Audi ha lanzado el nuevo S5 Avant, un familiar deportivo que combina tracción quattro con un motor V6 mild hybrid, prometiendo una experiencia de conducción más emocionante que nunca, para poner a prueba su carácter, lo enfrentamos a dos rivales de peso: el Peugeot 508 SW PSE y el BMW M340i Touring, ambos con credenciales deportivas y espíritu familiar.
Antes de entrar en el terreno de las prestaciones, toca revisar el aspecto práctico. Aunque pueda parecer aburrido, aquí surge la primera sorpresa: el maletero más pequeño no lo tiene el BMW, como suele ocurrir, sino el Audi. Con 1.396 litros de capacidad máxima, el S5 Avant ofrece 114 litros menos que el M340i Touring, lo que lo sitúa en desventaja frente a sus competidores.
En cuanto a motorización, el Audi S5 Avant se despide del TDI de la generación anterior y apuesta por un V6 turboalimentado con 550 Nm de par motor, apoyado por un sistema eléctrico de 18 kW. Aunque la respuesta inicial puede parecer algo perezosa, una vez que el sistema entra en acción, el empuje es contundente y musculoso, ideal para quienes buscan sensaciones deportivas.
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El BMW M340i Touring, por su parte, sigue siendo el referente en aceleración. Su motor de seis cilindros en línea y sistema xDrive lo convierten en el más ágil del trío, con una respuesta inmediata y una dinámica de conducción que lo acerca al comportamiento de un deportivo puro. Además, su maletero más amplio lo hace más funcional para el día a día.
El Peugeot 508 SW PSE sorprende por su configuración híbrida enchufable de 360 CV, que combina eficiencia con deportividad. Aunque no alcanza la aceleración del BMW, ofrece una experiencia de conducción equilibrada y un diseño agresivo que lo posiciona como una alternativa interesante para quienes buscan algo diferente en el segmento.
En términos de equipamiento, los tres modelos ofrecen tecnologías de última generación, pero el Audi destaca por incluir de serie el diferencial deportivo quattro, lo que mejora la tracción en curvas y eleva el nivel de control en conducción dinámica. El BMW apuesta por una interfaz más intuitiva, mientras que el Peugeot se enfoca en la eficiencia y el confort.
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En consumo, el Peugeot se lleva la ventaja gracias a su sistema híbrido, con cifras más contenidas en ciclo combinado. El BMW y el Audi, aunque más potentes, presentan consumos más elevados, lo que puede ser un factor decisivo para quienes buscan un equilibrio entre rendimiento y eficiencia.
Estéticamente, los tres modelos tienen una fuerte personalidad. El Audi mantiene su elegancia sobria, el BMW apuesta por líneas musculosas y el Peugeot se atreve con un diseño más radical. Cada uno tiene su público, pero todos comparten una estética que transmite deportividad y sofisticación.


