecto: actualmente, cada local de Lavakan realiza alrededor de 350 servicios mensuales, un número que demuestra la buena aceptación del modelo.
Más allá de la innovación técnica, Graña subraya la importancia de contar con franquiciantes que tengan una conexión emocional con el mundo animal. “No se trata solo de invertir dinero, sino de tener pasión por las mascotas. Esa sensibilidad es la que marca la diferencia a la hora de gestionar el negocio”, afirma.
La expansión de Lavakan no ha hecho que la empresa pierda de vista su responsabilidad social. La marca participa regularmente en jornadas de adopción de mascotas, apoyando iniciativas que promueven la tenencia responsable y el rescate de animales sin hogar. Para la compañía, estas acciones son una forma de devolver valor a la comunidad y de fortalecer su identidad en torno al cuidado integral de las mascotas.
“El propósito no es solo económico. Queremos construir una comunidad que valore el bienestar animal. Desde nuestro lugar, buscamos contribuir a que más animales encuentren una familia que los cuide”, concluye el fundador.
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Lavakan es hoy un claro ejemplo de cómo una idea innovadora puede escalar rápidamente cuando se combina con visión estratégica, sensibilidad social y uso inteligente de la tecnología. Su crecimiento en Uruguay y su reciente salto a Argentina confirman que el modelo tiene no solo viabilidad económica, sino también una base sólida de aceptación social.
En un mercado donde las personas buscan soluciones prácticas pero también confiables para el cuidado de sus mascotas, Lavakan ha logrado posicionarse con un diferencial claro. A medida que más franquicias abran sus puertas, y que nuevos países se sumen a la red, la marca consolidará su rol como referente regional en el ecosistema pet tech.


