Uruguayos viajaron menos al exterior en 2025: Destinos preferidos y gasto estimado
En 2025 se observó un cambio notable en la tendencia de viajes al exterior de los residentes uruguayos. Según estadísticas oficiales del sector turístico, el número de salidas desde Uruguay hacia otros países presentó una caída significativa en comparación con 2024, tanto en la cantidad de viajes como en el nivel de gasto total, lo que refleja modificaciones en las decisiones de consumo y en la elección de destinos. Este comportamiento, que también se vincula con la situación económica regional y las preferencias de los viajeros, ofrece un panorama claro sobre cómo y hacia dónde se desplazan los uruguayos fuera de su país.
Caída de viajes y contexto general
Durante 2025, el número de viajes al exterior realizados por uruguayos fue de alrededor de 2,4 millones, lo que representa una reducción cercana al 21 % respecto al total de salidas registradas en 2024, cuando se superaron los 3 millones de viajes al exterior. Esta disminución se explica principalmente por una menor movilidad hacia algunos destinos tradicionales que años anteriores habían sido muy elegidos por los turistas uruguayos.
El descenso en las salidas se percibe incluso en comparación con cifras prepandemia de 2023, donde se registraron cifras todavía más altas de viajes al extranjero, impulsadas en gran medida por las decisiones de compra y turismo de corto radio hacia países limítrofes con condiciones económicas favorables.
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Como ha sido habitual en los últimos años, Argentina se mantuvo como el destino preferido por los uruguayos, aunque con una reducción considerable en el flujo de viajeros. En 2025, alrededor de 1,5 millones de salidas se dirigieron hacia ese país, lo que equivale a casi dos tercios (cerca del 63 %) de todos los viajes al exterior, pero con una caída interanual significativa en comparación con 2024, cuando las cifras eran mucho más elevadas.
Brasil fue el segundo destino más elegido, con alrededor de 604.000 uruguayos viajando allí durante el año, aunque también se observó una disminución menor en este caso. En tercer lugar quedó Chile, seguido por otros destinos como Europa, Norteamérica y países de otras regiones, aunque con proporciones mucho más reducidas.
Este patrón de elección refleja no solo la cercanía geográfica, sino también las razones económicas que tradicionalmente han impulsado a los uruguayos a salir del país: opciones de compras, turismo de fin de semana o vacaciones breves en destinos con costos relativamente manejables. Sin embargo, la caída de salidas podría estar relacionada con factores como cambios en los tipos de cambio, costos más altos en alojamiento o transporte, o la preferencia por quedarse en mercados cercanos con menor impacto económico.
Gasto total y gasto por persona
En términos económicos, el descenso de viajes también se reflejó en una reducción en el gasto total de los uruguayos en el exterior. En 2025, el desembolso total estimado por viajes internacionales fue de aproximadamente US$ 1.318 millones, cifra inferior a los más de US$ 1.560 millones registrados en 2024.
Esto implica una disminución en el monto global destinado a alojamiento, alimentación, transporte y ocio fuera de Uruguay, así como una inclinación, en algunos casos, por elegir destinos más cercanos o gastar menos por viaje.
El gasto medio por turista uruguayo también registró variaciones, con un promedio cercano a los US$ 549 por persona durante sus viajes al exterior, lo cual representa un nivel moderado considerando los costos de transporte y estadía en mercados extranjeros.
Si bien Argentina y Brasil concentraron la mayoría de las salidas, otros destinos mostraron tendencias particulares. Por ejemplo, los viajes a Chile crecieron en términos relativos, pasando de cerca de 64.600 salidas en 2024 a más de 86.600 en 2025, lo que indica cierto interés por opciones alternativas dentro de la región. También se observó un leve aumento en el número de uruguayos que optaron por viajes hacia Europa, Oceanía, Asia o África, aunque estos totales siguen siendo mucho menores en comparación con los destinos limítrofes.
Por otra parte, el número de viajes hacia América del Norte o hacia otros países de América fue inferior en 2025 respecto al año anterior, reflejando que los uruguayos podrían haber priorizado viajes más cortos o menos costosos, tendencia que también puede estar influida por la situación cambiaria, los ajustes en los precios internacionales y la percepción del valor del turismo regional frente al intercontinental.
