El año 2025 marca un antes y un después en el sector farmacéutico minorista de Estados Unidos. Dos gigantes de la industria, Rite Aid y Walgreens, han anunciado el cierre de más de 2,400 farmacias, lo que representa una de las mayores reestructuraciones del sector en las últimas décadas. Esta decisión responde a múltiples factores económicos, legales y estratégicos, y tendrá un fuerte impacto en miles de comunidades a lo largo del país.
Rite Aid enfrenta la bancarrota y se liquida por completo
Durante años, Rite Aid fue una de las cadenas farmacéuticas más grandes de Estados Unidos. En su mejor momento, llegó a operar más de 4,500 tiendas a nivel nacional. Sin embargo, en mayo de 2025, la empresa solicitó por segunda vez la protección del Capítulo 11 de bancarrota, marcando el inicio de un proceso de liquidación total.
Actualmente, Rite Aid acumula cerca de 4 mil millones de dólares en deudas y enfrenta miles de demandas legales relacionadas con la crisis de los opioides. Las acusaciones giran en torno a su presunta participación en la distribución irresponsable de estos medicamentos. Como resultado, la empresa ha comenzado a vender activos clave, como historiales de recetas médicas, y a cerrar sus últimas 1,240 tiendas en operación.
A partir del 5 de junio de 2025, todos los servicios relacionados con recompensas, devoluciones y uso de tarjetas de regalo quedarán inhabilitados. Este anuncio confirma el fin definitivo de las operaciones de Rite Aid.
Cierres en California: el estado más afectado
Uno de los estados más impactados por el cierre de Rite Aid es California, donde se cerrarán 347 establecimientos. Ciudades como Los Ángeles, San Diego, San Francisco y Sacramento perderán decenas de farmacias.
Este proceso ha generado alarma entre los residentes, especialmente en zonas donde el acceso a servicios médicos es limitado y donde las farmacias locales representaban una solución accesible para miles de personas.
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Walgreens también reduce su red comercial
Walgreens, otro peso pesado del retail farmacéutico, ha decidido reducir significativamente su presencia física como parte de una estrategia de optimización operativa. Aunque no enfrenta una bancarrota como su competidor, la empresa busca adaptarse a los cambios en el comportamiento del consumidor y a las nuevas demandas del mercado.
En total, cerrará 1,200 tiendas en todo Estados Unidos. Solo en 2025, se planea el cierre de 500 sucursales, afectando a una larga lista de estados, entre ellos:
California
Nueva York
Florida
Texas
Illinois
Michigan
Carolina del Norte
Washington
Pennsylvania
Georgia
Connecticut
Maryland
Colorado
Indiana
Massachusetts
Wisconsin
Esta reducción forma parte de un plan a largo plazo para mantener las ubicaciones más rentables, mejorar la eficiencia operativa y redirigir recursos hacia canales digitales y servicios de salud personalizados.
Transformación del modelo de negocio farmacéutico
Los cambios en Rite Aid y Walgreens reflejan una tendencia más amplia en la industria minorista: la digitalización acelerada de los servicios de salud.
Cada vez más consumidores prefieren realizar compras en línea, incluyendo medicamentos, suplementos y productos de cuidado personal. Esta transición también ha impulsado el crecimiento de plataformas que ofrecen entrega a domicilio de recetas médicas y consultas médicas virtuales.
En este contexto, mantener grandes redes de tiendas físicas ya no es sostenible para muchas cadenas. La rentabilidad se ha vuelto un factor clave, y muchas ubicaciones ya no logran cubrir los costos de operación.
Comunidades vulnerables: las principales damnificadas
Uno de los efectos más preocupantes de estos cierres masivos es el impacto directo en comunidades rurales y de bajos ingresos. Para muchas personas, estas farmacias eran su única opción cercana para acceder a medicamentos, vacunas, productos de salud y atención básica.
El senador Tim Kearney, de Pensilvania, expresó su frustración ante la situación, declarando:
“Es un golpe devastador y vergonzoso para nuestras comunidades, nuestros trabajadores de la salud y cada paciente que alguna vez dependió de nuestro sistema farmacéutico”.
El cierre de estas farmacias también podría aumentar la presión sobre hospitales, clínicas y farmacias independientes, que deberán asumir la atención de los pacientes desplazados.
¿Qué deben hacer los clientes afectados?
Para evitar interrupciones en su tratamiento, los clientes que solían depender de Rite Aid o Walgreens deben actuar con rapidez. Estas son algunas recomendaciones:
Transferir recetas activas a otra farmacia local o de cadena.
Consultar con su aseguradora si la nueva farmacia está dentro de la red cubierta.
Explorar opciones de entrega a domicilio, especialmente si tienen movilidad reducida o viven en zonas sin farmacias cercanas.
Estar atentos a fechas límite, como la cancelación del uso de tarjetas de regalo o programas de recompensas.
Los sitios web de ambas empresas ofrecen herramientas de ubicación y asistencia para hacer la transición lo más fluida posible.
Una advertencia para la industria farmacéutica
Los cierres de farmacias en 2025 no solo afectan a las marcas involucradas. También representan una advertencia para el resto del sector minorista y farmacéutico.
La crisis de Rite Aid pone en evidencia la vulnerabilidad de los modelos tradicionales de negocio, especialmente en contextos donde hay litigios masivos o cambios regulatorios. A su vez, el movimiento estratégico de Walgreens confirma que adaptarse al entorno digital y ser selectivos en la expansión física ya no es opcional, sino una necesidad.
¿Qué nos depara el futuro del retail farmacéutico?
El futuro inmediato del sector farmacéutico dependerá de múltiples factores:
La capacidad de innovar en el servicio al cliente, tanto en línea como en tienda.
La adopción de modelos híbridos, donde lo digital y lo físico se integren.
El rol que jugarán las farmacias independientes, que podrían ver una oportunidad de crecimiento.
La regulación federal y estatal, que podría intervenir para proteger el acceso equitativo a la salud.
Los expertos coinciden en que las cadenas que prioricen la experiencia del usuario, ofrezcan precios competitivos y fortalezcan sus canales digitales, serán las que sobrevivan a este periodo de transición.
Los cierres de farmacias en 2025 protagonizados por Rite Aid y Walgreens son más que una reestructuración comercial: son una señal de alerta sobre los cambios profundos en el consumo, la economía y la salud pública en Estados Unidos.
Mientras algunas empresas desaparecen o se achican, otras tendrán la oportunidad de reinventarse. Lo importante será no perder de vista el objetivo principal: garantizar el acceso a medicamentos y servicios esenciales para todos los ciudadanos.
