Especialistas advierten riesgos de humanizar la alimentación diaria de perros y gatos domésticos
La creciente tendencia de compartir alimentos con las mascotas volvió a generar debate tras la difusión de un video en redes sociales en el que una influencer ofreció wasabi a su perro. Aunque el episodio terminó con disculpas públicas y no se reportaron consecuencias graves para el animal, especialistas en medicina veterinaria aprovecharon el caso para recordar que muchos alimentos destinados al consumo humano pueden provocar problemas digestivos e incluso intoxicaciones en perros y gatos.
El caso reabrió una conversación que va más allá de un solo alimento. Para los expertos, el verdadero problema radica en la creciente humanización de la alimentación de las mascotas, una práctica cada vez más frecuente impulsada por las redes sociales y la difusión de contenidos virales. Compartir restos de comida, ofrecer productos condimentados o utilizar alimentos humanos como premios puede parecer un gesto de cariño, pero repetido con frecuencia puede afectar seriamente la salud de los animales.
El wasabi, un condimento conocido por su intenso sabor picante, no está considerado entre los alimentos más tóxicos para los perros, pero sí resulta altamente irritante para su sistema digestivo. Veterinarios explican que su consumo puede provocar salivación excesiva, inflamación de las mucosas, dolor abdominal, vómitos y diarrea. En algunos productos comerciales, además, el wasabi contiene ingredientes como ajo o cebolla, que sí representan un riesgo importante para perros y gatos debido a su potencial toxicidad.
Vea también: Restaurantes pet friendly impulsan convivencia responsable sin comprometer la salud pública
Uno de los principales errores consiste en asumir que si un alimento es seguro para las personas también lo será para las mascotas. Sin embargo, perros y gatos poseen necesidades nutricionales y procesos metabólicos diferentes. Incluso alimentos aparentemente inofensivos pueden desencadenar complicaciones dependiendo de la cantidad ingerida, el tamaño del animal, su edad o enfermedades preexistentes.
Especialistas recuerdan que existen diversos productos de consumo cotidiano que nunca deberían formar parte de la dieta habitual de las mascotas. Entre ellos destacan el chocolate, el xilitol presente en algunos dulces y chicles, la cebolla, el ajo, las uvas, las pasas, el alcohol y varios frutos secos. Asimismo, muchos perros y gatos presentan intolerancia a la lactosa, por lo que el consumo frecuente de productos lácteos también puede ocasionar trastornos digestivos.
El auge de las redes sociales ha incrementado la difusión de desafíos y videos donde los animales prueban alimentos llamativos para provocar reacciones graciosas. Aunque estos contenidos suelen obtener millones de visualizaciones, veterinarios insisten en que no deben replicarse. Una reacción que parece anecdótica puede convertirse en una emergencia médica si el animal desarrolla irritación severa, gastritis, deshidratación o una intoxicación.
Otro aspecto que preocupa a los profesionales es el incremento del sobrepeso en perros y gatos. El exceso de premios, las sobras de comida y una alimentación desequilibrada contribuyen al desarrollo de obesidad, una condición que aumenta el riesgo de enfermedades articulares, cardiovasculares, metabólicas y endocrinas, además de reducir la calidad y la expectativa de vida de las mascotas.
Frente a esta realidad, los veterinarios recomiendan mantener una dieta balanceada diseñada específicamente para cada especie y adaptada a factores como la edad, el tamaño, el nivel de actividad física y el estado de salud del animal. Si los propietarios desean incorporar alimentos naturales o dietas caseras, lo aconsejable es hacerlo bajo la orientación de un profesional en nutrición veterinaria para evitar deficiencias nutricionales o desequilibrios que puedan afectar el bienestar del animal.
Vea también: OnStar incorpora protección para mascotas y amplía servicios inteligentes de asistencia automotriz
La polémica también deja una enseñanza sobre la responsabilidad de quienes generan contenido en internet. Las publicaciones compartidas por figuras con gran alcance pueden influir en el comportamiento de miles de personas, especialmente cuando involucran animales. Por ello, especialistas consideran importante promover información basada en evidencia y fomentar prácticas responsables que prioricen el bienestar de las mascotas por encima del entretenimiento.
Ofrecer alimentos humanos a perros y gatos no siempre representa una muestra de cariño. En muchos casos puede convertirse en un riesgo innecesario para su salud. Conocer qué productos son adecuados, respetar sus necesidades nutricionales y consultar al médico veterinario ante cualquier duda siguen siendo las mejores herramientas para garantizar una vida larga y saludable a los animales de compañía.
Fuente: La Cuarta


