Kroger reduce personal administrativo y reinvierte en sus tiendas
La cadena de supermercados The Kroger Co., una de las más grandes en Estados Unidos, atraviesa un periodo de cambios estructurales importantes. Como parte de una estrategia enfocada en optimizar recursos y fortalecer su relación con los clientes, la compañía anunció la reducción de personal administrativo en distintas oficinas del país.
De acuerdo con un memorando interno compartido por el CEO interino, Ron Sargent, se trata de un “número significativo de recortes de asociados” que forman parte de un plan más amplio para simplificar procesos, eliminar proyectos poco rentables y destinar mayores recursos directamente a las tiendas.
Aunque la medida impactará a menos de 1,000 empleados administrativos, el movimiento refleja el esfuerzo de Kroger por mantener un crecimiento sostenible, especialmente después de meses turbulentos marcados por cancelaciones de fusiones, renuncias en su alta dirección y cierres de tiendas.
El objetivo detrás de los recortes administrativos
En el comunicado, Sargent explicó que en los últimos meses se revisaron prioridades internas con el fin de identificar actividades que no aportaban valor directo a la operación de las tiendas. Como resultado, se decidió finalizar proyectos que no contribuían al funcionamiento de los supermercados y centrar los recursos en iniciativas que generen un mayor impacto para los clientes.
Entre las principales áreas en las que se reinvertirán los ahorros obtenidos por la reducción administrativa destacan:
Bajar precios en tiendas: la compañía planea trasladar parte de los ahorros directamente al consumidor, reforzando su competitividad en un mercado donde Walmart y Aldi presionan con estrategias de precios bajos.
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Incrementar horas para empleados de tienda: al contar con más personal en las sucursales, Kroger busca mejorar la atención al cliente y la experiencia de compra.
Fortalecer el área inmobiliaria: la empresa invertirá en capacidades de bienes raíces para respaldar el crecimiento de nuevas tiendas y remodelaciones estratégicas.
Este plan, según Sargent, busca “mantener el impulso positivo” y garantizar que la compañía siga evolucionando en línea con las expectativas de sus clientes.
Impacto limitado en el empleo, pero con repercusión estratégica
Aunque los recortes administrativos afectarán a menos de 1,000 trabajadores en todo el país, el impacto es significativo desde el punto de vista organizacional. Kroger cuenta con aproximadamente 2,800 tiendas distribuidas bajo diferentes marcas y banners, lo que convierte a la eficiencia administrativa en un factor clave para sostener operaciones de gran escala.
Si bien la medida puede generar inquietud entre los colaboradores, la empresa insiste en que los ahorros se destinarán a fortalecer las tiendas físicas, un punto esencial en un momento donde la competencia en el sector minorista es feroz y la presión por ofrecer precios accesibles aumenta.
Cierre de tiendas y reestructuración del negocio
El anuncio de los recortes administrativos se suma a otra medida importante revelada previamente por Kroger. En junio de 2025, la compañía informó que cerrará aproximadamente 60 tiendas en los próximos 18 meses, con lo que espera obtener un “modesto beneficio financiero” que también será reinvertido en la experiencia del cliente.
Este ajuste se produce en un contexto de grandes transformaciones internas, luego de que en 2024 la empresa cancelara su fusión con Albertsons, valorada en 24.6 mil millones de dólares. La operación fue bloqueada por reguladores que argumentaron preocupaciones sobre la competencia en el mercado de comestibles.
Crisis de liderazgo y transición en la dirección
A las dificultades financieras y los ajustes operativos se sumaron cambios significativos en la cúpula de la compañía. En marzo de 2025, el entonces presidente y CEO, Rodney McMullen, renunció tras una investigación de la junta directiva que concluyó que su conducta personal no estaba alineada con las políticas éticas de Kroger.
Tras su salida, el consejo designó a Ron Sargent, ex presidente y CEO de Staples, como nuevo presidente del directorio y CEO interino. Su gestión ha estado marcada por decisiones difíciles, entre ellas recortes en la sede central de Cincinnati, donde en febrero de este mismo año se eliminaron aproximadamente 200 puestos administrativos.
Además, la empresa resolvió recientemente una demanda presentada por C&S Wholesale Grocers, lo que pone de manifiesto el esfuerzo de la compañía por cerrar frentes legales y enfocarse en estabilizar sus operaciones.
El alcance de Kroger en Estados Unidos
A pesar de los ajustes, Kroger sigue siendo uno de los mayores minoristas de alimentos en el país. Opera unas 2,800 tiendas bajo múltiples marcas y banners regionales, entre ellos:
- Kroger
- Fred Meyer
- Ralphs
- Dillons
- Smith’s
- King Soopers
- Fry’s
- QFC
- City Market
- Owen’s
- Jay C
- Pay Less
- Baker’s
- Gerbes
- Harris Teeter
- Pick ‘n Save
- Metro Market
- Mariano’s
La división del medio Atlántico de Kroger, por ejemplo, administra más de 100 tiendas en estados como Virginia, Kentucky, Ohio, Tennessee y West Virginia, lo que refleja su enorme presencia en el mercado estadounidense.
Kroger recortes administrativos: una estrategia para competir
En un entorno tan competitivo como el retail de alimentos, los recortes administrativos pueden interpretarse como una estrategia de supervivencia. Los principales competidores de Kroger —Walmart, Costco, Amazon Fresh y Aldi— han fortalecido sus operaciones con precios bajos, expansión digital y mejoras en la cadena de suministro.
Para mantenerse a la altura, Kroger debe encontrar el equilibrio entre eficiencia interna y capacidad de inversión en sus tiendas. Los recortes administrativos, si bien dolorosos, liberan recursos que permiten reforzar su propuesta de valor al consumidor.
Cómo afectan estos cambios a los clientes
Para los compradores habituales de Kroger, la reestructuración no se traducirá en menos tiendas de inmediato, ya que el número de cierres representa un porcentaje bajo respecto al total de sucursales. Sin embargo, sí podrían beneficiarse de:
Precios más competitivos gracias a la reinversión en descuentos directos.
Mayor personal en tiendas, lo que significa mejor servicio y atención.
Más aperturas y remodelaciones en zonas estratégicas con alta demanda.
En otras palabras, Kroger busca que el cliente perciba los efectos positivos de los ajustes administrativos en su experiencia de compra diaria.
Un futuro de cambios continuos
Los próximos meses serán clave para evaluar el impacto real de los recortes administrativos y del cierre de 60 tiendas. La gran incógnita es si estas decisiones serán suficientes para sostener el crecimiento y recuperar la confianza de los inversores, especialmente tras la fallida fusión con Albertsons.
Lo que queda claro es que Kroger está apostando por un modelo más ágil y centrado en el consumidor, lo que podría posicionarla de forma más sólida frente a rivales que ya han avanzado con fuerza en el comercio electrónico y en estrategias de precios bajos.
La decisión de Kroger de reducir personal administrativo responde a una estrategia de simplificación y reinversión en áreas críticas como precios, atención al cliente y expansión inmobiliaria. Aunque afectará a menos de 1,000 empleados, se trata de un movimiento clave dentro de un plan más amplio que incluye cierres de tiendas, ajustes en su estructura corporativa y una apuesta clara por reforzar la experiencia del cliente.
En un mercado en el que la eficiencia y el precio marcan la diferencia, Kroger intenta mantenerse relevante priorizando las necesidades de sus consumidores y liberando recursos para lo que realmente importa: operar grandes tiendas que ofrezcan valor real a millones de familias estadounidenses.


