Los dos gigantes fabricantes de neumáticos en Argentina, Fate y Bridgestone, han presentado una solicitud al Gobierno para acogerse al “Proceso Preventivo de Crisis”. Esta medida les permitiría realizar ajustes en sus plantas ubicadas en San Fernando (Fate) y Lavallol (Bridgestone), antes de tomar decisiones más drásticas, como el cierre de sus operaciones en el país.
Bridgestone atribuye la crisis al prolongado conflicto gremial con SUTNA, el sindicato del neumático. En 2022, una huelga paralizó la producción de cubiertas en Argentina durante casi tres meses, lo que afectó gravemente la confianza corporativa. Como resultado, Bridgestone ha transferido gran parte de su volumen de exportación a otras plantas en la región, dejando a la fábrica de Lavallol en una situación precaria.
Vea también: El nuevo Nissan Rogue es un SUV que combina innovación
Fate Argentina enfrenta una situación similar. La caída de la demanda interna y externa ha llevado a la empresa a considerar despidos. La falta de competitividad en los costos y la disminución del 30% en la demanda interna han generado pérdidas significativas desde finales del año pasado.
La crisis de neumáticos en Argentina no es nueva. Los altos costos y la escasez de suministros han impulsado los precios en el mercado interno. Además, los robos de ruedas y el “turismo gomero” han llevado a muchos propietarios de vehículos a buscar cubiertas en países vecinos como Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia.
Vea también: Mundo automotriz presencia un hito con la llegada del nuevo Toyota Corolla 2025
La coincidencia de Fate y Bridgestone al solicitar el “Proceso Preventivo de Crisis” añade un capítulo dramático a esta historia. El Gobierno ha abierto una ventana para negociar con Fate, en un intento por encontrar soluciones que eviten el cierre de estas importantes fábricas de neumáticos en Argentina.


