Cannabis en mascotas: Beneficios, riesgos y lo que debes saber antes de usarlo
En los últimos años, los productos derivados del cannabis han ganado popularidad en el ámbito de la salud, no solo para los humanos sino también para los animales de compañía. Cada vez más dueños de perros y gatos buscan alternativas naturales para aliviar problemas como el dolor, la ansiedad o las convulsiones, y entre esas opciones aparece el cannabidiol (CBD), uno de los compuestos más conocidos de la planta de cannabis.
Sin embargo, el uso de cannabis en mascotas genera debates entre especialistas y cuidadores. Aunque algunas investigaciones muestran resultados prometedores, también existen riesgos si se utiliza sin supervisión veterinaria. Comprender cómo funciona, cuándo puede ser útil y cuáles son sus posibles efectos adversos es clave para tomar decisiones responsables sobre la salud de los animales.
El sistema endocannabinoide en los animales
Al igual que los humanos, muchos animales vertebrados poseen un sistema biológico conocido como sistema endocannabinoide. Este sistema está formado por receptores, enzimas y compuestos naturales del organismo que ayudan a regular procesos fisiológicos fundamentales como el dolor, el estado de ánimo, la respuesta inmunitaria, la temperatura corporal y el apetito.
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Los cannabinoides presentes en la planta de cannabis, como el CBD, interactúan con estos receptores y pueden influir en diferentes funciones del organismo. Por esta razón, algunos investigadores consideran que estos compuestos podrían tener aplicaciones terapéuticas en animales, especialmente en situaciones relacionadas con inflamación, estrés o trastornos neurológicos.
No obstante, es importante diferenciar entre los distintos componentes del cannabis. Mientras que el CBD no produce efectos psicoactivos, el tetrahidrocannabinol (THC) sí los genera y puede resultar peligroso para las mascotas. En los tratamientos veterinarios se utilizan productos con niveles muy bajos o nulos de THC para evitar intoxicaciones.
¿Por qué algunos dueños usan cannabis en sus mascotas?
El interés por los productos derivados del cannabis en el mundo veterinario ha crecido considerablemente. En algunas encuestas internacionales, cerca del 30 % de los propietarios de mascotas ha utilizado productos con CBD para tratar distintas afecciones en perros o gatos.
Las razones más frecuentes para recurrir a este tipo de productos incluyen: Dolor crónico o inflamación, Problemas articulares como la osteoartritis, Ansiedad o estrés, Convulsiones y epilepsia, Falta de apetito
Cuidados paliativos en enfermedades graves
Aunque muchos propietarios reportan mejoras en la calidad de vida de sus mascotas, los especialistas recuerdan que gran parte de la evidencia científica aún está en desarrollo y que los resultados pueden variar según el animal, la dosis y el producto utilizado.
Posibles beneficios del CBD en perros y gatos
Los estudios disponibles indican que el cannabidiol podría tener efectos terapéuticos en diversas condiciones. A continuación, se presentan algunos de los usos más estudiados.
1. Control del dolor y la inflamación
Uno de los campos donde el CBD ha mostrado mayor potencial es en el manejo del dolor crónico. Investigaciones en perros con osteoartritis sugieren que ciertas dosis de CBD pueden reducir la inflamación y mejorar la movilidad, lo que se traduce en mayor actividad y bienestar para los animales.
Esto se debe a que el cannabidiol puede influir en receptores relacionados con la percepción del dolor y con la respuesta inflamatoria del organismo.
2. Manejo de convulsiones
La epilepsia canina es otra condición en la que el CBD ha sido estudiado. En algunos ensayos clínicos con perros que padecen epilepsia resistente a medicamentos tradicionales, la adición de cannabidiol logró reducir la frecuencia de convulsiones en un porcentaje significativo de los animales.
Aunque estos resultados son alentadores, los expertos señalan que el CBD suele emplearse como tratamiento complementario y no como sustituto de los medicamentos recetados por el veterinario.
3. Reducción del estrés y la ansiedad
El estrés es un problema común en mascotas, especialmente durante viajes, tormentas o fuegos artificiales. Algunos estudios sugieren que el CBD podría ayudar a regular la respuesta al estrés al interactuar con mecanismos neuroquímicos relacionados con la ansiedad.
