Gastronomía uruguaya busca posicionar al «chivo» como Patrimonio Inmaterial Nacional
El pasado viernes 15 de marzo, en la Liga de Fomento de Punta del Este, se dio inicio a una serie de acciones destinadas a impulsar la declaración del «chivito» como Patrimonio Inmaterial Nacional en Uruguay. Este icónico plato, creado por Antonio Carbonaro en la década de 1940, ha trascendido fronteras y se ha convertido en uno de los platos más reconocidos a nivel mundial. El evento, que incluyó charlas y una degustación del chivito, contó con la participación de autoridades locales y miembros de la comunidad, todos unidos en el objetivo de destacar la importancia cultural e histórica de este manjar uruguayo.
El intendente (i) de Maldonado, Luis Eduardo Pereira, subrayó la relevancia del evento y la importancia de reconocer a la familia Carbonaro, cuyo legado ha dejado una marca indeleble en el departamento. La familia Carbonaro, con su restaurante emblemático El Mejillón, ha sido un pilar en la creación y difusión del chivito, sirviendo a los turistas con dedicación y pasión durante décadas.
Jorge Céspedes, director general de Cultura de la Intendencia Departamental, resaltó la importancia de valorar todos los elementos que conforman el patrimonio cultural e intangible de Uruguay. El chivito, nacido casi por casualidad en la década de 1940, es un claro ejemplo de la creatividad y el compromiso de servir a los visitantes. Céspedes elogió el trabajo realizado para promover la declaración del chivito como Patrimonio Inmaterial Nacional, reconociendo su papel en la identidad y la tradición gastronómica del país.
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Graciela Carbonaro, hija del creador del chivito, expresó su gratitud por el apoyo y el reconocimiento hacia su familia, así como hacia el departamento de Maldonado y la ciudad de Punta del Este. Para ella, el interés en declarar al chivito como Patrimonio Inmaterial Nacional es un motivo de orgullo, ya que demuestra el impacto y la relevancia que este plato ha tenido tanto a nivel local como internacional.
El chivito es más que un plato; es un símbolo de la hospitalidad uruguaya, de la creatividad culinaria y del compromiso con la excelencia. Su posible reconocimiento como Patrimonio Inmaterial Nacional sería un paso significativo en la preservación y promoción de esta importante tradición gastronómica. Además, serviría como un homenaje merecido a aquellos que, como la familia Carbonaro, han contribuido a mantener viva esta parte única y deliciosa de la cultura uruguaya.
La declaración del chivito como Patrimonio Inmaterial Nacional no solo sería un reconocimiento a su pasado, sino también una garantía de su futuro, asegurando que las generaciones venideras puedan disfrutar de este delicioso plato y apreciar su significado cultural e histórico. En un mundo en constante cambio, es importante preservar y celebrar las tradiciones que nos unen y nos enriquecen como sociedad. El chivito es una de esas tradiciones, y su reconocimiento oficial sería un paso importante en su legado duradero.
