Free Shops uruguayos en alerta: El impacto de la brecha cambiaria con Brasil
La brecha cambiaria entre Uruguay y Brasil se ha convertido en un desafío cada vez mayor para los free shops ubicados en la frontera. La reciente devaluación del real brasileño ha afectado significativamente las ventas, generando preocupación en el sector y anticipando un panorama complicado a partir de marzo.
La devaluación del real y su impacto en las ventas
La devaluación del real brasileño ha generado una brecha cambiaria que reduce el poder adquisitivo de los brasileños al cruzar la frontera hacia Uruguay. Según Marcelo Montico, secretario de la Cámara de Empresarios de Free Shops y Afines, los productos en dólares que manejan estos comercios se vuelven más caros para quienes perciben ingresos en reales. Esto ha llevado a una notable reducción en las compras de productos suntuarios y tecnológicos, que son el principal atractivo de estos establecimientos.
Vea también: El poder de compra en Uruguay: Inflación bajo control, pero con aceleración
Además, Emilio Bruno, presidente de la Comisión Fiscal de la gremial de free shops, advirtió que “lo que va a venir es muy fuerte”, indicando que el verdadero impacto se notará una vez finalizada la temporada alta de verano, cuando los compradores argentinos, que temporalmente han compensado la caída de clientes brasileños, ya no estén presentes.
Factores estructurales que agravan la situación
La Cámara de Empresarios de Free Shops señala que, además de la influencia macroeconómica, existen desafíos estructurales que ponen a los comercios uruguayos en desventaja frente a sus competidores brasileños. Entre estos factores destaca el uso de una «lista positiva» de productos aprobados por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), lo cual limita la flexibilidad del mercado uruguayo. En contraste, Brasil opera con una «lista negativa» en la que solo se prohíben ciertos artículos específicos.
Otro obstáculo importante es el manejo del canon aduanero. Mientras en Brasil se paga al momento de la compra del cliente, en Uruguay se debe abonar al adquirir el inventario, lo que genera una carga financiera adicional para los comerciantes.
Para enfrentar estas asimetrías, la cámara empresarial ha elaborado una agenda de propuestas para minimizar las diferencias entre ambos sistemas. Entre las sugerencias destacan:
Adoptar una «lista negativa» de productos permitidos, similar a la de Brasil.
Revisar el sistema del canon aduanero para aliviar la presión financiera.
Modificar la normativa que impide operar con una sola sociedad en múltiples puntos de frontera, lo cual permitiría una mejor gestión del inventario.
El sector se muestra optimista respecto al diálogo con las nuevas autoridades gubernamentales. Montico confía en que el gobierno verá a los free shops como aliados estratégicos para mantener el empleo formal en las zonas de frontera, donde las oportunidades laborales son limitadas.
Vea también: Nuevo plan nacional busca mayor inclusión de mujeres en industrias uruguayas
Los free shops uruguayos enfrentan un momento crítico en el que deben adaptarse a la nueva realidad económica y aprovechar el apoyo gubernamental para mantenerse competitivos frente a los comercios brasileños. Las acciones tomadas en los próximos meses serán clave para definir el futuro del sector.

