La moda de segunda mano ha experimentado un auge impresionante en los últimos años, convirtiéndose en una tendencia clave dentro del sector, especialmente a medida que los consumidores buscan opciones más sostenibles y económicas para renovar su guardarropa.
La demanda de ropa, accesorios y calzado de segunda mano ha crecido rápidamente y se espera que continúe su expansión en 2025. Según datos recientes de la firma de análisis de consumo Consumer Edge, el gasto en reventa superó al de los comercios minoristas tradicionales durante 2024, impulsado por consumidores conscientes de su presupuesto y una mayor preocupación por la sostenibilidad, en medio de un entorno económico incierto.
A lo largo del año, la diferencia de rendimiento frente a la industria más amplia de ropa, accesorios y calzado se fue ampliando. Los datos de gasto de Consumer Edge revelaron que el crecimiento del gasto en reventa se aceleró notablemente, pasando de una caída del 3% en el verano a alcanzar su máximo crecimiento del año en octubre con un 5%. Esto indica un fuerte impulso que continuará hacia 2025, a medida que los consumidores buscan valor y singularidad en sus compras.
Crecimiento de la moda de segunda mano
La investigación muestra que los mercados de reventa entre particulares, como Grailed y Depop, lideraron el sector en 2024. En particular, el crecimiento interanual de los gastos en Grailed superó el 180%, mientras que Depop creció cerca del 90%, gracias a la conveniencia y el atractivo social de estas plataformas. Otros competidores fuertes este año incluyeron a Vinted y Vestiaire Collective, mientras que marcas omnicanal como Clothes Mentor y Goodwill han ampliado su negocio invirtiendo en comercio electrónico.
Además, marcas conocidas como On y Banana Republic han lanzado plataformas de reventa para competir con esta tendencia, ofreciendo piezas de segunda mano a precios más bajos. Sin embargo, según Consumer Edge, estos esfuerzos aún no han logrado frenar el impulso de las plataformas exclusivas de reventa.
El perfil del comprador de moda de segunda mano
Una de las tendencias más destacadas es el creciente número de compradores entre 25 y 44 años, que aumentaron su participación en el gasto de reventa en más de un 6% en comparación con el año anterior. Dentro de este grupo, los consumidores de ingresos medios (entre $40,000 y $100,000 anuales) se han convertido en uno de los motores clave del crecimiento, ya que el estigma que antes existía sobre la compra de artículos de segunda mano ha disminuido considerablemente.
Vea también: Party City Cierra Operaciones: Impacto en el Sector Minorista en 2024
La clave de este cambio radica en una mayor percepción de valor y sostenibilidad, lo que está llevando a los consumidores a considerar la moda de segunda mano como una opción atractiva. La compra de ropa de segunda mano ya no se ve solo como una alternativa económica, sino como una manera de contribuir a la sostenibilidad y reducir el impacto ambiental, algo que resuena especialmente en un contexto económico desafiante.
El impacto de la sostenibilidad en la moda
La sostenibilidad ha sido uno de los factores más influyentes en este cambio de actitud hacia la moda de segunda mano. A medida que crecen las preocupaciones sobre el medio ambiente y el cambio climático, los consumidores se sienten más inclinados a tomar decisiones de compra que reduzcan su huella ecológica. Comprar ropa de segunda mano es una forma efectiva de hacerlo, ya que reduce la demanda de producción de nueva ropa y disminuye los residuos textiles, uno de los principales problemas ambientales en la industria de la moda.
Este cambio en el comportamiento de compra también está siendo impulsado por la creciente conciencia de los efectos negativos de la «moda rápida» (fast fashion). Las marcas que han adoptado prácticas más sostenibles, como el uso de materiales reciclados o la promoción de la reventa, han logrado conectar mejor con los consumidores modernos, quienes buscan opciones más responsables y conscientes.
El auge de plataformas de reventa
Las plataformas de reventa han sido fundamentales para el crecimiento del mercado de ropa de segunda mano. Sitios como Grailed y Depop han ofrecido a los consumidores una manera fácil de comprar y vender ropa y accesorios de marcas populares, al mismo tiempo que aprovechan las redes sociales para atraer a una audiencia más joven y dinámica. La conveniencia de estas plataformas, junto con su enfoque social y de comunidad, las ha convertido en el lugar preferido para muchos compradores de moda de segunda mano.
En paralelo, otros actores como Vinted y Vestiaire Collective también han experimentado un crecimiento considerable. Estas plataformas se centran en la venta de ropa de segunda mano de lujo, lo que ha atraído a un segmento de mercado más alto que busca artículos exclusivos a precios más accesibles. Las marcas omnicanal como Goodwill y Clothes Mentor han respondido a la tendencia invirtiendo en sus propias plataformas de comercio electrónico, lo que ha permitido que su alcance crezca más allá de las tiendas físicas.
Los consumidores están cambiando sus hábitos de compra
Según una encuesta reciente de Savers Value Village, una de las cadenas de tiendas de segunda mano más grandes de América del Norte, casi el 40% de los consumidores afirmaron que la ropa de segunda mano representa más de una cuarta parte de su guardarropa. Además, casi la mitad de los compradores de segunda mano indicaron que adquieren prendas usadas al menos una vez al mes. Esto refleja un cambio significativo en los hábitos de consumo, ya que los consumidores ya no ven la reventa como una opción ocasional, sino como una alternativa regular en su rutina de compras.
El futuro de la moda de segunda mano
Con el continuo crecimiento de la moda de segunda mano, el mercado seguirá evolucionando en 2025 y más allá. Las marcas que reconozcan este cambio en las preferencias de los consumidores y adapten sus estrategias para alinearse con la demanda de asequibilidad y sostenibilidad estarán mejor posicionadas para prosperar en este dinámico mercado. Además, el crecimiento de plataformas de reventa y la incorporación de estas opciones en marcas tradicionales auguran un futuro en el que la moda de segunda mano sea una parte integral de la industria.
En resumen, el mercado de la moda de segunda mano ha dejado de ser una moda pasajera para convertirse en una tendencia consolidada, impulsada por la sostenibilidad y la búsqueda de valor. A medida que más consumidores adoptan esta opción, la industria de la moda tendrá que adaptarse para mantenerse relevante en un mundo cada vez más consciente del medio ambiente y de las decisiones responsables de compra.