En pruebas experimentales, ciertos perros tratados con cannabidiol mostraron niveles más bajos de cortisol —la hormona del estrés— en situaciones potencialmente estresantes.
4. Estimulación del apetito y cuidados paliativos
En animales que padecen enfermedades graves o tratamientos agresivos, como el cáncer, la pérdida de apetito puede afectar gravemente su recuperación. Algunos veterinarios han observado que el CBD puede estimular el apetito y mejorar el bienestar general en estos casos.
Asimismo, su posible efecto analgésico y relajante lo convierte en una opción que algunos especialistas consideran dentro de los cuidados paliativos.
A pesar de su creciente popularidad, el uso de cannabis en mascotas no está exento de riesgos. El principal problema ocurre cuando los animales consumen productos con THC o dosis inadecuadas.
El THC puede causar intoxicación en perros y gatos, generando síntomas como:
Somnolencia intensa
Falta de coordinación
Vómitos
Cambios en la frecuencia cardíaca
Incontinencia o desorientación
Por esta razón, los expertos recomiendan evitar que las mascotas tengan acceso a productos de cannabis destinados al consumo humano.
Incluso el CBD, que se considera más seguro, puede producir algunos efectos secundarios leves si se administra en exceso. Entre los más reportados se encuentran la somnolencia, alteraciones digestivas o cambios temporales en ciertas enzimas del hígado.
En la mayoría de los casos estos efectos desaparecen al ajustar la dosis o suspender el tratamiento.
Importancia de la supervisión veterinaria
Uno de los errores más comunes entre los propietarios de mascotas es administrar productos de cannabis sin consultar con un veterinario. Esta práctica puede resultar peligrosa porque cada animal tiene necesidades diferentes y puede reaccionar de manera distinta a los cannabinoides.
La dosis adecuada depende de varios factores, entre ellos:
Peso del animal
Edad
Condición médica
Tipo de producto utilizado
Interacciones con otros medicamentos
Los especialistas suelen recomendar comenzar con dosis bajas y aumentarlas gradualmente según la respuesta del animal. También es fundamental elegir productos diseñados específicamente para uso veterinario y que cuenten con análisis de laboratorio que certifiquen su composición.
El marco regulatorio sobre el uso de cannabis en mascotas varía entre países. En muchos lugares, la normativa aún está en desarrollo y los productos se comercializan principalmente como suplementos.
En algunos mercados, el crecimiento de esta industria ha impulsado el desarrollo de aceites, cápsulas y golosinas con CBD formuladas especialmente para perros y gatos. Aun así, los veterinarios insisten en que la investigación científica todavía es limitada y que se necesitan más estudios clínicos para establecer pautas definitivas sobre su eficacia y seguridad.
El uso de cannabis en medicina veterinaria es un área relativamente nueva que está evolucionando rápidamente. Mientras algunos estudios sugieren beneficios potenciales, otros advierten que todavía hay muchas preguntas por responder.
Entre los temas que los investigadores siguen explorando se encuentran:
Dosis óptimas para diferentes especies
Efectos a largo plazo
Interacciones con medicamentos veterinarios
Diferencias entre formulaciones de CBD
A medida que se desarrollen nuevas investigaciones, es probable que la comunidad científica obtenga respuestas más claras sobre el papel que estos compuestos pueden desempeñar en la salud animal.
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El cannabis, particularmente el cannabidiol (CBD), ha despertado interés como posible herramienta terapéutica para mascotas. Sus propiedades antiinflamatorias, analgésicas y ansiolíticas han motivado investigaciones sobre su uso en condiciones como dolor crónico, convulsiones o estrés.
Sin embargo, su aplicación debe hacerse con cautela. No todos los productos son seguros para los animales y el uso inadecuado puede causar intoxicaciones o efectos secundarios. Por ello, cualquier tratamiento basado en cannabinoides debe realizarse bajo la orientación de un veterinario y con productos formulados específicamente para mascotas.
El futuro del cannabis en medicina veterinaria dependerá en gran medida del avance de la investigación científica. Mientras tanto, la información y la responsabilidad siguen siendo las herramientas más importantes para garantizar el bienestar de los animales.
Fuente: Más Colombia


