De acuerdo con el Gremio de Turismo de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), se estima que la festividad generará ingresos cercanos a los S/827 millones y movilizará a aproximadamente 1.5 millones de peruanos que aprovecharán este periodo para viajar y disfrutar de las celebraciones de Semana Santa. Este fenómeno se debe a varios factores, como un aumento en la intención de viaje, atractivas promociones en hoteles y aerolíneas, así como una inflación controlada que permite a los ciudadanos destinar más recursos para el transporte, hospedaje y alimentación durante este feriado.
El gasto promedio por persona durante esta temporada se estima que oscilará entre S/370 y S/420, lo que representa un incremento de hasta el 5% en comparación con el año anterior. Este aumento en el gasto se debe principalmente a la subida de los costos de transporte y hospedaje. Sin embargo, las ofertas turísticas disponibles en el mercado ayudarán a mitigar el impacto financiero en los viajeros, permitiendo que más personas se animen a disfrutar de las diversas actividades y atracciones que el país tiene para ofrecer.
En términos de destinos, los lugares con un fuerte componente religioso y natural recibirán una mayor demanda. Ayacucho, famoso por su celebración de Semana Santa y sus 33 iglesias coloniales, es uno de los destinos que podría alcanzar una ocupación hotelera de hasta el 100%. Por su parte, Cusco y Arequipa, que cuentan con un turismo cultural consolidado, tendrán una ocupación estimada entre el 85% y el 95%. Destinos como Tarapoto y Máncora, conocidos por su belleza natural y playas, se espera que tengan una ocupación que fluctúe entre el 80% y el 90%.
Marienela Mendoza, presidenta del Gremio de Turismo de la CCL, destacó que comparando con el 2023, donde Ayacucho alcanzó un 86% de ocupación y Cusco apenas el 60%, 2025 se perfila como una de las temporadas turísticas más activas en la historia reciente del país. Esta tendencia sugiere un revitalizado interés por parte de los peruanos en explorar su propio territorio, lo que es indicativo de una recuperación constante del turismo interno tras los desafíos impuestos por la pandemia.
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En cuanto a las expectativas y perspectivas del sector, la CCL prevé que las condiciones climáticas no afectarán de manera significativa el flujo de turistas durante este feriado largo. Además, se ha observado una creciente preferencia por los viajes de corta distancia dentro del país, con Lima como un punto central para la distribución de turistas hacia diversas regiones. Esto podría resultar en una dinámica turística más equilibrada, donde las regiones menos visitadas también tengan la oportunidad de beneficiarse económicamente de la llegada de viajeros.
El turismo interno sigue en proceso de recuperación y la Semana Santa 2025 se proyecta como una de las fechas más importantes del año para el sector. Este periodo no solo consolidará el dinamismo del turismo en Perú, sino que también generará oportunidades económicas en diversas regiones, beneficiando a un amplio espectro de la población. En resumen, el feriado de Semana Santa no solo es una celebración religiosa, sino también un motor económico que impulsará el desarrollo y la sostenibilidad del turismo en el país.
Fuente: Infomercado
