Uruguay redefine incentivos fiscales para vehículos eléctricos con cambios en el pago del IMESI
El Gobierno de Uruguay decidió introducir una modificación relevante en la política de incentivos para la movilidad eléctrica. A partir del 1° de enero de 2027, los automóviles eléctricos de pasajeros comenzarán a tributar el Impuesto Específico Interno (IMESI) de forma gradual cuando superen determinados valores de importación. La medida marca una nueva etapa en la estrategia nacional de promoción de los vehículos de cero emisiones, manteniendo beneficios para los modelos más accesibles, pero reduciendo las exoneraciones para los de mayor valor.
La decisión fue adoptada mediante un decreto firmado por el presidente Yamandú Orsi junto con las autoridades de los ministerios de Economía y Finanzas e Industria, Energía y Minería. El nuevo esquema busca equilibrar el impulso a la transición energética con la necesidad de optimizar la recaudación fiscal, en un contexto donde el mercado de los vehículos eléctricos ha mostrado un crecimiento sostenido durante los últimos años.
Cómo será el nuevo esquema tributario
La normativa establece que los vehículos eléctricos de pasajeros cuyo valor en aduana sea de hasta 19.000 dólares continuarán exentos del IMESI, preservando así el beneficio para una parte importante de la oferta disponible en el mercado.
Vea también: Plataforma uruguaya impulsa a las pymes para competir mejor en las compras públicas estatales
En cambio, aquellos modelos con un valor de importación comprendido entre 19.001 y 27.000 dólares comenzarán a pagar una tasa del 5%. Para los vehículos cuyo valor supere los 27.000 dólares, el impuesto será del 9%.
El Gobierno aclaró que estos valores corresponden al precio de importación y no al precio final de venta al público, por lo que muchos vehículos comercializados en concesionarios continuarán beneficiándose de la exoneración total. Según estimaciones oficiales, aproximadamente dos tercios de los automóviles eléctricos e híbridos que actualmente circulan en Uruguay no verán modificado su tratamiento tributario.
Un mercado que alcanzó una nueva madurez
La modificación responde a la evolución que ha experimentado la movilidad eléctrica en Uruguay. Durante la última década, el país se consolidó como uno de los mercados más dinámicos de América Latina en materia de electrificación del transporte gracias a políticas públicas que incluyeron beneficios fiscales, expansión de la infraestructura de carga y apoyo institucional.
Las ventas de vehículos eléctricos crecieron de manera sostenida y cada vez más marcas internacionales incorporaron modelos al mercado uruguayo. Este escenario llevó al Poder Ejecutivo a considerar que los incentivos podían focalizarse en los segmentos de menor precio, facilitando el acceso a quienes buscan su primer vehículo eléctrico sin mantener exoneraciones generalizadas para unidades de mayor costo.
Debate entre sostenibilidad y recaudación
La decisión no estuvo exenta de diferencias dentro del propio Gobierno y del sector automotor. Mientras el Ministerio de Economía planteó la conveniencia de revisar las exoneraciones debido al crecimiento del mercado y al costo fiscal que representan, desde el Ministerio de Industria se había manifestado la importancia de mantener señales estables para consolidar la transición energética.
Finalmente, el decreto refleja una posición intermedia: mantiene los estímulos para los vehículos más económicos y aplica una tributación moderada únicamente a los modelos de mayor valor.
También participaron del debate organizaciones empresariales. Representantes del sector de distribución de combustibles sostuvieron que el crecimiento del parque eléctrico justificaba revisar los beneficios tributarios, argumentando que el Estado había dejado de percibir importantes ingresos durante los últimos años debido a las exoneraciones.
Por su parte, actores vinculados a las energías renovables y al comercio automotor expresaron preocupación por el posible impacto que un aumento de los costos podría tener sobre la velocidad de adopción de nuevas tecnologías.
Aunque el anuncio generó inquietud entre algunos compradores, especialistas del sector consideran que la medida tendrá un efecto limitado sobre la mayor parte de los vehículos comercializados actualmente.
El Ejecutivo sostiene que la mayoría de los modelos más vendidos continuará exenta del IMESI debido a que sus valores de importación permanecen por debajo del nuevo umbral establecido. En consecuencia, el cambio afectará principalmente a vehículos pertenecientes a segmentos medios y superiores.
El nuevo régimen también busca evitar que los beneficios fiscales favorezcan de manera desproporcionada la adquisición de vehículos de mayor precio, concentrando los incentivos públicos en opciones más accesibles para un mayor número de consumidores.
Vea también: Cadenas internacionales consolidan liderazgo gastronómico mientras nuevas marcas aceleran expansión en Uruguay
Uruguay continúa siendo uno de los referentes regionales en movilidad sostenible gracias a su matriz energética basada mayoritariamente en fuentes renovables y a las inversiones realizadas en infraestructura de carga para vehículos eléctricos.
La incorporación gradual del IMESI no implica un abandono de esa política, sino una redefinición de los incentivos conforme el mercado alcanza una etapa de mayor desarrollo. El desafío para los próximos años será mantener el crecimiento de la electromovilidad sin perder competitividad frente a los vehículos de combustión tradicional.
La entrada en vigencia de este nuevo esquema tributario permitirá evaluar si la reducción parcial de los beneficios logra compatibilizar los objetivos fiscales con la continuidad de la transición energética, un proceso que seguirá siendo clave para disminuir las emisiones del transporte y avanzar hacia una movilidad más sostenible en Uruguay.
Fuente: Surtidores Latam


