Ikea prohíbe la entrada de perros a una de sus tiendas
En cada país donde opera IKEA, la popular empresa de muebles y decoración, existe una normativa específica respecto al acceso de animales a sus establecimientos. Estas reglas pueden variar dependiendo de las leyes locales y de las políticas internas de la compañía. En algunas regiones, los perros pueden entrar a las tiendas bajo ciertas condiciones, mientras que en otras, su ingreso está completamente prohibido.
Recientemente, la tienda IKEA de Aubonne, en Suiza, ha implementado una nueva medida que restringe la entrada de perros al establecimiento. Esta decisión, que excluye a los perros de asistencia y a las razas pequeñas que puedan ser transportadas en bolsas o mantas dentro de los carritos, se tomó debido a problemas recurrentes relacionados con el comportamiento de algunos animales.
Los incidentes que llevaron a la prohibición
Según explicó una empleada de la tienda al medio suizo Watson.ch, uno de los principales motivos de la medida es que los perros han causado daños en el mobiliario expuesto al orinar dentro de las instalaciones. La trabajadora señaló que “siempre es lo mismo: cuando hay uno que marca su territorio, todos los demás lo hacen después de él”. Además, mencionó que una compañera había sido mordida por un perro, aunque afortunadamente no sufrió lesiones graves. Estos incidentes llevaron a la tienda a adoptar una postura más estricta para garantizar la seguridad y el bienestar de clientes y empleados.
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Pese a los intentos de Watson.ch por obtener declaraciones del servicio de prensa de IKEA sobre esta decisión, no se recibió respuesta oficial por parte de la empresa.
Normativa de IKEA en otros países
La política de IKEA respecto al acceso de perros varía considerablemente entre países. En Estados Unidos, por ejemplo, la entrada de perros está prohibida en todas las tiendas, salvo para los animales de asistencia debidamente acreditados. En otros países, como España, se permite la entrada de mascotas, pero bajo estrictas condiciones.
En España, IKEA detalla en su página web las normas que los dueños de mascotas deben cumplir para ingresar con sus animales a las tiendas:
Cada unidad familiar puede estar acompañada de un máximo de dos mascotas.
Los perros no pueden acceder a áreas donde se ofrece comida, como el Restaurante, el Bistro y la Tienda Sueca, salvo que haya terrazas exteriores habilitadas.
Es obligatorio el uso de correas no extensibles de un máximo de 1,5 metros. Las razas consideradas potencialmente peligrosas también deben llevar bozal.
Las mascotas deben estar bajo la supervisión de un adulto en todo momento y no pueden ser atadas a objetos o mobiliario dentro o fuera del establecimiento.
Los animales no deben subirse al mobiliario de la tienda, ya sea en áreas comerciales o de descanso.
Si las mascotas acceden a la zona de aseos, no pueden utilizar los lavabos como bebederos.
Los dueños deben evitar que sus perros hagan sus necesidades dentro de las instalaciones. En caso de que ocurra, están obligados a recoger y limpiar inmediatamente, además de informar al personal para que se desinfecte la zona.
No se permite el acceso de mascotas enfermas, visiblemente debilitadas, con mal estado de higiene o comportamiento agresivo.
La normativa también subraya que los propietarios son responsables de cualquier daño o perjuicio causado por sus mascotas, incluyendo los gastos derivados de incidentes o ataques.
El impacto de la medida en Suiza
La decisión de la tienda de Aubonne ha generado opiniones divididas entre los clientes. Algunos consideran que es una medida necesaria para proteger el mobiliario y garantizar la seguridad de todos los visitantes. Otros, en cambio, critican la restricción, argumentando que penaliza a los dueños responsables que cumplen con las normas.
Los perros de asistencia continúan teniendo acceso permitido a la tienda, siempre y cuando cuenten con la documentación adecuada. Esta excepción asegura que las personas con discapacidad no se vean afectadas por la nueva normativa.
La polémica en torno a esta decisión pone de manifiesto los desafíos de permitir la entrada de animales en espacios públicos. Si bien muchas personas consideran a sus mascotas como parte de la familia, es fundamental garantizar que su presencia no interfiera con la experiencia de otros usuarios ni con el funcionamiento del establecimiento.
En este sentido, las normativas como las de IKEA buscan equilibrar las necesidades de los dueños de mascotas con las de otros clientes y empleados. Sin embargo, su efectividad depende en gran medida de la responsabilidad de los dueños y de su cumplimiento.
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La decisión de IKEA en Suiza de prohibir la entrada de perros a una de sus tiendas es un ejemplo de cómo las empresas deben adaptarse a las circunstancias y garantizar la seguridad y comodidad de todos los usuarios. Aunque estas medidas pueden generar controversia, también destacan la importancia de establecer reglas claras para la convivencia en espacios compartidos.
En un mundo donde las mascotas tienen un papel cada vez más importante en la vida de las personas, las empresas enfrentan el reto de encontrar soluciones que permitan una integración armónica, sin comprometer la experiencia de otros clientes ni la operatividad de sus negocios.

