Ventas minoristas crecerán pese a inflación y aranceles
Aunque el gasto de los consumidores no se ha desplomado, sí se está desacelerando. Esto se debe, en gran parte, a la persistente presión de la inflación y al efecto que los aranceles están teniendo tanto en consumidores como en empresas. Sin embargo, las proyecciones para 2025 siguen siendo positivas.
De acuerdo con la Federación Nacional de Minoristas de Estados Unidos (NRF, por sus siglas en inglés), las ventas del comercio minorista en 2025 aumentarán entre un 2,7% y un 3,7% en comparación con el año anterior. Esto implica un volumen de entre 5,42 y 5,48 billones de dólares. La amplitud del rango proyectado refleja la considerable incertidumbre política y económica que rodea actualmente al mercado.
En 2024, las ventas crecieron un 3,6%, alcanzando los 5,29 billones de dólares. Esta cifra se alinea con el promedio de crecimiento anual registrado durante los diez años previos a la pandemia, lo cual sugiere que, pese a las tensiones actuales, el consumo sigue mostrando una base sólida.
El auge del comercio electrónico continúa
Las ventas online y no presenciales, incluidas dentro del total estimado, muestran una proyección de crecimiento entre el 7% y el 9% durante 2025. Esto representa una facturación estimada entre 1,57 y 1,6 billones de dólares. En comparación, en 2024 estas ventas crecieron un 8,1%, alcanzando los 1,47 billones. Además, se estima que el comercio electrónico representó el 16,1% del total de ventas minoristas en ese mismo año, según datos del Departamento de Comercio de EE.UU.
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El consumidor como motor clave de la economía
“El comportamiento del consumidor será determinante en este escenario”, afirmó Jack Kleinhenz, economista jefe de la NRF. Aunque se anticipa un ritmo de crecimiento más moderado, los fundamentos económicos que sustentan el gasto siguen siendo positivos: el desempleo continúa bajo, los ingresos muestran un crecimiento lento pero constante, y las finanzas de los hogares se mantienen estables.
Kleinhenz aclaró que, si bien la confianza del consumidor ha caído recientemente debido a la persistente inflación y a la preocupación por los aranceles, esto no significa una caída inmediata en el gasto. A su juicio, lo que realmente influye en las decisiones de compra son los datos objetivos, como el empleo, los ingresos y el impacto real de la inflación provocada por los aranceles, más que el sentimiento subjetivo del consumidor.
Proyecciones para el PIB y la inflación
Según las previsiones de la NRF, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025 caerá por debajo del 2%, en comparación con el 2,8% registrado en 2024. Esta desaceleración también representa un quiebre respecto a la tendencia de los últimos años.
En cuanto a la inflación del gasto en consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), se espera que se mantenga cerca del 2,5% durante 2025. Esto refleja la permanencia de los precios elevados como consecuencia directa de la implementación de aranceles.
El impacto indirecto de los aranceles
La NRF ha incluido en su modelo de proyecciones el posible efecto de los aranceles, aunque de forma indirecta. La organización explicó que resulta complejo medir de forma precisa la magnitud y duración del impacto que los aranceles puedan tener sobre las ventas minoristas. No obstante, se ha contemplado un escenario con inflación elevada, menor crecimiento del empleo y una actividad económica más lenta.
El análisis también sugiere que los balances financieros de los hogares siguen siendo razonablemente saludables. Aunque se ha registrado un aumento en los niveles de morosidad de tarjetas de crédito y préstamos para automóviles, estos aún se mantienen dentro de los niveles observados antes de la pandemia. La perspectiva es que, mientras el mercado laboral se mantenga robusto, el acceso al crédito y el comportamiento financiero de los consumidores seguirá siendo favorable.
Ventas minoristas: qué se incluye y qué no
Es importante destacar que las estimaciones de la NRF no incluyen sectores como concesionarios de automóviles, estaciones de servicio o restaurantes, ya que su objetivo es enfocarse en el comercio minorista central. Para calcular sus proyecciones, la organización se basa en modelos económicos que consideran variables como el empleo, los salarios, los ingresos disponibles, el crédito al consumo y las ventas históricas del sector.
Perspectivas generales del sector
A pesar del entorno económico incierto, las cifras proyectadas por la NRF para 2025 revelan que el consumo no se está debilitando, sino más bien ajustando a una nueva realidad. El crecimiento moderado refleja un equilibrio entre las presiones inflacionarias y la resiliencia de los consumidores estadounidenses.
La combinación de comercio electrónico en expansión, un mercado laboral estable y la adaptación de las estrategias comerciales frente a políticas fiscales inciertas, permitirán que el comercio minorista mantenga una senda de crecimiento sostenido, aunque con menor aceleración.

