Uruguay enfrenta desafíos en el turismo ante la creciente preferencia por Brasil
El sector turístico uruguayo se encuentra en un momento de transformación y análisis debido a cambios en la economía regional que afectan la competitividad del país como destino. La reducción de la brecha cambiaria con Argentina, la eliminación del Impuesto PAÍS y los altos costos de destinos como Miami son factores que impactan en la industria. Sin embargo, el crecimiento del turismo en Brasil representa un fuerte desafío para Uruguay.
Un sector en evaluación: estudio de Ceres
Con el objetivo de comprender y mejorar la competitividad del turismo en el país, los operadores del sector han trabajado con el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres). Este centro ha realizado un análisis profundo de la situación actual y ha planteado estrategias para potenciar el crecimiento del sector.
Vea también: Oakberry desembarca en Uruguay con su primer local en Montevideo
Según el estudio de Ceres, se proyecta que el turismo en Uruguay crecerá del 5,8% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2024 al 6,4% en 2025. Para lograr esta meta, se han identificado tanto oportunidades como amenazas que impactan en la industria.
Impacto de la política económica en Argentina
Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia de Argentina, la situación económica de ese país ha cambiado significativamente. La reducción de la brecha cambiaria y el incremento del poder adquisitivo de los argentinos en dólares han llevado a un aumento en los viajes al exterior. En enero de 2024, la cantidad de turistas argentinos que viajaron al extranjero fue similar a la de 2018, con un nivel de gasto en dólares casi equivalente.
Además, la eliminación del Impuesto PAÍS, que encarecía los viajes al extranjero para los argentinos, ha generado un escenario favorable para el turismo uruguayo. A esto se suma que Miami, un destino competidor de las playas exclusivas de Uruguay, ha incrementado sus precios, lo que podría beneficiar al país como alternativa más accesible.
No obstante, existe una contracara: Brasil se ha convertido en una opción más atractiva para los argentinos. Con precios más competitivos y una oferta turística variada, el país vecino representa un desafío directo para Uruguay en la captación de visitantes.
Problemas de competitividad y desafíos internos
Si bien la reducción de la brecha con Argentina es positiva, Uruguay enfrenta obstáculos en su posicionamiento como destino turístico a nivel internacional. Según el informe de Ceres, el país se encuentra en el puesto 103 de 119 en políticas de desarrollo turístico, según el Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo 2024 del Foro Económico Mundial.
El estudio destaca que Uruguay tiene un bajo nivel de promoción y apertura en comparación con otros países donde el turismo tiene un mayor impacto en el PIB. Además, aunque los costos de viajar y operar en el país son similares a los de otros destinos, la falta de políticas de incentivo afecta el crecimiento del sector.
Otro de los problemas señalados es la rentabilidad del turismo en Uruguay. Desde 2019, los ingresos del sector han crecido por debajo del aumento de costos. En 2024, los ingresos están 28 puntos por debajo del promedio de 2011-2019, mientras que los costos han aumentado un 9%. Esto ha generado un problema de sostenibilidad para muchos establecimientos, limitando la capacidad de inversión y poniendo en riesgo la permanencia de algunos negocios.
Infraestructura y conectividad: aspectos clave para el crecimiento
El informe de Ceres también resalta las diferencias en infraestructura dentro del país. Mientras que Uruguay tiene un buen desempeño en transporte marítimo y terrestre, la capacidad hotelera y la conectividad aérea presentan rezagos que limitan el desarrollo del turismo.
El crecimiento del sector depende en gran medida de la inversión en infraestructura, especialmente en mejorar la oferta hotelera y la cantidad de vuelos internacionales. La falta de conectividad limita el acceso de turistas de mercados clave, como Europa y Estados Unidos, lo que afecta la competitividad del país.
Un sector clave para la economía uruguaya
El turismo es un pilar fundamental para la economía de Uruguay. Actualmente, más de 25.000 empresas están vinculadas al sector, generando 121.000 empleos directos. La industria aporta aproximadamente 1.300 millones de dólares anuales en salarios y 450 millones de dólares en impuestos directos, cifra que asciende a 790 millones si se considera el impacto indirecto.
A pesar de su relevancia económica, el Ministerio de Turismo ha reducido su presupuesto en términos reales desde 2013, lo que refleja una baja priorización del sector como política pública. Esto limita la posibilidad de realizar campañas de promoción y mejorar la infraestructura necesaria para atraer a más turistas.
Estrategias para fortalecer el turismo en Uruguay
Para revertir la situación y mejorar la competitividad del sector, el informe de Ceres plantea varias estrategias:
Inversión en promoción internacional: Uruguay necesita fortalecer su presencia en mercados clave y diferenciarse de sus competidores regionales.
Mejora de la infraestructura hotelera: Ampliar la oferta de alojamientos de calidad y mejorar los servicios para los turistas.
Aumento de la conectividad aérea: Fomentar acuerdos con aerolíneas para incrementar la cantidad de vuelos internacionales.
Políticas de incentivo: Implementar medidas que reduzcan los costos operativos para empresas turísticas y fomenten la inversión en el sector.
Diversificación de la oferta turística: Potenciar el turismo rural, ecológico y cultural como alternativas a las playas tradicionales.
Vea también: El plan de Uruguay para conquistar mercados premium con su carne
El turismo en Uruguay enfrenta tanto oportunidades como desafíos en un contexto regional cambiante. Mientras que la reducción de la brecha cambiaria con Argentina y el encarecimiento de destinos como Miami pueden jugar a favor, la creciente competencia de Brasil y los problemas internos de competitividad requieren atención urgente.
Para garantizar un crecimiento sostenido del sector, es fundamental que el país invierta en promoción, infraestructura y políticas que fomenten la rentabilidad del turismo. Solo así podrá consolidarse como un destino atractivo en la región y a nivel global.


