Cómo compran los colombianos en 2024: Digitalización, mascotas y menos hijos
Colombia ha experimentado cambios demográficos y económicos en la última década que han impactado profundamente la forma en que sus habitantes consumen. La reducción del tamaño de los hogares, el crecimiento de la tenencia de mascotas y el auge del comercio electrónico han transformado el mercado de bienes de consumo masivo, obligando a las empresas a replantear sus estrategias para satisfacer nuevas necesidades.
Transformación de los hogares colombianos
Un informe de la consultora Kantar revela que los hogares en Colombia son ahora más pequeños, con menos hijos y una mayor presencia de mascotas. Esto ha modificado las prioridades de consumo y la estructura de la canasta familiar.
Vea también: PSH revoluciona el cuidado animal con su Fragancia Aloe Vera 3 en 1
En 2015, el país tenía una población de 47,1 millones de personas, mientras que en 2024 esta cifra ascendió a 52,9 millones. Sin embargo, el número promedio de integrantes por hogar se redujo de 3,3 a 2,9 en ese mismo período. Paralelamente, la tenencia de mascotas creció significativamente, pasando de estar presente en el 45% de los hogares en 2015 al 58% en 2024, reflejando una mayor inversión en productos y servicios para animales de compañía.
El auge del comercio electrónico
Uno de los cambios más relevantes en los hábitos de consumo de los colombianos es el crecimiento exponencial del comercio electrónico. Mientras que en 2015 solo el 1,2% de los hogares adquiría productos de consumo masivo por esta vía, en 2024 la penetración del e-commerce alcanzó el 43%.
El desafío para el sector sigue siendo incrementar la frecuencia de compra y consolidar este canal como una opción preferente entre los consumidores. A la par de este crecimiento, la digitalización ha fomentado una mayor bancarización: en 2015, apenas el 21% de los hogares usaban tarjetas de crédito o débito como medio de pago, pero para 2024 esta cifra subió al 55%.
Diversificación de los canales de compra
Los consumidores colombianos han ampliado sus opciones de compra. En 2015, un hogar promedio adquiría productos en 11 tipos de establecimientos distintos; en 2024, este número aumentó a 16. Sin embargo, a pesar de la mayor variedad de puntos de venta, la frecuencia de compra ha disminuido un 7% y el volumen adquirido por acto un 13%.
Aunque han surgido nuevos canales de compra, las grandes cadenas, las tiendas de barrio y las ventas por catálogo siguen siendo relevantes. No obstante, han visto una reducción en la frecuencia de visita y en el volumen de compra por acto.
¿Dónde y qué compran los colombianos?
El análisis de Kantar muestra que la cantidad de categorías de productos adquiridas por los hogares ha aumentado un 15%, con un promedio de 74 categorías en 2024. Dependiendo del canal de compra, las preferencias de los consumidores varían:
Tiendas de descuento: 52 categorías por hogar.
Minimercados: 28 categorías.
Tiendas de barrio: 26 categorías.
Cadenas regionales: 21 categorías.
Grandes cadenas: 19 categorías.
Hiperbodegas: 9 categorías.
Las grandes cadenas y supermercados dominan la compra de reposición, con entre 4 y 9 categorías por ticket, mientras que las tiendas de barrio siguen siendo clave para compras rápidas de menor valor, como bebidas frías y productos de desayuno.
Perfiles de consumo: light shopper vs. heavy shopper
El estudio de Kantar identifica dos perfiles de compradores en el país:
Light shopper: Gasta en promedio $51.000 pesos anuales y muestra una mayor participación en categorías de belleza y productos básicos.
Heavy shopper: Invierte hasta $570.000 pesos al año y diversifica sus compras en múltiples categorías y canales.
El consumidor colombiano ya no depende de un solo canal de compra ni de grandes adquisiciones en un solo lugar. Ahora diversifica sus opciones y ajusta sus compras según sus necesidades específicas.
Vea también: La farmacovigilancia veterinaria: Clave para un uso seguro de los medicamentos
Con la reducción del tamaño de los hogares, el aumento en la tenencia de mascotas y el crecimiento del comercio electrónico, las empresas de bienes de consumo masivo deben adaptarse a nuevas dinámicas de mercado. La diversificación de los canales de compra y la segmentación de los consumidores plantean retos y oportunidades para el sector, que debe evolucionar para mantenerse relevante en un entorno en constante cambio.

