Exportaciones uruguayas mantienen crecimiento semestral pese a caída registrada durante junio
Las exportaciones uruguayas de bienes cerraron el primer semestre de 2026 con un crecimiento moderado, aunque positivo. Entre enero y junio, las ventas al exterior alcanzaron los US$ 6.585 millones, lo que representó un incremento interanual del 1%. Sin embargo, el desempeño de junio mostró señales de desaceleración, con exportaciones por US$ 1.307 millones y una contracción del 4% en comparación con el mismo mes del año anterior.
El resultado semestral refleja una realidad compleja para el comercio exterior uruguayo. Por un lado, el país logró mantener un crecimiento acumulado en un contexto internacional marcado por la desaceleración económica en algunos mercados y la volatilidad de los precios de las materias primas. Por otro, la caída de junio evidencia que la recuperación de las exportaciones todavía enfrenta desafíos relacionados con la demanda externa y las variaciones en los volúmenes de producción.
La carne bovina se consolidó como el principal producto de exportación del país durante el primer semestre, con ventas cercanas a los US$ 1.300 millones. Aunque el volumen exportado disminuyó debido a una menor disponibilidad de ganado y una reducción de la faena, el incremento de los precios internacionales permitió compensar parcialmente esa caída. En junio, las ventas de carne crecieron un 11% en términos de valor, demostrando la importancia que tiene el comportamiento de los precios en la generación de divisas para Uruguay.
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La celulosa ocupó el segundo lugar entre los principales productos exportados, acumulando US$ 1.177 millones en el semestre. Este sector continúa siendo uno de los pilares del comercio exterior uruguayo gracias a la fuerte presencia de inversiones en la industria forestal y al posicionamiento del país como proveedor relevante en los mercados internacionales. Las ventas de celulosa mostraron un comportamiento estable, respaldado especialmente por la demanda proveniente de Europa.
La situación fue diferente para la soja. Durante junio, este producto registró una caída interanual de 53%, influida por una menor superficie sembrada y un rendimiento inferior de las plantaciones. Este comportamiento confirma la vulnerabilidad del sector agrícola ante las variaciones climáticas y las fluctuaciones de los mercados internacionales, factores que pueden alterar significativamente los resultados de un año a otro.
Otro dato destacado fue el crecimiento del ganado en pie, que alcanzó uno de sus mejores desempeños recientes y mostró un importante incremento en sus exportaciones. Asimismo, los productos lácteos mantuvieron una evolución favorable, consolidándose entre los principales rubros exportadores del país y contribuyendo a la diversificación de la matriz exportadora uruguaya.
En cuanto a los destinos de exportación, China se mantuvo como el principal mercado para los productos uruguayos, concentrando alrededor del 22% de las ventas externas de junio. Sin embargo, las colocaciones hacia ese país mostraron un retroceso significativo en comparación con el año anterior. Brasil se posicionó como el segundo destino, mientras que la Unión Europea registró un crecimiento destacado y ganó participación en las exportaciones nacionales. Estados Unidos también fortaleció su demanda, particularmente en el segmento de la carne bovina.
La evolución de estos mercados evidencia la importancia de la diversificación comercial. Aunque China continúa siendo un socio fundamental para Uruguay, la dependencia excesiva de un solo destino puede aumentar la exposición del país a cambios en la demanda internacional o a fluctuaciones económicas externas. En este sentido, el fortalecimiento de las relaciones comerciales con Europa y otros mercados aparece como una estrategia clave para reducir riesgos y ampliar las oportunidades de crecimiento.
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El comportamiento de las exportaciones durante el primer semestre también demuestra la capacidad de la economía uruguaya para sostener niveles de ingreso relativamente estables aun cuando algunos sectores enfrentan dificultades productivas. La mejora en los precios internacionales de determinados productos y la apertura de nuevos mercados han permitido amortiguar los efectos de las caídas en volumen.
De cara a la segunda mitad del año, las perspectivas estarán condicionadas por la evolución de la economía global, el comportamiento de los precios de las materias primas y la capacidad de Uruguay para continuar fortaleciendo su inserción internacional. El leve crecimiento acumulado de las exportaciones constituye una señal positiva, pero también pone de manifiesto la necesidad de profundizar estrategias que permitan incrementar la competitividad y consolidar nuevos destinos para la producción nacional.
Fuente: Crónicas


