El turismo pet-friendly busca consolidarse como tendencia en Fitur 2025
El turismo pet-friendly, una corriente que ha ganado fuerza en los últimos años a medida que más personas consideran a sus animales como parte integral de la familia, se perfila como una tendencia con gran potencial, aunque todavía en desarrollo, según lo observado en la edición 2025 de la Feria Internacional de Turismo (Fitur). Este evento, uno de los más relevantes del sector a nivel mundial, ha evidenciado tanto el interés creciente por propuestas que incluyan a las mascotas como la necesidad de consolidar una oferta estructurada y transversal en este ámbito.
A pesar de que algunos destinos y empresas turísticas han comenzado a responder a esta nueva sensibilidad del viajero contemporáneo, los datos y testimonios recogidos durante el evento en IFEMA Madrid revelan que el turismo adaptado para animales de compañía aún no se ha convertido en un eje principal dentro de las estrategias comerciales del sector.
Cada vez más familias y viajeros individuales se resisten a dejar a sus mascotas al cuidado de terceros durante sus vacaciones. Esta transformación en el comportamiento del consumidor ha generado una demanda concreta de destinos y servicios adaptados para garantizar la participación de perros, gatos y otras mascotas en la experiencia turística. Sin embargo, esta demanda, aunque notoria, todavía no se refleja de manera homogénea en la oferta nacional e internacional.
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En palabras de varios representantes de pabellones y empresas presentes en Fitur 2025, si bien se percibe un interés creciente, aún falta una estrategia articulada que permita que el turismo pet-friendly se posicione como una categoría consolidada y reconocible dentro del sector. Empresas como ABBA Hotels han admitido que su oferta para huéspedes con mascotas está en fase inicial, siendo más común en entornos rurales y de montaña, en lugar de las ciudades o destinos turísticos tradicionales.
Ruralidad y naturaleza, puntos fuertes del turismo con mascotas
Las áreas rurales y de montaña parecen haber tomado la delantera en la acogida de visitantes con animales. Esto se debe tanto a una mayor disponibilidad de espacios al aire libre como a un menor nivel de restricciones en alojamientos, transporte y restauración. Además, la vida en el entorno natural favorece actividades que resultan cómodas y atractivas tanto para humanos como para sus animales, como senderismo, visitas a parques, o experiencias gastronómicas al aire libre.
Regiones como Extremadura, Huesca, Asturias y Castilla y León han comenzado a perfilarse como pioneras en este segmento gracias a propuestas específicas que integran la presencia de mascotas en la oferta turística. Ejemplo de ello es DogInquieta, una agencia especializada en viajes adaptados a animales de compañía, que ha centrado su propuesta en itinerarios compartidos entre humanos y mascotas en zonas del norte y oeste peninsular.
Este tipo de propuestas todavía son poco frecuentes, pero muestran un camino prometedor para los actores del sector que deseen especializarse y captar un nicho de mercado cada vez más relevante.
Jerez de los caballeros, un modelo a seguir
Uno de los casos más destacados en Fitur ha sido el del municipio de Jerez de los Caballeros, en la provincia de Badajoz. Su alcalde, Raúl Gordillo, presentó un ambicioso plan para convertir al pueblo en un destino verdaderamente pet-friendly, promoviendo tanto el disfrute del patrimonio histórico y natural con mascotas como la adaptación de la infraestructura urbana a esta nueva visión del turismo.
Entre las acciones presentadas destacan la señalización específica de espacios pet-friendly, la creación de un refugio de animales, y una campaña de sensibilización dirigida tanto a residentes como a turistas. La iniciativa busca posicionar a Jerez como un referente nacional en hospitalidad hacia los animales de compañía, algo que sin duda podría inspirar a otros municipios.
Aunque las experiencias anteriores muestran avances significativos, también existen limitaciones estructurales que dificultan el crecimiento del turismo pet-friendly. Un ejemplo claro es el del Camino de Santiago, un itinerario que se desarrolla mayormente al aire libre y que podría parecer ideal para viajeros con mascotas. Sin embargo, muchos albergues del camino no permiten el ingreso de animales, lo que obliga a los peregrinos a modificar sus planes o a buscar alternativas costosas.
Esta situación evidencia una falta de coordinación entre las distintas partes que componen la cadena turística —alojamiento, transporte, restauración y actividades—, lo que termina por limitar las opciones para quienes desean viajar con sus mascotas. A su vez, también hay retos en materia de regulación, higiene, y convivencia que deben ser abordados con políticas claras y educación ciudadana.
El potencial del turismo pet-friendly es innegable. Con millones de hogares en Europa y América Latina que cuentan con al menos un animal de compañía, y con un número creciente de personas que buscan incluirlos en todas sus actividades de ocio, el sector turístico enfrenta una oportunidad única de diversificación. No se trata simplemente de permitir el ingreso de mascotas a hoteles o restaurantes, sino de diseñar experiencias integrales y coherentes donde la presencia animal sea bienvenida y valorada.
Las agencias de viaje, plataformas de reserva y operadores turísticos que logren entender esta necesidad y desarrollar productos auténticos y funcionales estarán mejor posicionados en un mercado cada vez más competitivo. La tecnología, además, juega un papel fundamental, permitiendo filtrar alojamientos según políticas pet-friendly, encontrar rutas adaptadas o recibir recomendaciones personalizadas.
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Fitur sigue siendo un escenario privilegiado para medir las tendencias del turismo a nivel global, y la edición de 2025 no ha sido la excepción. Si bien el turismo con mascotas aún no es protagonista absoluto en los pabellones de IFEMA, los ejemplos innovadores y las propuestas emergentes indican que el sector empieza a tomarse en serio esta demanda.
El reto ahora está en convertir estas iniciativas en políticas sostenibles, accesibles y replicables, que no solo sirvan como estrategia de marketing, sino como parte de una visión más amplia sobre inclusión, bienestar animal y calidad de vida para los viajeros.