Balanza turística y su relevancia
El análisis de los viajes al exterior de los residentes uruguayos no puede desvincularse del comportamiento del turismo receptivo, es decir, la llegada de visitantes a Uruguay. Ese equilibrio entre turismo entrante y saliente es clave para la balanza turística, un indicador que mide el impacto de la movilidad internacional de personas en la economía nacional.
En 2025, Uruguay registró cerca de 3,6 millones de turistas extranjeros que visitaron el país, lo que superó por amplio margen las salidas de uruguayos al exterior. Este flujo de visitantes generó ingresos cercanos a los US$ 2.040 millones, consolidando al turismo como uno de los principales pilares económicos y una fuente importante de divisas para el país.
La balanza turística negativa o positiva depende de la comparación entre lo que gastan los residentes fuera y lo que gastan los visitantes en suelo nacional. En este caso, el aporte de quienes llegaron a Uruguay superó el gasto de los uruguayos fuera del país, lo que contribuyó a un saldo positivo para la economía local.
Causas posibles de la baja en viajes al exterior
Varios factores pueden estar influyendo en la reducción de viajes al exterior por parte de los uruguayos, muchos de ellos vinculados tanto a cuestiones económicas como a estrategias personales de gasto y planificación vacacional:
Condiciones económicas regionales: la evolución de los tipos de cambio, especialmente en países limítrofes, puede haber encarecido destinos que antes resultaban más accesibles para los uruguayos. Esto afecta directamente al volumen de viajes y a la elección de destinos.
Preferencia por turismo interno: en un contexto en el que el turismo receptivo crece y se posiciona como uno de los sectores más sólidos de la economía, también puede existir una tendencia creciente a invertir en destinos dentro del propio país, aprovechando la infraestructura turística en expansión y las opciones de ocio local.
Efecto postpandemia: aunque los viajes internacionales se han recuperado tras el impacto de la pandemia de COVID-19, todavía persisten patrones de consumo más cautelosos, donde los viajeros priorizan experiencias más cercanas o menos costosas.
Impacto económico y oportunidades pospandemia
La caída en los viajes al exterior también implica cambios en las dinámicas del gasto personal y familiar. Menos salidas implica una parte del gasto que podría reasignarse a consumo local o a turismo doméstico, lo cual puede beneficiar a sectores como alojamiento, gastronomía, entretenimiento y transporte dentro de Uruguay.
Además, la consolidación de la balanza turística positiva refuerza la idea de que el país no solo está atrayendo más visitantes internacionales, sino también ofreciendo experiencias valiosas que incentivan el gasto dentro del territorio nacional.
Mirando hacia adelante, varios factores determinarán cómo evolucionan los viajes al exterior por parte de los uruguayos. La economía doméstica, las condiciones cambiarias en países vecinos, la percepción de seguridad y el desarrollo de productos turísticos competitivos a nivel internacional influirán en las decisiones de los viajeros.
Además, la continua promoción del turismo interno y la diversificación de destinos tanto dentro como fuera del país podrían equilibrar las tendencias de viaje y fomentar mayores salidas en el mediano plazo, especialmente si se combinan con programas de incentivos o acuerdos regionales que faciliten la movilidad.
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Durante 2025, los uruguayos viajaron menos al exterior en comparación con años recientes, reduciendo tanto la cantidad de salidas como el gasto total efectuado en turismo emisivo. A pesar de esta caída, los destinos regionales como Argentina y Brasil siguieron siendo los más elegidos, aunque con menor volumen de viajeros.
Este panorama se inserta en un contexto más amplio de crecimiento del turismo receptivo, donde Uruguay incrementó la llegada de visitantes y consolidó un balance turístico positivo que fortalece la economía local. Factores económicos, preferencias personales y tendencias globales seguirán moldeando el comportamiento de los viajeros uruguayos en los próximos años, posicionando al turismo —tanto interno como externo— como un aspecto central de la movilidad humana y del impacto socioeconómico de la región.
Fuente: Ámbito


