Seidemann, la tradicional cadena de multitiendas de la Región de Valparaíso, confirmó el cierre definitivo de sus últimas sucursales en Quillota y La Calera, poniendo fin a una historia comercial que se extendió por más de seis décadas. La decisión se enmarca en un escenario de fuerte consolidación del retail, donde los actores regionales han visto cada vez más reducido su espacio frente al dominio de grandes cadenas y al avance sostenido del comercio electrónico.
A partir del mes de marzo, los locales que actualmente ocupa la compañía serán utilizados por Hites, su competidor en el segmento de multitiendas. Desde Seidemann aclararon que este traspaso no implica ningún acuerdo entre ambas empresas, subrayando que el nuevo operador actuará “de forma totalmente autónoma e independiente”.
El anuncio marca el cierre de una etapa para una firma que durante décadas mantuvo una fuerte presencia local y que optó por un modelo de negocio distinto al de los grandes conglomerados del retail nacional.
Pérdidas acumuladas y un negocio que dejó de ser viable
La decisión fue informada a través de un comunicado oficial, en el que la empresa explicó las razones que la llevaron a bajar definitivamente la cortina. Según detalló Seidemann, en los últimos años la operación ha enfrentado millonarias pérdidas, pese a los distintos esfuerzos realizados para sostener el negocio.
Entre las medidas implementadas se incluyeron ajustes de horarios, reestructuraciones de áreas y cambios operativos, acciones que no lograron revertir el deterioro financiero. En ese contexto, la firma sostuvo que la continuidad del negocio “ya no resulta viable económicamente”.
En el documento, la empresa atribuyó este escenario a una serie de contingencias provocadas por los cambios en la economía mundial, con especial énfasis en el impacto del crecimiento del e-commerce, fenómeno que ha transformado de manera profunda el funcionamiento del sector retail y ha presionado especialmente a los formatos tradicionales.
Una historia familiar con fuerte arraigo regional
Seidemann fue fundada a mediados de la década de 1950 por Joaquín Seidemann Altmann, junto a su padre Theodoro Seidemann, dando origen a un emprendimiento familiar que con el paso de los años se transformó en un referente del comercio minorista en la Región de Valparaíso.
En sus primeros años, la empresa operó bajo distintas marcas de fantasía, entre ellas “Vextex” y “Modas Lu”, hasta que a fines de los años 90 decidió unificar su identidad corporativa bajo el nombre Seidemann. Desde entonces, la cadena consolidó su posicionamiento en el mercado local, construyendo una relación cercana con los consumidores de Quillota y La Calera.
A diferencia de otros actores del rubro, la compañía optó por no expandirse masivamente a otras regiones, privilegiando un modelo de crecimiento acotado y enfocado en el arraigo territorial. Esta estrategia permitió a Seidemann mantener una identidad propia, aunque con el tiempo también limitó su capacidad de competir frente a cadenas de mayor escala.
Bajo su estrategia de nicho, Seidemann llegó a operar cinco sucursales en su mejor momento, combinando tiendas matrices con locales especializados. La empresa diversificó su oferta a través de tiendas dedicadas a líneas de hogar y calzado, complementando su negocio principal de multitienda.
Sin embargo, el endurecimiento de las condiciones del mercado y los cambios en los hábitos de consumo comenzaron a reflejarse en una reducción gradual de su red. Al momento de anunciar el cierre definitivo, la firma mantenía cuatro tiendas activas, todas concentradas en la misma zona donde históricamente desarrolló su operación.
Este retroceso coincidió con un período en que el retail chileno enfrentó un proceso de ajuste generalizado, marcado por cierres de locales, reorganizaciones y una creciente apuesta por el canal digital.
El impacto del comercio electrónico en el retail tradicional
En su comunicado, Seidemann hizo referencia al contexto más amplio que enfrenta la industria, señalando que la presión del comercio electrónico no ha afectado únicamente a operadores regionales. En ese sentido, recordó la desaparición de cadenas como Corona y destacó que incluso grandes actores como Falabella y Ripley han debido cerrar sucursales físicas para reforzar sus ventas por Internet.
Para la compañía, estos antecedentes evidencian que el problema es estructural y responde a un cambio profundo en la forma en que los consumidores acceden a bienes y servicios. La combinación de mayor oferta digital, cambios en la demanda y una competencia más intensa terminó por erosionar la viabilidad de su modelo de negocio.
Hites ocupará los locales desde marzo
Uno de los puntos centrales del anuncio fue el destino de los espacios que dejará Seidemann. La empresa confirmó que Hites ocupará los locales a partir de marzo, aunque insistió en que no existe ningún vínculo societario ni acuerdo comercial entre ambas compañías.
La aclaración buscó despejar cualquier interpretación sobre una eventual compra o alianza estratégica, reforzando que se trata exclusivamente de un cambio de operador en los inmuebles que quedarán disponibles tras el cierre de la multitienda regional.
En el comunicado, Seidemann también abordó el proceso de cierre desde el punto de vista laboral. La empresa aseguró que seguirá atendiendo con normalidad hasta el cierre definitivo, con el objetivo de cumplir con sus compromisos hacia los clientes.
Asimismo, recalcó que la operación se realizará con pleno respeto y estricto cumplimiento de todas las obligaciones laborales, a través de un plan que será informado oportunamente a los trabajadores.
Finalmente, la compañía expresó un agradecimiento explícito a sus colaboradores, destacando “el compromiso, la excelencia, el alto desempeño y la ejemplar dedicación” demostrados a lo largo de los años, reconociendo que su aporte fue “fundamental para el desarrollo y prestigio de las Multitiendas Seidemann”.
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El fin de Seidemann como multitienda activa refleja una tendencia que ha ido ganando fuerza en el retail chileno: la consolidación del mercado en manos de grandes actores y la creciente dificultad para que operadores locales sostengan modelos tradicionales de comercio presencial.
Con su salida definitiva, Seidemann cierra un capítulo relevante del comercio regional en Valparaíso, dejando atrás una historia marcada por el emprendimiento familiar, el arraigo local y una relación cercana con sus comunidades, en un escenario donde las reglas del negocio continúan cambiando de forma acelerada.
Fuente: Diario Financiero



