Un tren eléctrico elevado entre Tres Cruces y parque Roosevelt transformaría la movilidad
En Montevideo, la movilidad urbana es uno de los temas centrales de la agenda pública. El crecimiento de la ciudad, el aumento de la densidad poblacional en la zona metropolitana y la dependencia del transporte en superficie han puesto en evidencia la necesidad de alternativas más rápidas, limpias y eficientes. En este contexto surge AeroMet, un ambicioso proyecto que plantea la construcción de un tren eléctrico elevado de 14,4 kilómetros para conectar el centro de la capital con el Parque Roosevelt en apenas 23 minutos.
La iniciativa, presentada como propuesta privada por las empresas uruguayas Berkes y Teyma junto con la brasileña Aerom, contempla una inversión estimada en 350 millones de dólares y un plazo de ejecución de tres años de obras. Más que un simple medio de transporte, AeroMet busca ser un sistema integral de movilidad urbana escalable hacia otros corredores, con capacidad de transformar la manera en que los montevideanos y visitantes se desplazan por la ciudad.
Características del proyecto: Rapidez, puntualidad y conexión metropolitana
El plan inicial prevé unir Tres Cruces, uno de los principales nodos de transporte de Montevideo, con el Parque Roosevelt, un área clave para la vida recreativa y residencial en la costa este de la ciudad. El trazado aprovecharía los canteros centrales de Avenida Italia y Avenida Giannattasio, con dos terminales y 11 estaciones intermedias.
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Uno de los aspectos más destacados es la promesa de frecuencias de 3,3 minutos en horas pico, un nivel de eficiencia que supera ampliamente al sistema de ómnibus actual. Al tratarse de un tren elevado, el recorrido no estaría condicionado por embotellamientos ni semáforos, lo que permitiría cumplir los tiempos de viaje con precisión.
AeroMet no solo busca mejorar la conectividad, sino también liberar espacio en superficie. La propuesta incluye la creación de un Parque Lineal Metropolitano en la traza del proyecto, con zonas verdes, áreas deportivas y espacios de encuentro ciudadano, contribuyendo así a mejorar la calidad de vida urbana.
El presupuesto estimado asciende a 350 millones de dólares, una cifra considerable pero que, según sus promotores, se justifica en la magnitud del impacto esperado. La ejecución demandaría tres años de obras y utilizaría mano de obra uruguaya, lo que también generaría empleo directo en la construcción e indirecto en la cadena de suministros.
El rol de Aerom, la empresa brasileña asociada, se centra principalmente en el diseño del sistema y en el suministro de parte del equipamiento especializado. Sin embargo, la operación de la línea aún no está definida. Este aspecto abre un debate sobre cuál será el modelo de gestión más adecuado: concesión privada, empresa mixta o administración pública.
El proyecto fue presentado el 3 de junio de 2025 como iniciativa privada y ya está en evaluación por parte del Ejecutivo. El gobierno nacional dispone de 90 días para declarar si considera de interés público la propuesta, aunque en casos anteriores este plazo no siempre se ha cumplido estrictamente. En caso de recibir una respuesta positiva, se avanzaría hacia un estudio de factibilidad que permitiría definir los detalles técnicos, económicos y sociales del emprendimiento.
Integración con el ecosistema de transporte
Uno de los puntos fuertes de AeroMet es que no busca sustituir el transporte ya existente, sino complementarlo. El tren se integraría con ómnibus, taxis, bicicletas y recorridos peatonales, ofreciendo un modelo multimodal que facilite la movilidad en toda la capital.
Esta lógica responde a una tendencia global en las grandes ciudades: apostar por sistemas de transporte interconectados, eléctricos y sostenibles, que reduzcan las emisiones de carbono y hagan frente a la congestión vial. Para Montevideo, donde gran parte de los viajes diarios se concentran en el eje central hacia Ciudad de la Costa, este tipo de solución podría ser clave.
El master plan detrás de AeroMet contempla que este primer tramo sea solo el inicio de una red mucho más amplia. A futuro, se proyecta extender la infraestructura hacia zonas como El Pinar, Camino Maldonado, Bulevar Batlle y Ordóñez e incluso el Cerro, consolidando así un eje de movilidad metropolitana de largo alcance.
La visión de largo plazo apunta a transformar a Montevideo en una ciudad con un sistema de transporte moderno, eléctrico y elevado, que se convierta en un ejemplo regional en materia de planificación urbana sostenible.
Beneficios esperados: De la eficiencia a la sostenibilidad
La concreción de AeroMet podría aportar beneficios en múltiples frentes:
Reducción de tiempos de viaje: al ofrecer frecuencias cortas y recorridos sin interrupciones.
Impacto ambiental positivo: al tratarse de un sistema eléctrico, disminuye la dependencia de combustibles fósiles.
Menor congestión vehicular: al ofrecer una alternativa atractiva al uso del automóvil.
Revitalización urbana: gracias al desarrollo del Parque Lineal Metropolitano y nuevos espacios de interacción social.
Generación de empleo: tanto en la fase de construcción como en la operación y mantenimiento.
Estos elementos se alinean con las metas de sostenibilidad y eficiencia que muchos gobiernos locales han comenzado a priorizar en la región.
A pesar de sus ventajas, el proyecto también enfrenta interrogantes importantes. La primera es su viabilidad financiera: aunque se plantea como iniciativa privada, aún no se ha definido cómo se recuperará la inversión y qué nivel de participación tendrá el Estado.
Otro desafío es la aceptación social y política. La construcción de una obra de tal magnitud implicará intervenciones urbanas significativas en avenidas muy transitadas, lo que puede generar resistencias de vecinos y comerciantes durante la etapa de obras.
Finalmente, está el interrogante sobre la sustentabilidad a largo plazo. Para que un sistema de transporte como AeroMet sea exitoso, debe garantizar un nivel de pasajeros suficiente que justifique la inversión y asegure un funcionamiento continuo sin déficit estructurales.
Un debate necesario para el futuro de Montevideo
Más allá de los desafíos, AeroMet abre un debate imprescindible: ¿cómo debe ser el transporte del futuro en Montevideo? La ciudad enfrenta problemas de congestión y contaminación que no pueden resolverse únicamente con la expansión de líneas de ómnibus o el ensanchamiento de calles.
El tren elevado eléctrico se presenta como una solución innovadora que coloca a la capital uruguaya en sintonía con tendencias internacionales. Experiencias similares en ciudades como São Paulo, Ciudad de México o Santiago de Chile muestran que este tipo de infraestructura puede ser clave para mejorar la movilidad y transformar el espacio urbano.
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El proyecto AeroMet representa una oportunidad única para que Montevideo dé un salto cualitativo en su sistema de transporte. Si bien quedan dudas por resolver y estudios de factibilidad por realizar, la propuesta refleja una visión ambiciosa que podría redefinir la movilidad metropolitana.
En un contexto global donde las ciudades apuestan por sistemas más limpios, eficientes e integrados, Uruguay tiene la posibilidad de liderar con un modelo propio. La decisión ahora está en manos del gobierno y de la capacidad de articular intereses públicos y privados en torno a una obra que, de concretarse, marcaría un antes y un después en la historia del transporte capitalino.

