El desempeño de la economía uruguaya en enero 2025: Un análisis del IMAE
El Banco Central del Uruguay (BCU) ha publicado los datos del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) correspondientes a enero de 2025, proporcionando una primera visión del desempeño económico del país en el arranque del año. De acuerdo con el informe, la economía uruguaya experimentó un crecimiento del 2,9% en comparación con el mismo mes de 2024. Además, en términos desestacionalizados, es decir, ajustando la variabilidad propia de cada mes, la expansión fue del 1,2% respecto a diciembre de 2024.
Una recuperación tras un 2023 desafiante
El crecimiento registrado en enero de 2025 debe analizarse en el contexto del desempeño económico reciente de Uruguay. Durante 2023, la economía del país enfrentó dificultades debido a factores como la sequía y la paralización de la refinería de Ancap, lo que limitó su crecimiento a un modesto 0,7% con respecto a 2022. Sin embargo, el panorama mejoró significativamente en 2024, con un Producto Interno Bruto (PIB) que se expandió un 3,1%, lo que marcó una recuperación notable frente al año anterior.
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En el último trimestre de 2024, la economía uruguaya creció un 3,5% en comparación con el mismo período de 2023, mostrando un repunte en la mayoría de los sectores productivos. No obstante, al observar la variación desestacionalizada entre el tercer y el cuarto trimestre de 2024, el aumento fue de solo 0,3%, lo que sugiere una desaceleración en el ritmo de crecimiento.
Análisis de los expertos
El economista Aldo Lema, socio de Vixion Consultores, destacó en su cuenta de X (antes Twitter) que el crecimiento observado en enero responde a un «previsible rebote de la actividad económica en Uruguay», luego de dos meses de caídas desestacionalizadas. En su análisis, Lema subrayó que este comportamiento puede atribuirse en parte a una baja base de comparación, lo que amplifica el porcentaje de recuperación.
Por su parte, Nicolás Cichevski, gerente senior en CPA Ferrere, expresó en la misma red social que, pese al crecimiento mensual, la tendencia-ciclo del IMAE, que descarta efectos estacionales e irregulares, mostró una leve contracción del 0,1%. Este dato indicaría que la actividad económica se desaceleró hacia el cierre de 2024 y en el inicio de 2025, lo que sugiere la necesidad de monitorear el comportamiento de los distintos sectores en los próximos meses.
Importancia del IMAE como indicador adelantado
El IMAE es una herramienta clave para anticipar la evolución del PIB, dado que sintetiza la actividad de diversas ramas productivas en un determinado mes. Si bien los datos del PIB se publican de manera trimestral, el IMAE permite obtener señales tempranas sobre la dirección de la economía. En este sentido, el crecimiento registrado en enero es una señal positiva, aunque la desaceleración en la tendencia-ciclo sugiere que el panorama aún presenta desafíos.
Con el inicio de 2025, las proyecciones económicas para Uruguay siguen siendo optimistas, aunque con cautela. Factores como la evolución de la demanda interna, el comercio exterior y el impacto de políticas económicas serán determinantes para sostener el crecimiento. Además, el desempeño del sector agropecuario, clave para la economía uruguaya, dependerá de las condiciones climáticas y de la estabilidad en los mercados internacionales.
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Si bien los primeros datos del año muestran una recuperación de la actividad económica, el comportamiento de los próximos meses será crucial para confirmar si el crecimiento se consolida o si la desaceleración observada en la tendencia-ciclo anticipa un menor dinamismo. En este contexto, el seguimiento de indicadores como el IMAE permitirá evaluar la evolución de la economía y ajustar estrategias para fomentar un crecimiento sostenido.

