Bebidas y cuidado personal lideraron el crecimiento del consumo masivo durante 2025
El consumo masivo en Uruguay cerró 2025 con señales de moderada recuperación, impulsado principalmente por las categorías de bebidas y productos de cuidado personal. En un contexto marcado por estabilidad en los volúmenes vendidos y un incremento sostenido en la facturación, estos rubros lograron destacarse frente a otros segmentos que enfrentaron mayores dificultades para sostener el ritmo de ventas.
El desempeño positivo de bebidas y cuidado personal, con un crecimiento interanual del 2,1%, contrasta con la evolución más débil de alimentos y productos de limpieza, que mostraron leves retrocesos en la comparación anual. Este comportamiento refleja cambios en las prioridades de consumo de los hogares, así como el impacto combinado de factores climáticos, económicos y de ingresos reales.
Un año de estabilidad en volumen y suba en facturación
Uno de los rasgos más relevantes del cierre de 2025 fue la relativa estabilidad en las cantidades comercializadas. El volumen total vendido mostró una variación prácticamente nula respecto al año anterior, con un aumento marginal del 0,2%. Sin embargo, la facturación creció un 5%, lo que evidencia un efecto precio significativo, en línea con la evolución inflacionaria y los ajustes de costos a lo largo del año.
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Este desfasaje entre volumen y facturación sugiere que el consumidor mantuvo un comportamiento prudente, priorizando compras esenciales y ajustando cantidades, mientras absorbía incrementos de precios moderados. En ese escenario, las categorías que lograron diferenciarse fueron aquellas asociadas al bienestar, la hidratación y el cuidado personal.
Diciembre, el mes más dinámico del año
El último mes del año volvió a confirmarse como el período de mayor actividad comercial. En diciembre, las ventas crecieron un 2,7% interanual, impulsadas por factores estacionales como las celebraciones, el turismo interno y las altas temperaturas.
Las bebidas tuvieron un desempeño particularmente destacado durante ese mes, con un crecimiento superior al promedio anual. El aumento de la demanda estuvo estrechamente vinculado al clima, ya que las temperaturas elevadas favorecieron el consumo tanto de bebidas sin alcohol como de opciones alcohólicas, especialmente en zonas turísticas y del interior del país.
Bebidas: un rubro sostenido por clima y hábitos sociales
En el acumulado de 2025, el rubro bebidas mostró una evolución positiva y equilibrada. Las bebidas con alcohol crecieron un 2,7%, mientras que las sin alcohol avanzaron un 2%. Este comportamiento refleja una recuperación gradual del consumo social, asociada a encuentros, eventos y actividades recreativas, así como una mayor demanda de productos vinculados a la hidratación y el bienestar.
El segmento se vio beneficiado no solo por el clima, sino también por una mayor diversificación de la oferta, con presentaciones más pequeñas, promociones selectivas y productos orientados a nuevos hábitos de consumo. La capacidad de adaptación de las marcas y de los canales de venta fue clave para sostener el crecimiento en un contexto de cautela por parte de los consumidores.
Cuidado personal: crecimiento asociado al bienestar
Los productos de cuidado personal consolidaron su desempeño positivo a lo largo del año, con un crecimiento interanual del 2,1%. Dentro de este rubro, se destacaron especialmente los artículos de higiene oral, que lideraron las subas con un incremento cercano al 5%.
También mostraron una evolución favorable los productos de cuidado capilar, la cosmética y los artículos para bebés. Este comportamiento sugiere que, incluso en escenarios de consumo contenido, los hogares tienden a priorizar categorías asociadas a la salud, la imagen personal y el cuidado cotidiano.
La creciente conciencia sobre el bienestar, junto con una mayor oferta de productos especializados y promociones segmentadas, contribuyó a sostener la demanda en este segmento.
Alimentos: desempeño dispar dentro del rubro
El rubro alimentos presentó un retroceso leve en el acumulado anual, aunque con importantes diferencias entre subcategorías. Los productos frescos mostraron el mejor desempeño, con un crecimiento cercano al 4%, impulsados por una mayor preferencia por alimentos menos procesados y por hábitos de consumo más orientados a la cocina en el hogar.
También registraron avances los aderezos y los productos congelados, categorías que combinan practicidad y valor agregado. En contrapartida, las mayores caídas se observaron en golosinas e infusiones, lo que podría estar vinculado a una reducción en consumos no esenciales y a cambios en los hábitos alimentarios.
Este comportamiento confirma que el consumidor fue selectivo, ajustando su canasta y priorizando productos percibidos como más necesarios o versátiles.
Limpieza: crecimiento puntual y retrocesos estructurales
El rubro limpieza mostró una evolución negativa en términos generales, aunque con desempeños diferenciados. Los productos destinados al cuidado de la ropa lograron un crecimiento significativo, superando el 5% interanual, probablemente asociado a una mayor rotación y a la necesidad de mantener hábitos de higiene consolidados en años previos.
En cambio, los artículos para el hogar registraron una caída superior al 5%, reflejando una menor frecuencia de compra y una posible acumulación de stock en los hogares. Este comportamiento sugiere un mercado más maduro, con menor dinamismo y una mayor sensibilidad al precio.
El interior del país, protagonista del crecimiento
Desde el punto de vista territorial, el desempeño comercial fue claramente más favorable en el interior que en Montevideo. Departamentos como Maldonado lideraron el crecimiento, con aumentos cercanos al 6%, impulsados por el turismo, la actividad estacional y una mayor circulación de consumo durante el verano.
En el litoral, Salto y Artigas también mostraron subas relevantes, en torno al 4%, consolidándose como plazas dinámicas para el consumo masivo. En contraste, la capital registró una caída interanual del 1%, reflejando un mercado más saturado y con mayor presión sobre el gasto de los hogares.
Esta divergencia territorial refuerza la tendencia de los últimos años, donde el interior gana peso relativo en el consumo, apoyado en el turismo interno y en economías regionales más activas.
El desempeño del consumo durante 2025 estuvo acompañado por un entorno macroeconómico relativamente estable. La economía mostró un crecimiento interanual moderado, con una inflación controlada y una mejora gradual del salario real, que avanzó cerca del 2% en el año.
Si bien el nivel de empleo se mantuvo en valores estables, estos indicadores contribuyeron a sostener el poder de compra de los hogares y evitaron una contracción más pronunciada del consumo. No obstante, la estabilidad observada también refleja un escenario de cautela, donde las decisiones de gasto continúan siendo prudentes.
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El cierre de 2025 deja un escenario mixto para el consumo masivo: crecimiento moderado, categorías ganadoras claras y una fuerte heterogeneidad territorial y sectorial. Bebidas y cuidado personal se consolidan como los motores del mercado, mientras que alimentos y limpieza enfrentan el desafío de adaptarse a un consumidor más selectivo y sensible al precio.
De cara a 2026, la evolución del ingreso real, la inflación y el dinamismo del turismo serán factores clave para definir la trayectoria del consumo. En este contexto, la capacidad de las marcas y los comercios para ajustar surtido, precios y promociones será determinante para captar una demanda que, si bien no se retrae, continúa moviéndose con cautela.
Fuente: Info Negocios


