La firma del óvalo ha dado inicio formal a la comercialización de su propuesta más reciente dentro del segmento de las pick-up medianas, lanzando una serie especial que busca equilibrar el rendimiento robusto con una estética diferenciada, permitiendo que los conductores argentinos accedan a una variante con personalidad propia que se produce localmente en la planta industrial de Pacheco.
Esta nueva entrega de la gama se posiciona estratégicamente en el escalón intermedio del catálogo, ofreciendo una configuración técnica que prioriza el confort de marcha y la funcionalidad urbana, gracias a una puesta a punto que hereda lo mejor de la ingeniería global de la marca para satisfacer las demandas de un público que busca versatilidad en cada trayecto.
En el apartado mecánico, el vehículo incorpora el eficiente bloque motor dos punto cero turbo diésel, el cual es capaz de entregar una potencia de ciento setenta caballos junto a un torque de cuatrocientos cinco Nm. Esta motorización se encuentra asociada de forma exclusiva a una transmisión automática de seis marchas que envía la fuerza directamente al eje trasero.
La nueva Ranger Black toma como base la estructura conocida de la versión XLS pero añade elementos de equipamiento que suelen encontrarse en niveles superiores. Esta decisión comercial permite ofrecer un producto más completo para quienes no requieren tracción integral, pero sí valoran las asistencias modernas y la comodidad de no realizar cambios manuales.
A pesar de su nombre comercial, la marca ha decidido ampliar el abanico de personalización permitiendo elegir entre dos tonos de carrocería muy sobrios. Los clientes interesados pueden optar por el clásico Negro Perlado o por el elegante Plata Metalizado, ambos combinados con detalles oscurecidos que refuerzan el concepto visual de esta edición especial.
El habitáculo también ha recibido atenciones específicas para marcar una diferencia respecto a los modelos convencionales de entrada de gama. La integración de materiales y texturas exclusivas crea una atmósfera mucho más cuidada, alineándose con la promesa de Ford de brindar una experiencia superior dentro del habitáculo sin importar la versión elegida.
En lo que respecta a la seguridad y tecnología, la camioneta mantiene los altos estándares de la plataforma fabricada en Argentina. Cuenta con múltiples airbags y sistemas de control electrónico que garantizan una conducción estable tanto en el asfalto como en caminos secundarios, manteniendo la solidez estructural que caracteriza a este modelo.
El precio de lanzamiento sitúa a esta variante como una de las opciones más competitivas para quienes buscan una pick-up moderna con respaldo de fábrica. La garantía oficial de cinco años o ciento cincuenta mil kilómetros es un factor clave que otorga una tranquilidad adicional a los usuarios que utilizan el vehículo como herramienta de trabajo o recreo.
Esta actualización demuestra el compromiso de la compañía con la producción nacional y el constante movimiento de su oferta comercial. La Ranger Black llega para consolidar el liderazgo de la marca en un mercado cada vez más exigente, donde el diseño y la tecnología deben ir de la mano con la durabilidad probada.
Fuente: autoblog



