La legendaria marca Maserati ha dado un giro radical al eliminar su icónico motor V8. Este movimiento, aunque sorprendente, forma parte de una estrategia más amplia: centrarse en la fabricación de vehículos eléctricos e híbridos de lujo. Sin embargo, esta decisión también representa una pérdida significativa para los entusiastas de Maserati, ya que el motor V8, conocido por su inconfundible sonido y potencia, ha sido una característica distintiva de la marca durante décadas.
Entre los modelos más icónicos que llevaron este propulsor se encuentran el Maserati 5000 GT, lanzado en 1959, que estableció un nuevo estándar de lujo y rendimiento al montar un motor V8. También destacan el elegante Maserati Ghibli de 1967 y el original Quattroporte de 1963, que combinaron velocidad y sofisticación en un sedán de lujo. Estos vehículos no solo fueron símbolos de ingeniería avanzada, sino también referentes en diseño automotriz de su época.
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La noticia sobre la eliminación del V8 llega en un momento crítico para Maserati, especialmente después de que Carlos Tavares, CEO de Stellantis (propietaria de la marca), advirtiera que las marcas que no generen ganancias serán eliminadas.
En el primer semestre de 2024, Maserati, junto con otras marcas como Jeep y Dodge, registró pérdidas significativas.
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Para despedirse de este motor icónico, Maserati presentó el Quattroporte Gran Finale, un modelo especial impulsado por un V8 de 572 caballos de fuerza. Su exclusivo color Blu Nobile y el kit de carrocería en fibra de carbono acentúan su apariencia deportiva y elegante. Este homenaje final refleja la importancia que tuvo el motor V8 en la historia de la marca

