La venta de marihuana en farmacias en Uruguay ha experimentado una evolución significativa desde su legalización en 2017. Hasta hace poco, los usuarios registrados solo tenían acceso a dos variedades, conocidas como alfa y beta, ambas con un 9% de tetrahidrocannabinol (THC), el componente psicoactivo de la droga. Esta oferta limitada provocó una caída en las ventas y una migración de usuarios hacia el mercado negro, el autocultivo o los clubes cannábicos. Sin embargo, el gobierno uruguayo, comprometido con mejorar el sistema regulado, decidió ampliar la oferta con nuevas opciones que cumplieran con las demandas de los consumidores.
En 2022, se lanzó la variedad gamma, que contiene un 12% de THC. Esta opción, más potente que las anteriores, resultó ser un éxito rotundo, con un aumento significativo en las ventas y una notable reducción en la fuga de usuarios hacia otras alternativas. La demanda de gamma fue tal que en ocasiones las farmacias se enfrentaron a problemas de stock. Ahora, el gobierno planea lanzar una nueva variante antes de que finalice el año: Épsilon, que tendrá un 15% de THC, la concentración más alta disponible hasta el momento en el mercado legal uruguayo.
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La respuesta del mercado a gamma
La incorporación de gamma ha sido un punto de inflexión en la regulación de la marihuana en Uruguay. Las ventas de marihuana en farmacias pasaron de 1.774 kilos en 2022 a 3.258 en 2023, un aumento que refleja el éxito de esta nueva oferta. Antes de su lanzamiento, el número de usuarios que compraban en farmacias había caído a menos de 7.500, a pesar de que más de 70.000 personas estaban registradas para hacerlo de forma legal. Esta desconexión entre los usuarios registrados y las compras reales preocupaba al gobierno, ya que muchos consumidores optaban por el mercado ilegal o se registraban en clubes cannábicos y autocultivo para obtener productos con un mayor contenido de THC.
Con la llegada de gamma, muchos usuarios volvieron a las farmacias, lo que confirmó lo que muchos en el gobierno sospechaban: el problema no era la regulación en sí misma, sino la falta de opciones atractivas en el mercado legal. Como lo señaló el secretario de la Junta Nacional de Drogas (JND), Daniel Radío, la oferta limitada de marihuana en las farmacias era como si en una góndola de vino solo existiera una opción, lo que empujaba a los consumidores a buscar otras fuentes de suministro, legales o no.
El próximo paso: Épsilon y el mercado en expansión
Con el éxito de gamma, el gobierno ha decidido dar un paso más y lanzar Épsilon, una variante aún más fuerte con un 15% de THC. Esta nueva opción busca satisfacer a aquellos usuarios que aún consideran insuficientes las alternativas actuales y pretende seguir reduciendo la fuga de consumidores hacia el mercado negro.
La estrategia del gobierno uruguayo está basada en la idea de que para que el sistema regulado funcione, debe ofrecer una variedad que compita con el mercado ilícito. Al igual que en otros sectores de consumo, los usuarios de marihuana buscan opciones que se ajusten a sus preferencias personales. Como explicó Radío, la idea es llenar la «góndola» con diferentes variedades para que los usuarios puedan elegir según su preferencia, tal como lo harían al seleccionar una botella de vino.
Otro cambio significativo en el mercado de la marihuana legal en Uruguay ha sido la diferenciación de precios entre las distintas variedades. Inicialmente, todas las opciones tenían el mismo precio, lo que no reflejaba la diferencia en demanda o potencia. Con la introducción de gamma, los precios empezaron a ajustarse. Alfa, la variedad más básica, tiene un precio de 430 pesos uruguayos (USD 10,6), mientras que beta cuesta 470 pesos (USD 11,6), y gamma se vende a 520 pesos (USD 12,9). Esta estrategia de precios permite que el mercado legal sea más competitivo y atractivo, no solo en términos de calidad sino también en cuanto a las preferencias económicas de los usuarios.
El aumento de las ventas desde la introducción de gamma ha demostrado que muchos usuarios estaban esperando una opción con un mayor contenido de THC, y que el ajuste en los precios no ha sido un impedimento para el consumo. Además, Radío destacó que esta nueva dinámica de mercado ha logrado que muchos usuarios que se habían alejado del sistema regulado volvieran a comprar en las farmacias, lo que demuestra el éxito de la estrategia de diversificación.
Uno de los temas más discutidos desde la legalización de la marihuana en Uruguay ha sido si la regulación ha aumentado o no el consumo. Radío ha sido claro al señalar que, aunque es probable que haya nuevos consumidores, no se puede afirmar que la regulación sea la causa directa de este aumento. El consumo de cannabis, al igual que ocurre con otras sustancias como el alcohol, sigue una tendencia global de crecimiento que no está necesariamente vinculada con las políticas regulatorias de un país en particular.
El secretario de la JND también hizo hincapié en que la regulación del cannabis en Uruguay ha permitido a muchos consumidores alejarse del mercado negro y acceder a productos controlados y seguros. Si bien el número de consumidores ha aumentado, esto es una tendencia mundial y no un fenómeno exclusivo de Uruguay.
Actualmente, hay unas 71.264 personas inscritas para comprar marihuana en 40 farmacias autorizadas en todo el país. Además, más de 11.000 personas están registradas para el autocultivo, y existen 396 clubes cannábicos con más de 13.500 miembros. Estos datos demuestran que la regulación ha creado un ecosistema diverso de opciones para los consumidores, quienes pueden elegir la modalidad que mejor se ajuste a sus necesidades.
Con la incorporación de Épsilon, el mercado de cannabis legal en Uruguay continúa evolucionando. La diversificación de la oferta, combinada con la diferenciación de precios y una regulación cada vez más ajustada a la demanda, sugiere que el sistema uruguayo sigue adaptándose a las necesidades de los consumidores.
El gobierno está convencido de que una mayor oferta de variantes con distintos niveles de THC es clave para consolidar el mercado regulado y disminuir la influencia del mercado negro. Si bien algunos críticos sostienen que el aumento de la potencia podría incentivar un mayor consumo, las autoridades insisten en que la regulación es la mejor forma de controlar el acceso y garantizar que los productos consumidos sean seguros.
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La próxima incorporación de la variante Épsilon con un 15% de THC refleja el compromiso del gobierno uruguayo con la mejora constante del mercado de cannabis regulado. Con una oferta más amplia y atractiva, Uruguay sigue siendo pionero en la regulación del cannabis, brindando a sus ciudadanos la posibilidad de acceder a productos seguros, legales y de alta calidad.

