¿Cuántos perros o gatos se pueden tener en un apartamento en Colombia?
En Colombia, las mascotas se han convertido en un miembro más de la familia. Ya no se adoptan únicamente por seguridad o compañía, sino que forman parte del núcleo afectivo del hogar. Esta tendencia es cada vez más evidente en las cifras: de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el 67 % de los hogares colombianos convive con al menos un animal de compañía, lo que equivale a cerca de 4,4 millones de familias.
La relación entre humanos y animales de compañía ha cambiado radicalmente en las últimas décadas. Actualmente, perros y gatos no solo ocupan un espacio físico dentro de las viviendas, sino que tienen un rol activo en el bienestar emocional y físico de sus dueños. Diversos estudios respaldan esta afirmación, como el realizado por el Baker Medical Research Institute de Melbourne, que concluyó que la convivencia con mascotas favorece la reducción del estrés, la ansiedad y la sensación de soledad, al tiempo que fomenta la actividad física, especialmente en el caso de los perros, quienes requieren paseos y juegos diarios.
LA CONVIVENCIA CON MASCOTAS EN CONJUNTOS RESIDENCIALES
En las ciudades colombianas, es común escuchar ladridos o ver gatos caminando por las zonas comunes de edificios y conjuntos residenciales. Para algunos, esta escena es sinónimo de alegría y vitalidad; para otros, representa posibles molestias por ruido, olores o uso indebido de espacios compartidos.
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Esta dualidad de percepciones es uno de los principales desafíos de la convivencia en entornos urbanos donde las mascotas son cada vez más numerosas. Aunque la tenencia de animales de compañía está respaldada por la ley, también existe la obligación de que su presencia no afecte negativamente a los vecinos ni al propio animal.
EL MARCO LEGAL EN COLOMBIA
La Ley 746 de 2002 regula la tenencia de mascotas en el país y establece las condiciones mínimas que deben cumplir los dueños para garantizar el bienestar de los animales y la convivencia armónica con otras personas. El artículo 108-A es claro al señalar que la tenencia de perros en zonas urbanas y rurales requiere condiciones adecuadas en materia de higiene, alimentación, custodia y seguridad. Esto implica que:
El espacio debe ser apropiado para el tamaño y necesidades de la mascota.
Deben cumplirse las normas sanitarias para evitar riesgos de salud pública.
No se debe generar peligro ni incomodidad para vecinos u otras personas.
El bienestar del propio animal debe estar garantizado.
La ley, sin embargo, no fija un número máximo de mascotas permitidas por vivienda. Esto significa que, desde el punto de vista legal nacional, una persona podría tener varios perros o gatos, siempre que se cumplan las condiciones mencionadas.
LAS NORMAS INTERNAS DE LOS CONJUNTOS RESIDENCIALES
Aunque la legislación colombiana no establece límites específicos, la realidad en edificios y conjuntos cerrados es diferente. Las administraciones y asambleas de copropietarios pueden fijar reglas internas que incluyan restricciones sobre el número de animales permitidos por unidad habitacional. Estas normas buscan preservar la convivencia, minimizar conflictos y garantizar el uso adecuado de las zonas comunes.
En muchos casos, los reglamentos de propiedad horizontal establecen que:
Solo se permite un número reducido de mascotas por apartamento (por ejemplo, máximo dos).
Deben utilizar correa en áreas comunes.
Está prohibido dejar que las mascotas hagan sus necesidades en zonas verdes no habilitadas.
El dueño debe hacerse responsable de cualquier daño o perjuicio causado por el animal.
Estas reglas no contradicen la ley nacional, sino que se apoyan en ella para garantizar que la presencia de mascotas no genere problemas de salubridad o convivencia.
Vivir con mascotas en un apartamento trae numerosos beneficios, pero también requiere asumir responsabilidades. Entre los aspectos positivos más destacados están:
Bienestar emocional: las mascotas ofrecen compañía, reducen el estrés y fomentan vínculos afectivos.
Salud física: en especial con perros, los paseos y juegos promueven la actividad física.
Seguridad: algunos animales, como ciertos perros, pueden alertar sobre movimientos inusuales o visitantes inesperados.
Sin embargo, existen retos importantes:
Espacio limitado: en apartamentos pequeños, un exceso de animales puede afectar su bienestar.
Ruido: ladridos constantes pueden generar conflictos vecinales.
Olores y limpieza: la falta de higiene impacta la calidad de vida de todos los residentes.
Conflictos en zonas comunes: como daños a jardines o uso indebido de ascensores.
¿CUÁNTAS MASCOTAS ES RECOMENDABLE TENER?
Aunque la ley no pone un límite, los especialistas en bienestar animal coinciden en que el número adecuado depende de varios factores:
Tamaño del apartamento: espacios reducidos no son adecuados para varias mascotas grandes.
Tiempo y recursos: más animales requieren más cuidados, atención y gastos.
Tipo de mascota: no es lo mismo tener un perro grande que un gato o un animal pequeño.
Compatibilidad entre animales: algunas especies o razas conviven mejor que otras.
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En términos prácticos, en apartamentos urbanos pequeños suele ser recomendable tener entre una y dos mascotas para garantizar su bienestar y evitar inconvenientes con los vecinos.
LA CLAVE: EDUCACIÓN Y RESPETO
Más allá del número de mascotas, la clave para una convivencia armoniosa en conjuntos residenciales es la tenencia responsable. Esto implica:
Cumplir con el plan de vacunación y desparasitación.
Educar al animal para que no genere comportamientos problemáticos.
Mantener la limpieza de los espacios que utilice.
Respetar las normas internas del conjunto o edificio.
En Colombia no existe una norma nacional que limite la cantidad de perros o gatos que se pueden tener en un apartamento, pero sí hay regulaciones locales y acuerdos internos que cada residente debe respetar. La responsabilidad y el respeto hacia los demás son fundamentales para que la presencia de mascotas siga siendo un aporte positivo a la vida comunitaria.



