En un giro significativo en la gestión de operaciones en tiendas físicas, al menos dos grandes minoristas, Walmart y TJX, están probando la implementación de cámaras corporales para algunos de sus empleados. Esta medida responde a la creciente preocupación por la seguridad de los empleados y el aumento de incidentes de robos y violencia en el entorno comercial. A continuación, analizamos las pruebas realizadas por ambas empresas y el contexto en el que se están implementando estas tecnologías.
Walmart y su prueba piloto de cámaras corporales
En un esfuerzo por mejorar la seguridad de los empleados, Walmart ha iniciado un programa piloto en el área de Dallas, en el que ciertos trabajadores de primera línea llevan cámaras corporales Axon. Según Fortune, la compañía no ha revelado muchos detalles sobre esta prueba, más allá de que se trata de un proyecto experimental en una sola ubicación. Un portavoz de Walmart afirmó a CNBC que, aunque no se ofrecen detalles sobre sus medidas de seguridad, la empresa siempre está buscando tecnologías nuevas e innovadoras que puedan ser útiles en la industria minorista.
«Este es un piloto que estamos probando en un mercado, y evaluaremos los resultados antes de tomar decisiones a largo plazo», explicó el representante de Walmart. Según fuentes cercanas al programa, el principal objetivo de la implementación de las cámaras no es la prevención de pérdidas, sino la seguridad de los empleados.
Un contexto de violencia y robos en el comercio minorista
Este enfoque de Walmart cobra relevancia en un momento en el que la violencia en el comercio minorista ha alcanzado niveles alarmantes. Según un informe reciente de la Federación Nacional de Minoristas (NRF), el 91% de los minoristas encuestados informaron que los ladrones se han vuelto mucho más agresivos y violentos desde 2019. Entre 2022 y 2023, los incidentes de robos que implicaron amenazas o actos de violencia aumentaron un 42%, mientras que los casos que involucraron el uso o la exhibición de armas crecieron un 39%.
TJX y el éxito de las cámaras en la prevención de pérdidas
Por otro lado, TJX, la empresa matriz de marcas como T.J. Maxx, Marshall’s y HomeGoods, también ha implementado cámaras corporales para sus empleados encargados de la prevención de pérdidas. Durante una llamada con analistas en mayo de 2024, el director financiero de TJX, John Joseph Klinger, destacó que la medida había tenido un impacto positivo en la reducción de pérdidas y en la desescalada de situaciones potencialmente peligrosas.
«Una de las cosas que hemos agregado es el uso de cámaras corporales en nuestros asociados de prevención de pérdidas», comentó Klinger. «Cuando alguien entra en la tienda, es casi como una desescalada, ya que las personas son menos propensas a actuar de manera agresiva cuando saben que están siendo grabadas. Definitivamente creemos que esto está desempeñando un papel importante». Esta medida ha demostrado ser efectiva no solo en términos de reducir el robo, sino también en calmar situaciones tensas que podrían haber escalado a algo más grave.
La importancia de la formación y el rol de los empleados
Un aspecto clave a tener en cuenta es que, como señaló Danny Karon, abogado especializado en consumo de Karon LLC, los empleados minoristas no son agentes de la ley y, por lo tanto, no tienen la capacitación ni la autoridad legal para intervenir de manera agresiva en situaciones de violencia. Según Karon, «aunque algunas personas culpan a los empleados de tienda por no intervenir lo suficiente en actos de violencia en la tienda, los empleados no son policías. No es su trabajo apagar incendios; su trabajo es vender mercancías».
Vea también: Perspectivas del mercado para 2025: Riesgos y oportunidades
El experto también advirtió que culpar a los empleados de la tienda por la violencia de los clientes y, por lo tanto, desalentar el uso de cámaras corporales es una perspectiva equivocada sobre el problema. Los empleados de tienda, aunque esenciales para la operación diaria, no están capacitados ni autorizados para manejar situaciones de violencia de la misma manera que los agentes de policía.
El robo organizado y las cámaras como parte de la solución
El robo organizado es un problema creciente en la industria minorista, y las cámaras corporales en los empleados de primera línea podrían ser una herramienta importante para reducir este fenómeno. Aunque no se espera que esta tecnología resuelva el problema por completo, puede ser un componente clave para mitigar los riesgos asociados con el robo y la violencia en las tiendas. Las pruebas piloto realizadas por Walmart y TJX pueden ser el comienzo de una tendencia más amplia en la que las cámaras se conviertan en un estándar de seguridad en el comercio minorista.
Sin embargo, la implementación de cámaras corporales también plantea preguntas sobre la privacidad y la ética en el lugar de trabajo. ¿Cómo se manejarán las grabaciones? ¿Qué implicaciones tendrá para la relación entre empleados y clientes? Aunque estas cuestiones aún no han sido completamente resueltas, los primeros resultados de estas pruebas sugieren que las cámaras corporales pueden ser una medida eficaz para aumentar la seguridad y reducir las tensiones en las tiendas.
El futuro de las cámaras corporales en el comercio minorista
A medida que las pruebas piloto de Walmart y TJX continúan, el futuro de las cámaras corporales en el comercio minorista está en el aire. Aunque estas tecnologías pueden ofrecer beneficios claros en términos de seguridad, también es importante considerar las posibles consecuencias no previstas de grabar las interacciones entre empleados y clientes de manera más regular. Los minoristas deberán equilibrar cuidadosamente la seguridad con la protección de la privacidad, asegurándose de que las cámaras se utilicen de manera ética y legal.
En resumen, el uso de cámaras corporales por parte de Walmart y TJX es un ejemplo de cómo las empresas están adoptando tecnologías innovadoras para enfrentar los crecientes desafíos de seguridad en el comercio minorista. Aunque estas pruebas aún están en sus primeras etapas, los resultados preliminares sugieren que las cámaras pueden ser una herramienta valiosa para reducir los robos y la violencia, y tal vez para transformar la manera en que se gestionan las operaciones en las tiendas físicas. La evolución de estas pruebas determinará si este enfoque se adopta más ampliamente en toda la industria.
