Uruguay: potencial cambio con un Tratado de Libre Comercio con China
En el panorama del comercio internacional, la búsqueda de acuerdos y tratados comerciales es un paso crucial para la expansión y la diversificación de las economías. En este contexto, Uruguay se encuentra ante la posibilidad de un cambio significativo con la eventual concreción de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China. Este acuerdo, según Gonzalo Oleggini, consultor en comercio internacional y logística, marcaría un antes y un después para el país sudamericano.
El pasado 1º de marzo marcó el inicio del último año de gobierno para la administración de Luis Lacalle Pou en Uruguay. Desde el inicio de su mandato, se habían albergado altas expectativas en cuanto al avance en la inserción internacional del país, especialmente en lo que respecta a la firma de nuevos tratados comerciales. Si bien en las últimas dos décadas Uruguay solo ha logrado acuerdos con Egipto e Israel, la administración actual ha intentado acelerar los procesos en este sentido.
En una entrevista con Rurales El País, Gonzalo Oleggini destacó que, si bien durante estos años se han iniciado numerosas negociaciones, aún no se han concretado tratados de libre comercio. Se han logrado avances puntuales en términos de habilitaciones y certificaciones para el comercio, pero la profundización en materia de tratados ha sido limitada.
En este contexto, las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur, que en algún momento generaron grandes expectativas, parecen haber llegado a un punto muerto. Oleggini expresó su escepticismo sobre la posibilidad de que estas negociaciones lleguen a buen puerto, especialmente dadas las limitaciones políticas y económicas existentes.
Ante esta situación, Oleggini señaló que Uruguay debería redirigir sus esfuerzos hacia la búsqueda de acuerdos con mercados no autosuficientes alimentariamente. En este sentido, la posibilidad de concretar un TLC con China ha estado en la mira del gobierno uruguayo desde el inicio de su mandato. Aunque se ha avanzado en estudios preliminares y conversaciones, el camino hacia la firma final del tratado aún depende en gran medida de la postura de Argentina.
Según Oleggini, las relaciones políticas y económicas entre Argentina y China, así como las limitaciones dentro del Mercosur, han obstaculizado la posibilidad de un acuerdo multilateral. Sin embargo, Uruguay podría buscar una negociación bilateral con China, lo que abriría nuevas oportunidades para el país en términos de comercio y desarrollo económico.
Un tratado de libre comercio con China, según Oleggini, tendría un impacto transformador para Uruguay. No solo nivelaría las condiciones de acceso al mercado con otros países como Nueva Zelanda y Australia, sino que también fortalecería la posición del país en el comercio internacional. Además, la relación política favorable de Uruguay con China podría jugar a su favor en estas negociaciones.
En cuanto a los desafíos logísticos que enfrenta Uruguay y el mundo en general, Oleggini señaló la complejidad de los conflictos geopolíticos y los problemas estructurales, como la sequía en Panamá, que afectan las rutas marítimas y los costos de transporte. Estos desafíos requieren una adaptación continua por parte de los actores del comercio internacional.
La concreción de un Tratado de Libre Comercio con China podría representar un punto de inflexión para Uruguay en términos de inserción internacional y desarrollo económico. Si bien hay desafíos por delante, el potencial de este acuerdo es significativo y podría abrir nuevas oportunidades para el país en el escenario global del comercio.
