Skechers responde a demanda por patentes de tecnología manos libres
La reconocida marca de calzado Skechers ha sido demandada por HandsFree Labs (HFL), empresa matriz de Kizik, quien la acusa de infringir varias patentes vinculadas al diseño y funcionalidad de zapatos de entrada sin manos. Sin embargo, la respuesta de Skechers no se ha hecho esperar: la compañía asegura que se defenderá enérgicamente de lo que considera acusaciones sin fundamento.
Acusaciones contra la línea «Slip-ins» de Skechers
HFL presentó una demanda de 22 páginas alegando que la línea «Hands Free Slip-ins» de Skechers viola al menos seis de sus patentes: cuatro relacionadas con innovaciones mecánicas que permiten calzarse sin usar las manos, y dos más que protegen aspectos ornamentales del diseño.
El CEO de HandsFree Labs, Gareth Hosford, quien asumió el cargo en junio, fue enfático en su declaración:
“Esto no es solo un producto que Skechers copió, es una categoría que nosotros creamos”.
Según Hosford, desde el inicio el propósito de Kizik ha sido transformar por completo la forma en que las personas se calzan. La empresa afirma haber invertido años en investigación y desarrollo para dar con una tecnología que facilitara esta tarea diaria. Frente a la demanda, HFL asegura que se ve obligada a proteger su trabajo ante una supuesta imitación por parte de Skechers.
Skechers defiende su tecnología propia
En un comunicado oficial, Skechers respondió tajantemente a las acusaciones. La marca considera que los argumentos de Kizik carecen de mérito y asegura que su tecnología Slip-ins fue desarrollada de manera independiente. Además, la empresa destaca que ha obtenido más de 140 patentes de utilidad y diseño en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos, y ha logrado imponer sus derechos de propiedad intelectual con éxito a través de fallos judiciales, órdenes judiciales e incluso acuerdos extrajudiciales.
Michael Greenberg, presidente de Skechers, cuestionó el momento en que se presenta la demanda, señalando que esto ocurre justo después de que la compañía anunciara su fusión con 3G Capital, valorada en 9.420 millones de dólares.
“Durante años, no recibimos ninguna notificación de Kizik. Solo tras el anuncio de la fusión aparece esta demanda, presentada por un bufete de abogados que también representa a Nike”, declaró Greenberg.
Según el ejecutivo, la verdadera motivación detrás del litigio podría estar en el deseo de Kizik de obtener parte del millonario acuerdo comercial, lo cual —según Skechers— no estaría justificado ni ganado legítimamente.
Una disputa sobre innovación y derechos de propiedad intelectual
Uno de los principales puntos de conflicto en esta batalla legal radica en la atribución de la innovación en calzado manos libres. Mientras HFL argumenta ser el creador del concepto, Skechers responde que este tipo de diseño existe desde hace más de un siglo y que su propuesta actual es fruto de sus propios avances tecnológicos.
Vea también: Bed Bath & Beyond renace con nuevo concepto
“Los zapatos sin manos no se inventaron en Utah en el siglo XXI. Nosotros hemos innovado, no imitado, desarrollando una verdadera experiencia manos libres con tecnología propia”, aseguró Greenberg.
La marca californiana resalta que año tras año invierte grandes recursos en investigación y desarrollo con el fin de ofrecer propuestas originales, cómodas y modernas a sus consumidores. Asegura que seguirá adelante con sus procesos creativos a pesar de demandas que, según su visión, buscan frenar la competencia en lugar de proteger la innovación genuina.
El crecimiento de Skechers y el contexto del conflicto
Skechers, con sede en Manhattan Beach, California, tiene presencia en 180 países y territorios. Sus productos se distribuyen tanto en tiendas departamentales como especializadas, además de su canal de venta directa a través de su sitio web y una red de más de 5.300 tiendas físicas a nivel mundial.
Por su parte, Kizik, con base en Lindon, Utah, sostiene haber desarrollado una amplia cartera de innovación, con más de 200 patentes concedidas o en trámite para sus modelos dirigidos a hombres, mujeres y niños.
La línea «Slip-ins» de Skechers, lanzada en diciembre de 2021, ha sido promocionada intensamente como una solución innovadora para personas que desean comodidad y practicidad al calzarse. Desde su introducción, la propuesta ha captado la atención del mercado, lo cual ha contribuido a reforzar el liderazgo de la marca en la categoría de calzado cómodo y funcional.
Lo que está en juego
Más allá del debate técnico sobre la validez de las patentes o si hubo o no infracción, esta disputa refleja una lucha por el liderazgo en un segmento emergente del mercado: el calzado manos libres. A medida que los consumidores buscan productos que simplifiquen su vida cotidiana, las marcas intentan posicionarse como pioneras en esta transformación del hábito de vestirse.
Tanto para Skechers como para Kizik, el desenlace legal puede tener repercusiones significativas no solo en términos financieros, sino también en reputación e influencia dentro de la industria.
¿Litigio estratégico?
Skechers cuestiona abiertamente la intención detrás de la demanda, insinuando que se trata de una maniobra estratégica vinculada al reciente anuncio de su adquisición por parte del fondo 3G Capital. Según la marca, Kizik no mostró ningún reclamo durante más de dos años desde la aparición de su línea Slip-ins, y solo decide actuar legalmente cuando hay una suma multimillonaria en juego.
Por otro lado, Kizik argumenta que su desarrollo tecnológico ha sido vulnerado, y que no puede quedarse de brazos cruzados mientras su propiedad intelectual es usada —según ellos— sin autorización.
Próximos pasos
Ambas empresas se preparan para un proceso judicial que podría extenderse por meses o incluso años. Mientras Skechers buscará invalidar las patentes en cuestión y probar que su tecnología es original, HFL luchará por defender su innovación y obtener una compensación por el supuesto uso indebido de su propiedad.
Sea cual sea el resultado, esta disputa deja en evidencia cuán valioso puede llegar a ser el desarrollo tecnológico en industrias que a simple vista parecen tradicionales. La comodidad, el diseño y la funcionalidad ya no son solo cualidades deseables, sino activos jurídicos protegibles que pueden definir el rumbo de un negocio multimillonario.


