Actividad comercial en Uruguay crece en segundo trimestre, pero se desacelera
La actividad comercial en Uruguay mostró un crecimiento interanual del 2,4% en el segundo trimestre de 2024, aunque a un ritmo más lento que en el primer trimestre, que alcanzó el 4,1%. Este comportamiento, según un informe de la Cámara de Comercio y Servicios (CCyS), refleja una tendencia de recuperación, aunque moderada, impulsada por el efecto rebote de la sequía y el ajuste en el diferencial de precios con Argentina, factores que ayudaron a dinamizar la economía en la primera parte del año. Sin embargo, ciertos rubros del comercio experimentaron una desaceleración en los meses recientes, con algunos sectores registrando contracciones importantes.
Entre los sectores que impulsaron el crecimiento en el segundo trimestre, destacan las ventas de ropa, que crecieron un 15,3%, seguidas de la informática con un alza del 6,8%. El sector de servicios de seguridad, que venía de una situación negativa, logró un aumento del 4,8%, mientras que los minimercados crecieron un 4,3%. Otros sectores que se mantuvieron en terreno positivo fueron los materiales de construcción (4,1%), supermercados (1,9%), vehículos y repuestos automotores (0,7%) y restaurantes y confiterías (0,5%).
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El sector de indumentaria fue uno de los más destacados, con seis trimestres consecutivos de crecimiento, consolidándose como uno de los pilares del comercio minorista en Uruguay. En tanto, la informática, que había atravesado varios trimestres negativos durante 2023, comenzó a estabilizarse y mostró signos claros de recuperación.
En cuanto al sector de supermercados, aunque logró mantenerse en números positivos, con un crecimiento del 1,9%, mostró una desaceleración en comparación con el primer trimestre, cuando había crecido un 4,2%. A pesar de esta ralentización, el sector muestra una mejora sustancial en comparación con los últimos trimestres de 2023, que habían registrado caídas importantes. Los minimercados, por su parte, crecieron a un ritmo mayor, contribuyendo también a los resultados positivos del comercio en general.
No obstante, no todos los sectores mostraron signos de recuperación. Agencias de viajes y publicidad fueron los sectores más golpeados, ambos con caídas del 7,6%. El sector hotelero, por su parte, también registró una caída significativa del 7,4%. Otros sectores que entraron o se mantuvieron en terreno negativo fueron las librerías (-5,7%), electrodomésticos (-4,9%), inmobiliarias (-4,8%), ópticas (-3,4%), cuidado personal (-2%) y muebles y accesorios del hogar (-1,5%).
El turismo, representado por las agencias de viajes y hoteles, fue uno de los sectores más afectados, con caídas superiores al 7%. Este comportamiento se debe, en parte, a la disminución del turismo receptivo y al menor gasto de los turistas en el segundo trimestre del año. Solo el 20% de los hoteles reportaron un aumento en sus ventas durante este período, lo que refleja las dificultades que enfrenta el sector.
El informe también destaca que el rubro de cuidado personal, que había mostrado un crecimiento moderado a principios de año (0,8%), volvió a entrar en terreno negativo, lo que indica una mayor volatilidad en este sector.
El informe de la CCyS revela diferencias importantes en el desempeño de las empresas según su tamaño. Las grandes empresas mostraron un mejor desempeño que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que continúan enfrentando mayores dificultades. Las microempresas, en particular, se mantienen en un escenario contractivo, lo que refleja la vulnerabilidad de este segmento ante los desafíos económicos actuales.
En cuanto a la distribución geográfica, todas las regiones del país registraron resultados positivos, con especial énfasis en el litoral y noreste del país, donde el comercio logró revertir la tendencia negativa de períodos anteriores. Estas regiones habían sido afectadas por la pronunciada brecha de precios con Argentina, pero lograron recuperarse parcialmente en el segundo trimestre.
De cara al futuro, las expectativas de crecimiento económico para 2024 y 2025 se mantienen moderadas. La CCyS proyecta un crecimiento del PIB del 3% para este año y del 2,5% para el próximo. Sin embargo, el optimismo entre los empresarios ha disminuido en el corto plazo, ya que solo el 34% de ellos espera un aumento en sus ventas durante el tercer trimestre de este año, frente al 43% que tenía esa expectativa en el trimestre anterior.
Entre los desafíos mencionados por los empresarios para 2025, destacan los altos costos operativos, la competencia desleal y el peso de la burocracia. Estos factores siguen siendo obstáculos importantes para el crecimiento del sector privado. Además, los empresarios mencionaron que el nuevo gobierno, independientemente de su orientación política, deberá enfrentar una economía con problemas de competitividad y la necesidad de conciliar objetivos como la inflación, el tipo de cambio y los salarios, al tiempo que se intenta reducir el déficit fiscal y la deuda pública.
En términos de empleo, el estudio muestra que en el primer semestre de 2024 se crearon 33.000 puestos de trabajo, lo que representa una recuperación significativa en comparación con años anteriores. Sin embargo, la informalidad laboral sigue siendo un tema preocupante en algunas regiones del país, aunque la CCyS destaca que esta tendencia se ha revertido en cierta medida.
El informe también señala que, durante el segundo trimestre de este año, se registraron 191.907 empresas activas en el país, en su mayoría microempresas. A pesar de este número positivo, la tendencia al alza en el cese de empresas es un tema que preocupa a las autoridades. No obstante, el informe menciona que también se ha visto un considerable número de empresas que han comenzado o reiniciado sus actividades, lo que equilibra parcialmente el panorama.
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La actividad comercial en Uruguay continúa creciendo, pero a un ritmo más moderado en comparación con los primeros meses del año. Algunos sectores, como el de indumentaria e informática, siguen siendo impulsores clave del comercio, mientras que otros, como las agencias de viajes y los hoteles, enfrentan desafíos significativos.
El panorama para los próximos trimestres es de cautela, con expectativas moderadas tanto en el crecimiento del PIB como en el aumento de las ventas. Los empresarios señalan varios desafíos a enfrentar en los próximos años, incluyendo la alta carga burocrática, la competencia desleal y los costos operativos, que deberán ser abordados por el gobierno para asegurar una mayor competitividad y sostenibilidad en el sector.
