Toys R US y Babies R US analizan expansión en Uruguay y Argentina
Tras décadas de transformaciones en el mercado global de productos infantiles, dos de las marcas más emblemáticas del retail de juguetes y artículos para bebés están enfocando su mirada en Sudamérica. Los nombres que alguna vez dominaban grandes superficies y centros comerciales podrían retornar a la región con un modelo de negocios renovado, más adaptado a las dinámicas actuales del comercio y a las necesidades cambiantes de los consumidores. El eje de esta nueva etapa es un acuerdo estratégico que busca combinar expansión física, presencia digital y flexibilidad operativa en mercados emergentes.
Un nuevo capítulo para marcas icónicas
Lo que durante años fue un símbolo de las grandes jugueterías físicas en varios países del mundo ahora se replantea en clave contemporánea. La gestión de estas marcas ha evolucionado, y quienes lideran su relanzamiento en América Latina están implementando un esquema novedoso que no se basa exclusivamente en grandes tiendas, sino en formatos diversificados y adaptables a cada mercado regional. Dentro de este plan, Uruguay y Argentina aparecen como países con potencial para recibir operaciones bajo este nuevo enfoque, aunque aún sin fechas definidas ni acuerdos cerrados con operadores locales.
Panamá como base logística y estratégico
El epicentro de la estrategia regional se encuentra en Panamá, elegido como centro de operaciones para gestionar la expansión a otros mercados de América Latina y el Caribe. Desde allí se centralizan operaciones logísticas, mayoristas y de distribución, aprovechando la posición geográfica estratégica, la experiencia en comercio internacional y la infraestructura de zonas francas. El proyecto contempló una inversión inicial estimada en varios millones de dólares, destinada a consolidar Panamá como un hub que facilite tanto la llegada de productos como el soporte a nuevos puntos de venta en distintos países de la región.
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Este enfoque responde a una visión de negocios que prioriza la eficiencia, reduce costos de operación y permite una gestión más ágil frente a las particularidades de territorios con diferentes tamaños de mercado y comportamientos de consumo. Al centralizar la logística y parte de la cadena de suministro en un solo lugar, se busca ofrecer condiciones competitivas a los futuros franquiciados o socios comerciales que deseen presentar propuestas locales.
Un modelo de franquicia flexible y omnicanal
La propuesta actual deja atrás el formato tradicional de mega tienda con extensos pasillos llenos de productos infantiles. En su lugar, se apuesta por un esquema versátil y adaptado a las tendencias de consumo actuales, que combina:
Tiendas insignia experienciales, donde la presencia física sigue siendo importante pero con un enfoque más dinámico y orientado al entretenimiento y la interacción familiar.
Espacios dentro de grandes comercios, aprovechando el tráfico de clientes en tiendas ya establecidas, centros comerciales o plazas de servicios.
Corners o zonas especializadas en entornos de alto flujo, como aeropuertos, puertos de cruceros o hubs transitados.
Integración con plataformas de comercio electrónico, complementando la experiencia física con posibilidades de compra digital, logística cruzada y atención al cliente omnicanal.
Este modelo responde a la necesidad de equilibrar inversiones, reducir riesgos para quienes asumen la operación local y, al mismo tiempo, mantener una presencia de marca significativa que pueda capturar tanto al consumidor que busca calidad como al que valora la experiencia de compra.
Uruguay y Argentina en el mapa regional
Si bien el foco de la expansión inmediata está en países como Ecuador, Colombia y zonas del Caribe, Uruguay y Argentina ya figuran dentro del mapa potencial de crecimiento. Esto no significa que haya acuerdos firmados o inauguraciones inminentes, pero sí que estas economías están siendo consideradas en la estrategia regional siempre que se identifiquen socios locales con experiencia sólida en retail y capacidad de inversión.
La elección de estos mercados responde a varias razones: por un lado, se trata de economías con un nivel de consumo estable en bienes infantiles y familiares. Por otro, ambos países cuentan con tejido comercial consolidado, centros urbanos con capacidad de atracción de público y una clase media significativa que impulsa la demanda de productos de calidad para niños. Además, existe un factor cultural importante: la nostalgia y el valor de marcas emblemáticas como estas pueden ser un activo valioso al momento de atraer clientes que crecieron con esos nombres y ahora consumen para sus propios hijos.
Antes de que las marcas puedan abrir tiendas u operar en estos mercados del Cono Sur, hay condiciones específicas que deben cumplirse. En primer lugar, se necesita la presencia de operadores o franquiciados locales que demuestren experiencia en la gestión de retail, con conocimiento de la dinámica comercial local y proyecciones realistas de inversión. Este perfil de socio es clave para asegurar que la operación tenga sostenibilidad a largo plazo y adapte las estrategias globales a las particularidades del mercado regional.
En segundo lugar, se requiere que existan espacios comerciales disponibles, ya sea en formatos de tiendas físicas tradicionales o zonas dentro de centros de consumo mixtos. La flexibilidad del modelo de franquicias permite que estos espacios se adapten a distinta escala, según la demanda proyectada y la estrategia de mercadeo local.
Un mercado global de juguetes en crecimiento
La decisión de mirar hacia Sudamérica no se hace en un vacío, sino dentro de un contexto más amplio donde el mercado global de juguetes y productos para bebés continúa registrando crecimiento sostenido. Las proyecciones de la industria estiman que este segmento alcanzará cifras multimillonarias en la próxima década, lo que responde al crecimiento demográfico en varios mercados emergentes y a la creciente demanda de experiencias de consumo diferencial.
Este panorama ofrece un marco favorable para que marcas con reconocimiento internacional vuelvan a posicionarse en regiones que anteriormente pudieron haber quedado fuera de sus mapas de expansión. Si bien la competencia con plataformas de comercio electrónico globales sigue siendo un desafío, la combinación de presencia física y digital permite ofrecer propuestas más completas al consumidor.
El valor de la marca y la experiencia del consumidor
Más allá de los aspectos comerciales y logísticos, la posible llegada de estas marcas históricas al sur del continente tiene una dimensión emocional significativa. Para muchas familias, estos nombres representan un vínculo con la infancia y la cultura popular. Ese valor intangible puede traducirse en tráfico de clientes, mayor visibilidad y reconocimiento en un mercado donde las decisiones de compra a menudo están influenciadas por percepciones de calidad, seguridad y tradición.
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Al mismo tiempo, el nuevo formato enfocado en experiencias y omnicanalidad responde a las expectativas de consumidores que ya no se conforman con vitrinas transaccionales. La interacción con productos, la facilidad de acceso, la combinación de compra física y digital y la adaptación a los ritmos de vida modernos son factores que fortalecen la propuesta frente a modelos convencionales de retail.
Más allá de Uruguay y Argentina
Aunque estos dos países están en el radar inicial de la expansión, la estrategia regional abarca múltiples mercados latinoamericanos que comparten características similares. La clave para avanzar no es solo la presencia de un mercado atractivo, sino la identificación de alianzas comerciales fuertes, el desarrollo de infraestructuras logísticas eficientes y la capacidad de construir una marca local que dialogue con las tendencias globales.
Si se concreta el desembarco en Uruguay y Argentina, sería un hito importante no solo para el retail infantil, sino también para el comercio en general. Representaría la llegada de un nuevo modelo de franquicias cruzadas, adaptadas a las particularidades culturales y comerciales de cada territorio, y podría abrir la puerta a otras marcas históricas interesadas en replicar este esquema.
Fuente: Forbes Argentina


